El Deportivo Alavés ha convertido la incorporación de talento procedente del Real Madrid en una constante durante los últimos años. La última apuesta de esta estrategia responde al nombre de Youssef Enríquez Lekhedim, conocido futbolísticamente como Yussi. Este joven lateral de 20 años, nacido en la capital española pero con ascendencia marroquí, representa la nueva hornada de jugadores formados en las categorías inferiores del conjunto blanco que buscan consolidarse en Primera División.
La operación que llevó a Yussi a Vitoria se cerró el pasado verano por una cifra cercana a los 3 millones de euros, una inversión significativa para un club de las características del Alavés. Sin embargo, la operación incluye una cláusula que beneficia al club madrileño: el Real Madrid mantiene el 50% de los derechos económicos del futbolista. Esta fórmula, cada vez más común en el fútbol moderno, permite a los grandes clubes proteger su inversión formativa mientras los equipos destino asumen el riesgo deportivo. Además, cualquier futura venta generaría beneficios para ambas entidades, asegurando que La Fábrica siga produciendo réditos económicos más allá de la capital.
El vínculo contractual de Yussi con el Alavés es notablemente largo para un jugador de su edad. El acuerdo firmado entre ambas partes se extiende hasta 2029, ofreciendo estabilidad al club vitoriano pero también un compromiso a largo plazo con un futbolista que aún debe demostrar su valía en la élite. Esta decisión refleja la confianza que el director deportivo, Sergio Fernández, ha depositado en las cualidades del joven lateral, a pesar de su evidente necesidad de adaptación al ritmo de la máxima categoría.
La despedida de Yussi del Santiago Bernabéu estuvo cargada de emotividad. Durante su presentación oficial como nuevo jugador del Alavés, el futbolista no ocultó su deseo de regresar algún día al club de sus sueños. "Ojalá pueda volver a un club como el Madrid", manifestó con sinceridad, aunque rápidamente añadió que su mente estaba centrada en el nuevo proyecto y en crecer tanto deportiva como personalmente. Este equilibrio entre ambición y pragmatismo define la mentalidad de un joven consciente de que el camino de vuelta pasa necesariamente por el éxito en Mendizorroza.
Una de las decisiones más personales y mediáticas de Yussi fue su elección de representar a Marruecos en lugar de España a nivel internacional. Nacido en Madrid pero hijo de madre marroquí, el futbolista justificó esta decisión como "un homenaje personal a mi madre". En sus palabras, se reconoció parte de ambas culturas, pero consideró que esta elección era la más apropiada. Este tipo de decisiones identitarias, cada vez más frecuentes en el fútbol moderno, añaden una capa de complejidad humana al perfil de un deportista que aún está construyendo su carrera.
La adaptación de Yussi al equipo alavesista no ha sido tan directa como se esperaba inicialmente. El entrenador, Eduardo Coudet, mostró preferencia por la experiencia en las primeras jornadas de LaLiga, relegando al joven lateral a un rol secundario. La competencia en el carril izquierdo recaía inicialmente en Diarra, un futbolista con más recorrido en la categoría. Sin embargo, las prestaciones del veterano no alcanzaron el nivel esperado, lo que abrió una ventana de oportunidad para el exmadridista.
La falta de continuidad inicial no fue la única barrera que Yussi ha encontrado. La transición del fútbol de filial a Primera División supone un salto cualitativo enorme, especialmente en aspectos físicos. El lateral ha mostrado una carencia de físico que le ha perjudicado en determinados momentos, evidenciando que el ritmo y la intensidad de la élite exigen un desarrollo muscular y de resistencia que aún está completando. Esta limitación se ha visto exacerbada por una serie de errores defensivos de bulto que han costado puntos valiosos al conjunto vitoriano.
Consecuencia de estas actuaciones, Yussi ha visto cómo su presencia en el once inicial se diluía. El técnico ha optado por dar entrada a Víctor Parada, otro joven lateral madrileño pero con la diferencia de haberse formado en la propia cantera del Alavés. Parada, tras una exitosa cesión en el Mirandés donde estuvo cerca de lograr el ascenso a Primera, ha demostrado mayor solidez defensiva y, según el criterio de Coudet, posee un potencial físico superior. Esta decisión ha dejado a Yussi en una situación de suplencia que debe revertir mediante trabajo y mejora en los entrenamientos.
El caso de Yussi no es aislado en la historia reciente del Alavés. El club babazorro ha acogido a numerosos futbolistas formados en el Real Madrid con resultados diversos. Nombres como Marcos Llorente, Theo Hernández, Joselu Mato, Rafa Marín o Antonio Blanco han pasado por Vitoria antes de continuar sus trayectorias. Esta tradición convierte a Mendizorroza en un destino habitual para los talentos madridistas que necesitan minutos en Primera División para seguir creciendo.
El perfil de Yussi combina virtudes y áreas de mejora claras. A nivel ofensivo, es un auténtico cuchillo por la banda. Su capacidad para desbordar, centrar y generar peligro en ataque es indudable y representa su principal activo. Sin embargo, este desequilibrio ofensivo contrasta con una falta de compromiso defensivo que preocupa al cuerpo técnico. En una liga como LaLiga, donde los detalles defensivos marcan la diferencia entre la permanencia y el descenso, esta debilidad se ha convertido en su talón de Aquiles.
La competencia con Parada ha puesto de manifiesto las prioridades del Alavés en este momento. El club necesita solidez defensiva y regularidad, cualidades que el canterano ha demostrado poseer en mayor medida. No obstante, la larga duración del contrato de Yussi sugiere que el club mantiene la fe en su potencial a largo plazo. La clave para el joven lateral pasa por encontrar el equilibrio entre su naturaleza ofensiva y las exigencias defensivas de la categoría.
El desarrollo de Yussi en las próximas temporadas será un caso de estudio sobre la gestión del talento joven en el fútbol español. Su situación actual refleja la dificultad de saltar directamente desde el filial de un grande a la élite, incluso con un perfil técnico interesante. La paciencia del club, la capacidad de adaptación del jugador y la confianza del entrenador serán factores determinantes para que esta inversión de 3 millones de euros termine dando los frutos esperados.
El futuro inmediato de Yussi pasa por ganarse de nuevo la confianza en los entrenamientos y aprovechar las oportunidades que se le presenten, ya sea en LaLiga o en la Copa del Rey. La plantilla alavesista no es especialmente amplia, lo que garantiza que las opciones llegarán. La pregunta es si el joven lateral estará preparado para aprovecharlas y demostrar que puede ser más que un mero anexo ofensivo, transformándose en un futbolista completo y fiable para un equipo que pelea por la permanencia cada temporada.
La trayectoria de Yussi en Vitoria apenas ha comenzado y, a sus 20 años, el tiempo juega a su favor. La experiencia de otros exmadridistas que han pasado por Mendizorroza demuestra que el camino puede ser tortuoso pero fructífero. Ahora le toca al joven demostrar que tiene la madurez y la capacidad de trabajo necesarias para convertirse en un referente del lateral izquierdo alavesista durante los próximos años.