Isaac Romero rescata el empate en un derbi vibrante entre Betis y Sevilla

El canterano sevillista anotó el gol definitivo para frustrar la victoria bética tras una espectacular remontada en La Cartuja

El derbi sevillano entre Betis y Sevilla volvió a regalar una jornada de intensidad máxima y emociones desbordantes en el estadio de La Cartuja. El encuentro finalizó con un empate a dos que dejó sensaciones encontradas en ambos bandos, pero que certificó la capacidad de reacción del conjunto nervionense tras una primera mitad dominada por los verdiblancos. Isaac Romero, joven delantero formado en la cantera sevillista, se convirtió en el héroe del día al firmar el tanto que completó la remontada y frustró los planes de un Betis que había llegado al descanso con una cómoda ventaja de dos goles.

El conjunto de Manuel Pellegrini salió al terreno de juego con una idea táctica clara desde el pitido inicial: controlar el balón y someter al rival mediante una presión asfixiante en campo contrario. La presencia de Marc Roca y Álvaro Fidalgo en la sala de máquinas permitió a los béticos circular el esférico con criterio y precisión, mientras que las bandas, especialmente la izquierda con la velocidad de Abde Ezzalzouli, se convirtieron en una vía de ataque constante para el equipo heliopolitano.

El Sevilla de Matías Almeyda, consciente de la calidad y el potencial del rival, optó por una postura más conservadora y reactiva. Los nervionenses buscaban cerrar los espacios entre líneas y aprovechar la velocidad de Akor Adams en las transiciones rápidas hacia la portería defendida por Fran Valles. Sin embargo, la presión del Betis resultó insoportable desde los primeros compases, y las ocasiones comenzaron a llegar con peligrosidad.

En el minuto 8, Abde ya había avisado con un disparo cruzado que se marchó rozando el palo izquierdo de Odysseas Vlachodimos, poniendo en alerta a la defensa sevillista. La advertencia no sirvió de mucho, porque en el minuto 18 llegó el primer golpe. Una jugada individual del extremo marroquí por la banda izquierda dejó en evidencia a la zaga rival. Abde superó a su marcador y centró al área, donde Cucho Hernández no pudo conectar, pero el rechace cayó a los pies de Antony, que con una volea de chilena espectacular batió a Vlachodimos y adelantó a su equipo.

El tanto no hizo más que confirmar la superioridad bética. El Sevilla apenas podía salir de su campo, y cuando lo hacía, lo hacía con precipitación y sin claridad. Akor Adams tuvo una ocasión clara en el minuto 25 tras una conducción espectacular que dejó atrás a Natan, pero su disparo cruzado se marchó fuera por muy poco, desaprovechando la única llegada clara de los suyos en esa primera mitad.

El Betis, cómodo con el balón, administraba su ventaja con inteligencia táctica. Los de Pellegrini sabían que el Sevilla necesitaría arriesgar tarde o temprano, y esperaban pacientes su oportunidad para sentenciar el encuentro. Esa oportunidad llegó en el minuto 38, y fue una obra maestra del contragolpe. Una pérdida de balón del Sevilla en campo rival permitió a Antony iniciar una transición rápida. El brasileño conectó con Cucho, quien vio el desmarque perfecto de Álvaro Fidalgo. El centrocampista español definió con la parte externa de su pie derecho, colocando el balón lejos del alcance de Vlachodimos y estableciendo el 2-0 con el que se llegó al descanso.

El ambiente en el vestuario sevillista debió ser de máxima tensión durante el intermedio. Almeyda necesitaba encontrar soluciones urgentes si quería evitar una derrota que pondría en jaque su proyecto y la moral de la plantilla. Los cambios no se hicieron esperar en la reanudación. El técnico argentino dio entrada a Juanlu Sánchez y Chidera Ejuke para dar frescura a las bandas y pasó a un sistema más ofensivo con tres delanteros.

El premio al cambio táctico llegó en el minuto 62. Una jugada colectiva por la derecha terminó con un centro medido de Jesús Navas que encontró a Akor Adams en el corazón del área. El delantero nigeriano, que había estado impreciso en la primera mitad, esta vez no perdonó y batió a Valles con un cabezazo potente que recortó distancias y dio vida al Sevilla.

El gol revitalizó por completo al conjunto nervionense. Los jugadores sevillistas comenzaron a creer en la remontada y presionaron con más intensidad y orden. El Betis, por su parte, se replegó buscando aguantar el resultado. Pellegrini introdujo cambios defensivos, retirando a Cucho y dando entrada a William Carvalho para reforzar el medio campo y proteger la ventaja.

Sin embargo, el dominio del Sevilla era evidente y constante. En el minuto 78, llegó el empate definitivo. Una jugada ensayada en un saque de esquina terminó con un pase filtrado de Djibril Sow que encontró a Isaac Romero en el punto de penalti. El delantero, que había entrado desde el banquillo, se desmarcó con inteligencia y definió con el interior de su pie derecho, superando la estirada de Valles y estableciendo el 2-2 definitivo.

Los últimos diez minutos fueron de infarto absoluto. El Betis intentó reaccionar con el ímpetu de Borja Iglesias, que había entrado en la segunda mitad, pero la defensa sevillista, bien ordenada por Nemanja Gudelj, no concedió ocasiones claras. Por su parte, el Sevilla tuvo la oportunidad de llevarse la victoria en una contra liderada por Ejuke, pero el disparo del nigeriano se marchó alto por encima del larguero.

Al final del partido, el empate a dos reflejó fielmente lo que se había visto sobre el campo de juego: un Betis dominador y efectivo en la primera mitad, pero un Sevilla con carácter, coraje y capacidad de reacción en la segunda. El punto final dejó sabor agridulce en ambos conjuntos. Para el Betis, la sensación de haber dejado escapar una victoria que tenían prácticamente en el bolsillo. Para el Sevilla, la alegría de haber rescatado un punto en un derbi tan complicado tras una primera mitad para olvidar.

Isaac Romero se convirtió así en el protagonista indiscutible de la noche. Su gol le valió para ser el héroe de la afición sevillista y demostró que tiene gol y carácter para los momentos importantes. El canterano aprovechó la oportunidad que le brindó Almeyda y dejó claro que puede ser una pieza importante para el futuro del club.

Con este resultado, el Betis se mantiene en puestos de Europa, pero la sensación de frustración es evidente en el vestuario. El Sevilla, por su parte, consolida su mejoría bajo el mando de Almeyda y demuestra que tiene capacidad de reacción incluso en los momentos más difíciles. El derbi volvió a cumplir con su cita con la emoción, y el fútbol se llevó el protagonismo que se merece en estos encuentros tan especiales.

Referencias