Gallagher podría regresar a Premier League por 45 millones

El centrocampista del Atlético de Madrid, con escaso protagonismo esta temporada, despierta el interés del Manchester United para el mercado invernal

El futuro de Conor Gallagher en el Atlético de Madrid se ha convertido en uno de los principales interrogantes para el club rojiblanco de cara al próximo mercado de fichajes de invierno. La situación del mediocentista inglés, que llegó al Metropolitano en el verano de 2023 procedente del Chelsea por una cifra cercana a los 42 millones de euros, ha generado una importante expectación en el panorama futbolístico europeo, especialmente en la Premier League, donde varios equipos siguen de cerca sus evoluciones.

La temporada actual ha resultado ser un auténtico desafío para el internacional británico. A pesar de haber participado en 15 encuentros de LaLiga EA Sports, los datos revelan una realidad preocupante para sus intereses personales: tan solo ha ocupado la titularidad en tres de esos compromisos, lo que representa un escaso 20% del total. Esta circunstancia ha encendido las alarmas tanto en su entorno cercano como en los servicios de scouting de los grandes clubes europeos, que no han tardado en valorar la posibilidad de aprovechar su situación de irregularidad en el once de Simeone.

El principal motivo que impulsa a Gallagher a buscar una salida reside en su ambición de consolidarse en la selección absoluta de Inglaterra. Con la mirada puesta en el próximo Mundial, el centrocampista necesita minutos continuados y un rol protagonista que le permita demostrar su valía al seleccionador Thomas Tuchel. La competencia por un puesto en la lista de 26 jugadores es feroz, y permanecer en un club donde la titularidad no está garantizada podría comprometer seriamente sus opciones de disputar la cita mundialista.

En declaraciones recientes recogidas por Sky Sports, el propio futbolista ha mostrado una postura ambivalente pero sincera respecto a su situación. "Estoy contento en el Atlético, pero obviamente quiero jugar tanto como sea posible", reconoció el mediocentista. "Todo futbolista sueña con disputar los 90 minutos en cada partido", añadió, dejando entrever su deseo de un mayor protagonismo. No obstante, Gallagher también fue claro al elogiar la entidad colchonera: "Estoy en un club de talla mundial con muchos jugadores excepcionales", argumentó, justificando así la dura competencia por un puesto en el once inicial.

El mercado de fichajes no ha tardado en reaccionar a esta situación. Según las informaciones que maneja el reputado periodista Fabrizio Romano, especialista en operaciones de traspaso, el precio de salida de Gallagher se fijaría en torno a los 45 millones de euros. Esta cifra permitiría al Atlético de Madrid recuperar íntegramente la inversión realizada hace apenas un año y medio, incluyendo los costes asociados a la operación. No obstante, en las oficinas del Metropolitano no contemplan una salida a la ligera, considerando al jugador un activo importante para la plantilla.

La postura de Diego Pablo Simeone resulta determinante en este escenario. El entrenador argentino, conocido por su exigencia y su método de trabajo, no contempla la salida de Gallagher a menos que se garantice un recambio de máximo nivel para el centro del campo. La dirección deportiva del club madrileño ya trabaja en identificar posibles refuerzos que pudieran cubrir la vacante en caso de que la operación llegara a buen puerto, aunque la prioridad sigue siendo retener al futbolista y ayudarle a adaptarse al sistema colchonero.

Entre los pretendientes, el Manchester United lidera la lista de interesados. El conjunto de Old Trafford ya intentó hacerse con los servicios del centrocentista en el pasado mercado estival, con una oferta de última hora que contemplaba un préstamo sin opción de compra obligatoria. Aquella operación no fructificó, pero el interés ha perdurado y se ha intensificado con el paso de los meses.

Los planes del United para el mercado invernal incluyen reforzar la medular, y Gallagher continúa siendo el nombre preferido por la cúpula directiva y el cuerpo técnico. Sin embargo, existe una discrepancia fundamental en la estructura de la operación. Mientras que en Manchester prefieren una cesión temporal que les permita valorar el rendimiento del jugador antes de comprometer un desembolso importante, el Atlético de Madrid solo contempla una venta definitiva que le permita recuperar la inversión y mantener el equilibrio económico de la entidad.

Esta divergencia representa el principal obstáculo para el desenlace de la operación. Los ingleses, según el medio especializado TeamTalk, no están dispuestos a asumir un gasto de 45 millones en enero sin antes comprobar la adaptación de Gallagher a su sistema de juego y a la dinámica del vestuario. Por su parte, el club rojiblanco no tiene necesidad imperiosa de desprenderse del jugador, lo que le otorga una posición de fuerza en las negociaciones.

El tiempo juega en contra de Gallagher, que necesita tomar una decisión crucial sobre su futuro en las próximas semanas. La ventana de traspasos de invierno representa una oportunidad única para cambiar de aires y encontrar el protagonismo que anhela, pero también implica asumir riesgos en plena temporada competitiva. La Premier League, con su ritmo vertiginoso y su exposición mediática, ofrece el escenario perfecto para llamar la atención de Tuchel, pero también exige un rendimiento inmediato que no siempre es fácil de alcanzar.

En el Atlético de Madrid, la situación se monitoriza con lupa. La directiva entiende las aspiraciones del jugador, pero también debe velar por los intereses del club. La operación, en caso de producirse, debería ser beneficiosa para todas las partes implicadas. No solo económicamente, sino también deportivamente, garantizando un recambio de garantías que no merme las opciones de competir en todas las competiciones.

El mercado de fichajes de enero se presenta, por tanto, como un escenario de alta tensión para el futuro de Conor Gallagher. La batalla entre las necesidades del jugador, las exigencias del Atlético de Madrid y las cautelas del Manchester United definirá el desenlace de una historia que, de momento, continúa abierta. Lo que está claro es que el centrocampista inglés no está dispuesto a resignarse a un rol secundario en un curso tan decisivo para su carrera internacional.

Referencias