Con la llegada del otoño y el descenso de las temperaturas, muchos gallegos y visitantes buscan planes de escapada dentro de la comunidad. Las termas y los balnearios se convierten en una opción perfecta para un fin de semana de desconexión, y si cuentan con propiedades medicinales, la experiencia gana enteros. Mientras que Ourense concentra numerosos establecimientos termales, también es posible disfrutar de un baño caliente sin abandonar la provincia de Pontevedra.
A tan solo tres cuartos de hora en coche desde Vigo se ubica el balneario más grande de toda Galicia. Se trata de un complejo integrado por dos establecimientos hoteleros e instalaciones capaces de satisfacer todas las expectativas de un visitante que busca tratamientos termales de calidad.
Historia y tradición centenaria
Las referencias escritas sobre las aguas de Cuntis datan de finales del siglo XVII, cuando ya se documentaban tres fuentes termales en la zona. Sin embargo, las evidencias de aprovechamiento de estas aguas son mucho más antiguas. En el siglo XIX se descubrió un pozo de época remota que demostró el uso ancestral de estas aguas por parte de poblaciones anteriores.
Los Baños del Castillo y los Baños de la Virgen funcionaron de manera independiente hasta 1886, año en que se fusionaron para crear un único establecimiento termal. La construcción del edificio actual, dedicado exclusivamente a la balneoterapia, se completó en 1998, consolidando un proyecto moderno sobre bases históricas sólidas.
Propiedades únicas de las aguas termales
Las aguas que surgen en las Termas de Cuntis presentan una composición química excepcional. Se clasifican como sulfuradas, sódicas, fluoradas, silicatadas y litínicas, una combinación poco común que las hace especialmente valiosas desde el punto de vista terapéutico. Las fuentes naturales manan a temperaturas que oscilan entre los 17 y los 64 grados centígrados.
Estas aguas están especialmente indicadas para el tratamiento de afecciones reumatológicas y del aparato respiratorio. Además, poseen efectos beneficiosos sobre la piel y mejoran notablemente la circulación sanguínea. Por supuesto, su efecto relajante es inmediato y constituye el principal atractivo para quienes buscan desconectar del estrés diario.
Instalaciones y servicios del complejo
El balneario ofrece una amplia gama de tratamientos termales tradicionales y modernos. Entre sus servicios destacan baños de hidromasaje, duchas circulares, piscina termal, chorros de agua a presión, jacuzzi, cabina de aromas, terapias con lodos termales y sauna. La variedad de técnicas permite personalizar la experiencia según las necesidades de cada visitante.
El centro cuenta con más de 40 cabinas individuales de tratamiento, garantizando intimidad y comodidad durante las terapias. Además, dispone del espacio Acquaform, una zona lúdico-termal con dos piscinas y servicios de masaje que combina diversión y bienestar en un mismo espacio.
Alojamiento: dos hoteles, dos experiencias
El complejo termal integra dos establecimientos de cuatro estrellas rodeados por 50.000 metros cuadrados de parques privados, creando un entorno natural y tranquilo que potencia la sensación de desconexión.
El Hotel La Virgen es el más emblemático de los dos. Ubicado justo enfrente del edificio termal, ocupa un edificio de planta cuadrada diseñado por el arquitecto Antonio Palacios, autor de numerosos edificios icónicos en Galicia y Madrid. Su diseño se inspira en los pazos gallegos tradicionales, con una configuración que lo hace destacar en el paisaje urbano de Cuntis, donde los inmuebles raramente superan los dos pisos. Con seis plantas de altura, se convierte en el edificio más imponente de la localidad.
El hotel ofrece todas las comodidades propias de un establecimiento de su categoría, además de albergar un restaurante donde se puede degustar tanto cocina tradicional gallega como platos más innovadores, siempre con productos de la zona.
El segundo alojamiento es el Castro do Balneario, situado a la derecha del Hotel La Virgen. Se trata de una casona tradicional gallega rehabilitada con criterios de respeto a la arquitectura original, conservando elementos singulares que le confieren personalidad. Este hotel más íntimo cuenta con 18 habitaciones, piscina y un amplio jardín trasero que invita al paseo y la relajación al aire libre.
Un destino completo para el otoño
Las Termas de Cuntis representan una opción de escapada completa para esta temporada. La combinación de aguas medicinales, instalaciones modernas, alojamiento de calidad y entorno natural crea una experiencia redonda. La proximidad a Vigo lo convierte en un destino accesible para los habitantes de la mayor ciudad de Galicia, pero también para turistas que visitan la Rías Baixas y buscan complementar su viaje con una jornada de bienestar.
El otoño es la época ideal para disfrutar de las termas. El contraste entre el aire fresco exterior y el agua caliente crea una sensación de confort difícil de igualar. Además, los colores del otoño en los extensos jardines del complejo añaden un valor estético extra a la experiencia.
El balneario también es un destino adecuado para quienes buscan tratamientos específicos. Los profesionales del centro pueden asesorar sobre la terapia más adecuada según las necesidades de cada persona, ya sea para problemas de salud concretos o simplemente para el mantenimiento del bienestar general.
La oferta se completa con la posibilidad de realizar actividades en los alrededores. La localidad de Cuntis y su entorno rural ofrecen rutas de senderismo, paisajes de la Galicia interior y la oportunidad de conocer la cultura y la gastronomía de la zona. La combinación de tratamientos termales y turismo activo crea un plan de escapada equilibrado y satisfactorio.
En resumen, las Termas de Cuntis no son solo el balneario más grande de Galicia, sino un referente en el sector termal por su historia, la calidad de sus aguas, la modernidad de sus instalaciones y la excelencia de sus servicios hoteleros. Una escapada de fin de semana que promete relajación, salud y descanso a menos de una hora de Vigo.