Dabiz Muñoz y su hipertimesia: el trastorno que le hace recordar todo lo que come

El chef de DiverXO revela en El Hormiguero cómo su memoria autobiográfica perfecta le permite recordar cada detalle de sus experiencias gastronómicas por todo el mundo

Anoche, el reconocido chef Dabiz Muñoz visitó el plató de El Hormiguero para presentar su última creación: un cómic titulado XO TIME. Durante la entrevista con Pablo Motos, el cocinero de DiverXO compartió una faceta poco conocida de su vida: padece hipertimesia, un trastorno neurológico excepcional que le permite recordar con precisión absoluta cada experiencia gastronómica que ha vivido.

La hipertimesia, también conocida como síndrome de memoria autobiográfica superior, es una condición tan rara que, según estudios científicos recientes, afectaría únicamente a unas 60 personas en todo el mundo. Quienes la padecen poseen la capacidad de recuperar cualquier momento de su vida con un nivel de detalle asombroso, como si su cerebro funcionara como una cámara de vídeo perfecta.

Para Dabiz Muñoz, esta particularidad neurológica se manifiesta de forma especialmente potente en el ámbito culinario. "Tengo una memoria brutal para saber lo que he comido, cuándo, a qué sabe, dónde y cómo ha sido. Sobre todo tengo la sensación y la textura", explicó el chef durante su intervención televisiva. Esta capacidad le convierte en un verdadero archivo viviente de sabores, texturas y experiencias gastronómicas.

El cocinero madrileño demostró esta habilidad respondiendo sin titubeos a las preguntas de Motos sobre sus experiencias culinarias alrededor del planeta. Cuando le preguntaron por el mejor lugar donde ha comido, Dabiz se decantó por un recuerdo concreto: "En mi segundo viaje a China, a las afueras de Hong Kong, hacían un pato laqueado, en un horno de leña, que me pareció impresionante". No solo recordaba el plato, sino también la ubicación exacta, el método de cocción y la sensación que le produjo.

Esta memoria perfecta ha sido la gasolina de su carrera creativa. Cada viaje, cada degustación, cada encuentro con una cultura gastronómica diferente queda grabado permanentemente en su mente, formando un banco de datos sensorial que alimenta su cocina vanguardista en DiverXO. No es de extrañar que su restaurante haya alcanzado las tres estrellas Michelin y sea considerado uno de los mejores del mundo.

Sin embargo, esta capacidad también tiene su lado complejo. El chef reconoció que ha realizado numerosos viajes exclusivamente para probar un plato específico en un restaurante concreto, mencionando destinos tan lejanos como Singapur o Nueva Zelanda. Aunque esta pasión le ha llevado a recorrer el mundo en busca de experiencias culinarias únicas, su nueva etapa como padre de dos niños junto a Cristina Pedroche ha modificado esta dinámica. "Ahora lo sigo haciendo mucho más espaciado, porque viajo con dos niños", confesó con sinceridad.

La hipertimesia no se limita a recordar experiencias positivas o destacadas. Quienes la padecen almacenan todo: desde el sabor excepcional de un pato laqueado en China hasta la textura de un simple tentempié consumido hace décadas. Para un profesional de la gastronomía como Dabiz, esto supone una ventaja competitiva inigualable, pero también una carga cognitiva constante.

Otro ejemplo que ilustró su condición fue su descripción del mejor pollo que ha probado: "En París. En un sitio que lo cocinan dentro de una vejiga de vaca. El pollo es una pularda joven que la cocinan con un vino rancio para que se haga con sus propios vapores". El nivel de detalle en su relato -técnica de cocción, ingredientes, tipo de ave- demuestra cómo su cerebro archiva no solo el sabor, sino también el contexto técnico y sensorial completo.

Desde el punto de vista neurológico, la hipertimesia se asocia a alteraciones en estructuras cerebrales como la amígdala y el núcleo caudado, que en estos pacientes muestran una conectividad anormal. Aunque la investigación sobre este trastorno es aún limitada debido a su extrema rareza, los estudios sugieren que no se trata de una memoria eidética (fotográfica) en el sentido tradicional, sino de una capacidad autobiográfica excepcional que combina recuerdos visuales, emocionales y sensoriales.

Para el mundo de la alta cocina, donde la innovación y la memoria sensorial son herramientas fundamentales, contar con un profesional con hipertimesia es como tener un tesoro humano. Cada creación de Dabiz Muñoz en DiverXO está impregnada de esta memoria perfecta, que le permite reconstruir y reinterpretar sabores con una fidelidad que otros chefs solo pueden imaginar.

El cómic XO TIME, que motivó su visita al programa, no es simplemente una aventura dibujada, sino una exploración visual de su memoria sensorial. A través de sus páginas, los lectores pueden adentrarse en la mente de un chef que no olvida, que preserva cada matiz de sus experiencias y que transforma esos recuerdos en nuevas creaciones culinarias. La obra sirve como puente entre su mundo interior y el público, materializando de forma artística lo que su cerebro almacena de manera biológica.

Más allá de la curiosidad científica, el caso de Dabiz Muñoz plantea preguntas interesantes sobre las fronteras entre don y trastorno. ¿Cuándo una condición clínica se convierte en una ventaja profesional? ¿Cómo gestiona el cerebro humano el almacenamiento masivo de información sin sufrir saturación? Estas interrogantes abren nuevas vías de investigación tanto en neurociencia como en gastronomía molecular, donde la memoria sensorial es un activo crucial.

La revelación de su condición no solo humaniza a una figura pública, sino que también sirve para visibilizar un trastorno prácticamente desconocido. En una sociedad donde la memoria selectiva es la norma, conocer casos de hipertimesia nos recuerda las fascinantes variaciones de la experiencia humana y cómo nuestra biología puede convertirse en una herramienta profesional excepcional.

Referencias