España enfrenta su primer riesgo eléctrico moderado este invierno

Entso-E alerta por primera vez de posibles tensiones en el suministro eléctrico peninsular para la temporada invernal

La entidad europea que supervisa la red eléctrica continental ha emitido una señal de alerta sin precedentes para el sistema energético español. En su informe de perspectivas invernales 2025-2026, el Organismo Europeo de Operadores de Redes de Transporte de Electricidad (Entso-E) identifica un riesgo moderado de escasez en el suministro eléctrico durante los próximos meses de frío.

Esta advertencia llega en un momento particularmente delicado, mientras las autoridades nacionales aún investigan las causas del colapso del sistema del pasado 28 de abril, que dejó millones de personas sin electricidad en la península ibérica. La evaluación de Entso-E representa la primera vez que la institución comunitaria incluye a España en su lista de países con potenciales problemas de adecuación energética para la temporada invernal.

Los cuatro factores de vulnerabilidad

El análisis técnico identifica una conjunción de elementos que, de materializarse simultáneamente, podrían tensionar el sistema hasta límites preocupantes. El primero y más evidente es el crecimiento sostenido de la demanda. Los datos muestran un incremento del consumo eléctrico respecto a 2024, tendencia que se mantendrá durante los meses invernales cuando el uso de calefacción eleva significativamente los requerimientos de la red.

El segundo factor radica en la disponibilidad reducida de generación térmica. Las centrales de ciclo combinado (CCGT) están sometidas a paradas programadas entre noviembre y febrero, precisamente cuando más se necesitan. A estas intervenciones planificadas se suman diversas averías de larga duración que mantienen fuera de servicio importantes capacidades de producción, reduciendo el margen de seguridad del sistema.

El tercer elemento de preocupación es un fenómeno meteorológico que ya causó estragos el invierno anterior: la dunkelflaute. Este término alemán, cada vez más común en el vocabulario energético europeo, describe los periodos prolongados de baja producción eólica y solar combinados con temperaturas extremadamente bajas. Estas situaciones, que pueden afectar vastas extensiones del continente, dejan a las renovables intermitentes prácticamente inoperativas justo cuando la demanda alcanza sus picos máximos.

Por último, el informe pone el foco en las reservas de agua embalsada. Aunque los niveles actuales, situados en el 53% a mediados de octubre, superan la media decenal, los últimos meses han registrado condiciones de sequía persistente. Si esta tendencia climática continúa, la capacidad de las centrales hidroeléctricas para actuar como respaldo flexible del sistema se verá notablemente mermada justo cuando más se requiere su contribución.

Gas natural: el único elemento estable

Curiosamente, el único vector energético que no genera preocupación en el análisis es el suministro de gas natural. Las infraestructuras de almacenamiento y transporte de gas operan con márgenes de seguridad amplios, lo que garantiza el combustible necesario para las centrales térmicas siempre que estén operativas. Esta distinción subraya que el problema no reside en la disponibilidad de recursos primarios, sino en la capacidad de generación eléctrica propiamente dicha.

Ante este escenario, Entso-E confía en los mecanismos de gestión de demanda ya implementados por Red Eléctrica de España. El Servicio de Respuesta Activa a la Demanda permite modificar el consumo en tiempo real cuando los márgenes de adecuación se estrechan, actuando como válvula de escape para evitar cortes generalizados.

Contexto de la investigación del gran apagón

La advertencia invernal llega cuando Entso-E mantiene abierta su investigación sobre el apagón masivo del 28 de abril, que afectó simultáneamente a España y Portugal. A principios de octubre, el organismo publicó un informe preliminar que describía los hechos sin atribuir responsabilidades concretas. La versión definitiva, que debería esclarecer las causas profundas del incidente, está prevista para enero de 2026.

Entso-E realiza dos evaluaciones de riesgo anuales: una para la temporada estival y otra para la invernal. La evaluación del verano 2025, recién concluida, no detectó problemas de adecuación pese a un incremento del 4% en la demanda peninsular respecto al año anterior. Los meses de junio, julio y septiembre registraron aumentos del 11%, 2% y 4% respectivamente, mientras que agosto experimentó una ligera caída del 1%. Las altas temperaturas fueron el principal motor de este crecimiento, poniendo a prueba la capacidad del sistema sin que se produjeran incidentes relevantes.

El debate nuclear en el centro del debate

La alerta de Entso-E coincide con una intensa polémica sobre el futuro de la energía nuclear en España. El Gobierno y las eléctricas mantienen posturas enfrentadas sobre la prórroga de la vida útil de las centrales existentes y la construcción de nuevas unidades. Los defensores de la nuclear argumentan que su capacidad de generación estable y programmable es esencial para garantizar la seguridad de suministro en contextos de alta penetración renovable, precisamente como el que describe el informe europeo.

Los críticos, por su parte, insisten en que la solución pasa por acelerar el despliegue de almacenamiento en baterías y fortalecer las interconexiones internacionales. La posición de Entso-E, aunque técnicamente neutral, proporciona argumentos a quienes abogan por mantener cierta capacidad térmica programable mientras las renovables no alcanzan la madurez suficiente para garantizar la estabilidad del sistema por sí solas.

Incertidumbre como constante

El propio informe reconoce explícitamente el alto grado de incertidumbre asociado a su predicción. Los modelos de previsión dependen de múltiples variables climáticas y operativas que pueden evolucionar de forma impredecible. Una temporada invernal más húmeda de lo esperado, por ejemplo, podría rellenar los embalses y mitigar uno de los factores de riesgo. Del mismo modo, la resolución anticipada de las averías térmicas o una menor demanda por condiciones climáticas benignas podrían desactivar la alerta.

Para el consumidor final, la recomendación es la prudencia sin alarma. Los sistemas eléctricos modernos incorporan múltiples capas de protección y mecanismos de respuesta automáticos que actúan antes de que se produzcan cortes generalizados. La alerta de Entso-E debe entenderse como una herramienta de planificación preventiva, no como un anuncio de apagones inminentes.

El reto para España consiste en gestionar la transición energética sin comprometer la seguridad de suministro. La advertencia europea pone de manifiesto que la velocidad de cierre de tecnologías convencionales no siempre está sincronizada con la velocidad de despliegue de alternativas limpias. Equilibrar ambos procesos será la clave para evitar que las alertas moderadas se conviertan en realidades críticas.

Referencias