La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha elaborado el pronóstico correspondiente a este miércoles para la provincia de Sevilla, estableciendo una jornada caracterizada fundamentalmente por la abundante nubosidad y unos valores térmicos moderados para la época del año en la que nos encontramos. La configuración atmosférica mantendrá una situación de estabilidad relativa, aunque la presencia de nubes será notable a lo largo de las próximas horas, sin que se puedan descartar completamente algunas precipitaciones débiles y de carácter aislado en determinados puntos del territorio provincial.
En lo que respecta a la capital sevillana y su entorno metropolitano, la jornada dará comienzo con cielos muy nublados, especialmente durante las primeras horas del día. A medida que avance la mañana y se desarrolle la tarde, se alternarán intervalos de nubes bajas y medias que dejarán el firmamento parcialmente cubierto en todo momento. Existe una probabilidad reducida de que se registren lloviznas ocasionales, las cuales, en caso de producirse, tendrán una intensidad mínima y una duración muy limitada. Los termómetros registrarán unas temperaturas máximas que oscilarán entre los 16 y 17 grados centígrados, mientras que las mínimas nocturnas se mantendrán en valores suaves, propios de un invierno atípico. El viento soplará con intensidad muy débil y con dirección variable, sin que se prevén rachas significativas que puedan influir en la sensación térmica.
La Sierra Norte de Sevilla y las zonas interiores de mayor altitud experimentarán una nubosidad más persistente y continuada durante todo el día. La AEMET advierte sobre la posible formación de brumas y bancos de niebla matinales en valles y depresiones, fenómenos que tenderán a disiparse progresivamente conforme el sol gane altura. Las temperaturas en estas comarcas serán ligeramente inferiores a las de la capital, con máximas que no superarán los 14 o 15 grados y mínimas más frescas al amanecer, situándose entre 4 y 6 grados en localidades como Cazalla de la Sierra o Alanís. La probabilidad de registrar alguna precipitación débil es ligeramente superior en estas zonas, aunque no se esperan acumulados de agua de consideración.
Por su parte, la Campiña sevillana y el sur de la provincia también se verán afectados por cielos mayoritariamente nublados. Durante la mañana predominarán las nubes de tipo bajo, mientras que en horas de tarde se alternarán con nubes medias y altas que dejarán el cielo parcialmente cubierto. Los termómetros continuarán mostrando valores térmicos suaves y agradables, con máximas que se moverán entre los 15 y 17 grados en municipios como Utrera, Lebrija o Écija. No se prevén fenómenos meteorológicos adversos de importancia y el viento mantendrá una intensidad baja, con dirección variable según las zonas.
Con el paso de la tarde hacia la noche, la nubosidad mantendrá su dominio sobre toda la geografía provincial, aunque la probabilidad de precipitaciones irá disminuyendo de forma progresiva. Las temperaturas nocturnas se mantendrán estables, sin descensos bruscos que puedan sorprender a la población, lo que resultará en una noche templada para los estándares propios del mes de enero. Esta situación térmica nocturna favorecerá que el ambiente no resulte excesivamente frío, permitiendo desarrollar actividades al aire libre sin grandes contratiempos.
En términos generales, este miércoles se presenta como una jornada donde la nubosidad será el protagonista indiscutible en Sevilla, acompañada de unos valores térmicos moderados que superan los promedios habituales para esta época del año. El viento en calma y la escasa probabilidad de lluvias significativas completan un panorama meteorológico estable, aunque poco soleado. Los ciudadanos de la provincia deberán prepararse para un día sin incidencias destacables desde el punto de vista meteorológico, pero con una presencia constante de nubes que impedirá el paso de los rayos solares durante la mayor parte de las horas diurnas. La AEMET recomienda consultar las actualizaciones periódicas del pronóstico para posibles modificaciones de última hora, especialmente en zonas de montaña donde la situación puede evolucionar con mayor rapidez.