Despedida emotiva de Marcelo Gallardo en River con triunfo ante Banfield

Más de 90 mil hinchas despidieron al 'Muñeco' con cánticos y ovaciones en el Monumental tras vencer 3-1 en su último partido al mando del Millonario

El ciclo de Marcelo Gallardo en River Plate llegó a su fin este jueves de la manera más emotiva posible. En una noche cargada de nostalgia y sentimiento, el Estadio Monumental de Buenos Aires se vistió de gala para despedir a uno de los entrenadores más importantes de la historia del club. Con más de 90 mil espectadores presentes, el Millonario derrotó por 3-1 a Banfield en la séptima jornada del Torneo Apertura argentino, cerrando así el segundo período del 'Muñeco' al frente del equipo.

La confirmación de su salida el pasado lunes generó una oleada de reacciones en el mundo futbolístico. Sin embargo, fue en el terreno de juego donde la afición pudo expresar su gratitud de forma directa. Desde antes del inicio del encuentro, se percibió una atmósfera diferente en las tribunas. Cuando el locutor del estadio anunció la formación titular, los cánticos en honor a Gallardo comenzaron a retumbar con fuerza, mientras algunos futbolistas recibían silbidos por su rendimiento reciente.

Los cánticos que marcaron la noche

"Muñeco, Muñeco", "Gallardo es de River y de River no se va" y "Muchas Gracias Muñeco" fueron las consignas que resonaron durante toda la velada. Estas manifestaciones de cariño se repitieron con especial intensidad cuando el plantel saltó al campo para disputar el primer tiempo. La conexión entre el técnico y la hinchada quedó evidenciada en cada interacción, cada mirada y cada aplauso que se gestaba en las gradas.

El desarrollo del partido ofreció el guión perfecto para una despedida memorable. Lucas Martínez Quarta abrió el marcador para el conjunto local, estableciendo una ventaja temprana que tranquilizó a los presentes. Sin embargo, Banfield no se rindió y logró el empate transitorio mediante Mauro Méndez justo al finalizar el primer período, generando un momento de tensión en el Monumental.

La segunda mitad trajo consigo la reacción que todos los riverplatenses esperaban. Sebastián Driussi, uno de los referentes del equipo, anotó el segundo gol del Millonario, mientras que el juvenil Joaquín Freitas selló el definitivo 3-1. Tanto Driussi como Freitas, junto a Martínez Quarta, decidieron celebrar sus goles dedicándoselos expresamente a Gallardo, gesto que no pasó desapercibido para los miles de seguidores que coreaban su nombre.

Una noche de nostalgia y reconocimiento

A medida que el reloj marcaba los últimos diez minutos de juego, la nostalgia se apoderó del escenario. En las tribunas aparecieron tres enormes banderas con la imagen de Gallardo como protagonista, creando un mosaico visual impactante que fue captado por las cámaras y celebrado por todos los presentes. Estas muestras de afecto visual complementaron los cánticos que no cesaron ni un instante.

El momento más emotivo llegó con el pitazo final. Gallardo, con su característica compostura, saludó a cada miembro de su cuerpo técnico con un abrazo. Luego, caminó solo hacia el centro del campo de juego, donde recibió una última y monumental ovación. El "Muñeco, Muñeco" retumbó con más fuerza que nunca mientras el entrenador desaparecía por el túnel de vestuarios, cerrando así su segundo ciclo al mando del club de Núñez.

La despedida no fue igual para todos. Mientras Gallardo recibía el cariño incondicional de la masa riverplatense, algunos jugadores del plantel fueron silbados al abandonar el terreno de juego. En contraste, los futbolistas juveniles que participaron del encuentro fueron reconocidos con aplausos, evidenciando el aprecio que la hinchada tiene por las promesas del club.

El legado de un ídolo

Este segundo período de Gallardo al frente de River, que comenzó con altas expectativas, concluyó sin títulos en las vitrinas. Este dato contrasta fuertemente con su primera etapa, donde cosechó nada menos que 14 conquistas entre torneos locales e internacionales, convirtiéndose en una leyenda viva del club. A pesar de la sequía de trofeos en este regreso, el afecto de la hinchada permaneció intacto, demostrando que su valoración va más allá de los resultados inmediatos.

La comparación con Ángel Labruna es inevitable. Gallardo se consolida así como uno de los dos técnicos más ganadores en la historia de River Plate, compartiendo ese pedestal con una figura mítica como Labruna. Este estatus le asegura un lugar permanente en el corazón de los millonarios y en los libros de historia del club.

La noche concluyó con lágrimas en los ojos de muchos hinchas que no podían contener la emoción. La despedida de Marcelo Gallardo como entrenador del Millonario quedará grabada como uno de los momentos más sentidos del fútbol argentino reciente. Más allá de los resultados, más allá de los títulos, lo que quedó demostrado es que el vínculo entre un entrenador y su gente puede trascender lo deportivo para convertirse en algo genuinamente emotivo y duradero.

El fútbol argentino pierde a uno de sus técnicos más carismáticos, pero River Plate conserva para siempre la memoria de quien fuera el artífice de una de las eras más gloriosas de su historia. La despedida, con su triunfo incluido, sirvió como un cierre perfecto para una historia de amor entre un entrenador y su club.

Referencias