El Real Madrid vive horas de profundo duelo tras el fallecimiento de uno de sus más queridos y veteranos directivos. Santiago Aguado, histórico miembro de la Junta Directiva del club blanco, ha fallecido a los 89 años, dejando un legado de setenta años de inquebrantable lealtad y dedicación a la institución que tanto amó. La noticia ha conmovido a toda la familia madridista, desde los directivos hasta los aficionados, que han visto en él un ejemplo de compromiso y pasión eterna por los colores blancos.
El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, no ha dudado en acudir personalmente al tanatorio de la M30 en Madrid para acompañar a la familia en estos momentos de dolor y para despedirse de quien fuera un compañero de trayectoria y un amigo leal. Este gesto del máximo mandatario del club refleja la importancia que Aguado tuvo dentro de la estructura del Real Madrid y el cariño que despertó entre quienes tuvieron el privilegio de trabajar junto a él.
Una vida dedicada al Real Madrid
La historia de Santiago Aguado con el Real Madrid comenzó en 1957, cuando decidió convertirse en socio del club. Desde aquel momento, hace ya siete décadas, su vida quedó irrevocablemente ligada a la entidad merengue. No fue un simple aficionado, sino que su compromiso trascendió hasta convertirse en uno de los pilares de la institución en los últimos años.
Su trayectoria directiva se materializó cuando fue nombrado miembro de la Junta Directiva presidida por Florentino Pérez. En dos etapas distintas, desde el 12 de julio de 2004 hasta el 2 de julio de 2006, y posteriormente desde el 1 de junio de 2009 hasta la actualidad, Aguado demostró una dedicación ejemplar en la gestión del club más laureado del mundo. Durante estos años, participó en las decisiones más importantes y vivió los éxitos más gloriosos del Real Madrid, incluyendo las múltiples Champions League conquistadas en la era moderna.
Compromiso más allá del campo
La dedicación de Santiago Aguado no se limitó únicamente a la gestión deportiva del primer equipo. Su corazón madridista también latía con fuerza por las causas sociales a través de la Fundación Real Madrid, entidad en la que también desempeñó un papel fundamental como patrono. En este ámbito, sirvió desde el 9 de septiembre de 2004 hasta el 2 de julio de 2006, y posteriormente desde el 4 de noviembre de 2009 hasta el día de su fallecimiento.
La Fundación Real Madrid, conocida por sus proyectos sociales que utilizan el deporte como herramienta de integración para niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad, se benefició enormemente de la visión y el compromiso de Aguado. Su labor en este ámbito demuestra que su amor por el club iba más allá de los títulos y las victorias; se trataba de una vocación genuina por extender los valores del Real Madrid a toda la sociedad.
Un referente de lealtad y pasión
En el comunicado oficial del club, el Real Madrid ha querido dejar claro que Santiago Aguado ha sido un ejemplo de lealtad, compromiso y pasión hacia la entidad. Estos tres valores, que tanto se proclaman en el ideario del club, encontraron en él a uno de sus máximos representantes. Durante setenta años, Aguado vivió los altibajos del equipo, las épocas de gloria y los momentos de dificultad, pero nunca flaqueó en su apoyo incondicional.
Su fallecimiento representa una pérdida irreparable para el club, no solo por el vacío que deja en la Junta Directiva, sino por la sabiduría y la experiencia que llevaba consigo. En el mundo del fútbol moderno, donde los intereses económicos y los vaivenes de la actualidad a menudo eclipsan la tradición, figuras como la de Aguado son recordadas como guardianes de la esencia y los valores que hacen grande a una institución.
El adiós de la familia madridista
La noticia del fallecimiento ha generado una oleada de reacciones en el mundo del fútbol y entre la comunidad madridista. Aunque el club ha sido cuidadoso en mantener la privacidad de la familia, el gesto de Florentino Pérez acudiendo al tanatorio ha sido interpretado como un reconocimiento a la trayectoria de un hombre que dedicó su vida al Real Madrid.
Los aficionados también han mostrado su pesar a través de las redes sociales, recordando la figura de Aguado como un directivo cercano y comprometido. Muchos han destacado su discreción, su trabajo silencioso pero constante, y su capacidad para mantener viva la llama del madridismo en cada reunión, cada decisión y cada proyecto.
Legado para las futuras generaciones
La historia del Real Madrid está escrita no solo por los jugadores que han deslumbrado en el césped del Santiago Bernabéu, sino también por personas como Santiago Aguado, que desde la sombra han construido los cimientos de la institución. Su legado servirá de inspiración para futuros directivos, socios y aficionados que entiendan que el verdadero amor por un club se mide en la constancia, el respeto y la dedicación sin límites.
En estos momentos de duelo, el Real Madrid se prepara para rendirle el homenaje que merece. Aunque los detalles aún no han sido confirmados, se espera que el club organice un tributo en el próximo partido en el Bernabéu, donde los aficionados podrán despedirse de quien fuera uno de los suyos durante siete décadas.
Una pérdida que duele en el alma madridista
El fútbol es, en esencia, pasión y sentimiento. Y Santiago Aguado representaba ambas cualidades en su forma más pura. Su fallecimiento no es solo la pérdida de un directivo, sino la desaparición de un testigo privilegiado de la historia del Real Madrid, un hombre que vivió la transformación del club desde la década de los 50 hasta la era moderna de los galácticos y los múltiples títulos europeos.
Para el madridismo, este es un momento para reflexionar sobre la importancia de preservar la memoria y los valores de quienes construyeron el club. Santiago Aguado será recordado no solo por su larga trayectoria, sino por la forma en la que la vivió: con humildad, dedicación y un amor incondicional que nunca se vio mermado por el paso del tiempo.
El club ha expresado sus más sinceras condolencias a la familia y amigos de Santiago Aguado, asegurando que su memoria perdurará en la historia del Real Madrid. En el comunicado oficial se lee: "Su fallecimiento supone una gran pérdida para nuestro club y para todo el madridismo", unas palabras que reflejan el sentir de una institución que hoy llora la partida de uno de sus hijos más fieles.
En los próximos días, el Real Madrid rendirá tributo a su memoria de la manera que mejor sabe hacerlo: con el respeto, la solemnidad y el cariño que merece quien dedicó su vida al club. Santiago Aguado descansa ya, pero su espíritu madridista permanecerá eternamente en el corazón del Santiago Bernabéu.