Levante vs Alavés: resumen, goles y victoria agónica en LaLiga

El Levante logra una victoria vital con dos tantos de Espí en los minutos finales tras la expulsión de Parada. Los granotas se acercan a la salvación.

El Estadio Ciutat de València fue testigo de una de esas noches que quedan grabadas en la memoria de la afición granota. El Levante Unión Deportiva logró una victoria agónica frente al Deportivo Alavés que le permite soñar con la permanencia en LaLiga EA Sports. El protagonista indiscutible fue Espí, quien con dos dianas en el tramo final del encuentro rescató tres puntos de oro para los locales.

El conjunto valenciano llegaba al choque con la necesidad imperiosa de sumar de a tres. Cada partido se convierte en una final para un equipo que navega en las posiciones de descenso. Conscientes de la trascendencia del duelo, los hombres entrenados por Castro salieron al terreno de juego con la intención clara de dominar desde el inicio.

La primera mitad transcurrió con un dominio alterno, donde el Levante mostró solidez defensiva pero careció de efectividad en la última jugada. Los granotas perdieron balones en zonas comprometidas, lo que impedía crear ocasiones claras de gol. Por su parte, el Alavés también dispuso de sus oportunidades, con hasta 13 remates a lo largo del encuentro, aunque sin la puntería necesaria para abrir el marcador.

El punto de inflexión llegó en el minuto 61, cuando el árbitro mostró la segunda tarjeta amarilla a Parada, dejando al conjunto vitoriano con un hombre menos. Esta circunstancia cambió por completo el desarrollo del partido. El Alavés, que hasta ese momento había controlado bien las acometidas locales, se vio obligado a replegarse y defender el empate.

La expulsión generó un debate postpartido. El entrenador del Alavés, Coudet, mostró su disconformidad con la decisión arbitral: "Realmente nunca me gusta hablar, pero si la primera amarilla era finita, la segunda no la entiendo. Eso condiciona todo el partido". Sin embargo, el técnico también fue autocrítico con la falta de efectividad de su equipo: "En el primer tiempo estábamos haciéndolo casi perfecto sin que nos llegaran. 13 remates tuvimos y siempre decimos que es un déficit que tenemos, la efectividad".

Con superioridad numérica, el Levante intensificó su presión. La ansiedad inicial dio paso a un juego más pausado y efectivo. Castro realizó ajustes tácticos en el descanso que resultaron clave: "En la primera parte, defensivamente estábamos bien, pero ofensivamente perdíamos balones y eso no se puede hacer. Al descanso dijimos que había tiempo para ganar, que hay que hacer las cosas bien".

La recompensa llegó en los minutos finales. Espí, que había entrado con fuerza desde el banquillo, demostró su olfato goleador. Primero, aprovechó un centro preciso para batir al portero visitante con un cabezado impecable. El estadio estalló de alegría, pero el delantero no se conformó con eso. Minutos después, en una jugada de contragolpe, definió con sangre fría para sentenciar el encuentro.

Los dos tantos de Espí valen su peso en oro. No solo por los tres puntos, sino por el efecto psicológico que generan en un vestuario necesitado de ilusiones. El propio Castro elogió a su delantero: "Es un delantero con una capacidad física fuerte, pero también en la definición. Con el pie derecho, con el izquierdo y de cabeza va bien. Ha hecho una semana muy buena y ha entrado y ha hecho lo mismo en el partido".

Con este triunfo, el Levante se coloca a tres puntos de la salvación, una distancia que parecía inalcanzable hace apenas unas jornadas. La permanencia, que antes era un sueño lejano, ahora es una meta tangible. El vestuario cree de verdad en la posibilidad de lograrlo, tal y como manifestó su entrenador: "Vamos a pelear por todos los puntos. En los partidos que hemos perdido no hemos estado muy por debajo del adversario. Creo que es posible, por eso he venido al Levante. Yo, el staff y los jugadores vamos a dar la vida por el club".

Por su parte, el Alavés se marcha de Valencia con las manos vacías. El equipo vitoriano había dado por bueno el empate tras la expulsión, pero la falta de contundencia defensiva en los minutos finales le costó caro. Coudet prefirió no ahondar en las polémicas arbitrales, aunque dejó caer cierta frustración: "Es interesante que el entrenador rival hable de eso. Nunca hablo de los árbitros y hemos tenido tres partidos muy difíciles con el arbitraje".

El análisis del encuentro deja varias enseñanzas. El Levante demostró que la resiliencia y la fe en la remontada pueden marcar la diferencia en una competición tan exigente como LaLiga. La capacidad de aprovechar la superioridad numérica fue clave, algo que no todos los equipos logran hacer de manera efectiva.

Para el Alavés, la lección es clara: la efectividad es un aspecto a mejorar. Dominar el juego y crear ocasiones no sirve de nada si no se materializan en goles. La expulsión de Parada fue un condicionante importante, pero el equipo debió saber administrar mejor la ventaja defensiva en los últimos compases.

El calendario no da tregua. El Levante enfrentará al Girona en su próximo compromiso, un duelo directo donde volverá a jugarse gran parte de sus opciones de permanencia. Las entradas ya están disponibles para un encuentro que se prevé con gran expectación en la grada.

El Alavés, por su parte, recibirá al Valencia en Mendizorroza. Los vitorianos necesitarán recuperarse rápidamente de este golpe y demostrar que pueden competir al más alto nivel, independientemente de las adversidades arbitrales o de juego.

La victoria del Levante revive las esperanzas de una afición que no ha dejado de apoyar a su equipo ni en los momentos más difíciles. Espí se convierte en un héroe local, pero el mérito es colectivo. El trabajo del staff técnico, la entrega de los jugadores y el apoyo incondicional de la grada han creado el caldo de cultivo perfecto para creer en la salvación.

En el fútbol moderno, donde los márgenes de error son mínimos, partidos como este definen temporadas. El Levante ha dado un paso de gigante, pero queda mucho camino por recorrer. La regularidad será la clave para mantener la categoría. No basta con un partido inspirado; se necesita una racha positiva que permita escapar de los puestos de descenso.

El Alavés, mientras tanto, debe levantar la cabeza. La temporada es larga y quedan puntos en juego. La lección aprendida en Valencia debe servir para afinar la puntería y mejorar la concentración en los momentos decisivos. La Liga no perdona los errores, y menos contra rivales directos.

En resumen, el Levante logró una victoria épica que le mantiene con vida en la lucha por la permanencia. Espí fue el héroe de la noche, pero el triunfo es obra de un grupo que no se rinde. El Alavés, pese a la derrota, mostró argumentos para creer en su proyecto, aunque debe corregir fallos evidentes. La competición continúa y cada jornada escribe su propia historia.

Referencias