Anatomía de un instante: la serie del 23F que revoluciona RTVE

La adaptación del libro de Javier Cercas llega a La 1 con Álvaro Morte como Adolfo Suárez, en la víspera del 45 aniversario del golpe de Estado

El 23 de febrero de 1981, España se paralizó. Las imágenes del coronel Tejero irrumpiendo en el Congreso de los Diputados con pistola en mano quedaron grabadas a fuego en la memoria colectiva de una nación que apenas respiraba democracia. Aquel golpe de Estado fallido puso a prueba los cimientos de un régimen recién nacido y dejó una huella imborrable en la historia reciente del país. Ahora, cuatro décadas y media después, RTVE recupera aquel momento crucial con 'Anatomía de un instante', la miniserie que desglosa minuciosamente lo que ocurrió aquel fatídico día.

Basada en la obra homónima de Javier Cercas publicada en 2009, esta ficción no se limita a reconstruir los hechos tal y como sucedieron. Su verdadero valor radica en adentrarse en el caldo de cultivo político y social que hizo posible que un grupo de militares intentara derrocar el sistema democrático. La dirección corre a cargo de Alberto Rodríguez, cineasta reconocido por títulos como 'Modelo 77' y 'El hombre de las mil caras', quien firma el guion junto a Rafael Cobos y Fran Araújo.

El núcleo narrativo de la serie se articula en torno a tres figuras clave que, mientras el resto de parlamentarios buscaban refugio entre los escaños, decidieron permanecer sentados frente a los amotinados. Adolfo Suárez, Manuel Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo protagonizaron uno de los gestos más simbólicos de la Transición española. Su actitud, especialmente la de Gutiérrez Mellado enfrentándose directamente a Tejero, se convirtió en un acto de resistencia civil que marcó el rumbo de la democracia.

La interpretación de Álvaro Morte como Adolfo Suárez constituye uno de los principales atractivos de la producción. El actor, prácticamente irreconocible tras el trabajo de caracterización con prótesis nasal y un minucioso estudio vocal, ha declarado que su objetivo no era meramente imitar al expresidente, sino convertirse en el propio Suárez. Durante innumerables horas de investigación en hemerotecas y archivos, Morte descubrió a un político ambicioso pero honesto, con un propósito claro: consolidar la democracia española. Su experiencia previa al frente de TVE le otorgaba, además, un dominio del lenguaje audiovisual y un carisma desbordante que el actor captura con maestría.

El primer capítulo se centra exclusivamente en la figura de Suárez, delineando su trayectoria desde falangista de provincias hasta convertirse en el artífice de la transformación democrática del país. Esta elección narrativa permite al espectador comprender la complejidad de un personaje que, pese a sus orígenes franquistas, se erigió como el padre de la democracia española moderna. La evolución política y personal del presidente se presenta con matices, evitando el maniqueísmo y mostrando las contradicciones inherentes a cualquier proceso de cambio histórico.

Por su parte, David Lorente encarna al teniente coronel Antonio Tejero, el militar que irrumpió en el hemiciclo gritando "¡Alto! ¡Todo el mundo quieto!" y disparando al techo. Su interpretación captura la tensión y el fanatismo de un hombre convencido de estar salvando a España de sí misma. Las marcas de los disparos, aún visibles en el techo del Congreso, sirven como testimonio físico de aquella jornada y como metáfora de las heridas que dejó el intento de golpe.

La serie no se detiene en el mero espectáculo del golpe, sino que profundiza en el clima de inestabilidad que precedió al 23F. La Transición española, lejos de ser un proceso lineal y pacífico, estuvo marcada por tensiones internas, atentados terroristas, agitación militar y una economía en crisis. 'Anatomía de un instante' reconstruye este contexto con rigor, mostrando cómo la democracia española era entonces una construcción frágil que podía derrumbarse en cualquier momento.

La figura de Santiago Carrillo, líder del Partido Comunista, aporta otra dimensión al relato. Su decisión de permanecer sentado junto a Suárez y Gutiérrez Mellado simbolizó la unidad de las fuerzas democráticas frente al autoritarismo. Este gesto de solidaridad entre antiguos adversarios ideológicos resulta especialmente relevante en la España actual, marcada por la polarización política.

La producción de RTVE llega en un momento simbólico: la víspera del 45 aniversario del 23F. Esta programación no es casual, sino una apuesta por la memoria histórica y la reflexión colectiva. En una época donde los relatos sobre la Transición española generan debate, la serie ofrece una mirada documentada y cinematográfica que invita a revisitar aquellos años con perspectiva crítica pero también con la distancia que otorga el tiempo.

La ficción se puede disfrutar tanto en La 1 como en RTVE Play, lo que garantiza su accesibilidad para múltiples audiencias. Esta estrategia de distribución dual refleja el compromiso de la corporación pública con la difusión de contenidos de calidad que conecten con el pasado para entender el presente. La posibilidad de visionado bajo demanda permite que nuevas generaciones, ajenas a los ecos directos del golpe, descubran una página esencial de la historia democrática española.

Desde el punto de vista técnico, la serie destaca por su cuidado periodístico y cinematográfico. La reconstrucción de los escenarios, el vestuario de la época y la fotografía crean una atmósfera que transporta al espectador a los años 80 sin caer en el nostalgia fácil. La voz en off que guía el relato, tomada del propio libro de Cercas, proporciona una capa de reflexión que eleva la ficción más allá del mero entretenimiento.

El éxito de 'Anatomía de un instante' radica en su capacidad para humanizar a los protagonistas sin mitificarlos. Suárez aparece como un político hábil pero también vulnerable; Gutiérrez Mellado como un militar leal a la democracia a pesar de su pasado; Carrillo como un líder comunista consciente de la necesidad de pactos históricos. Esta triple perspectiva permite entender que la defensa de la democracia trasciende las etiquetas ideológicas.

En el panorama actual de las series españolas, donde predominan los thrillers y los dramas contemporáneos, esta producción de RTVE supone una apuesta arriesgada pero necesaria. La apuesta por el relato histórico riguroso y la reconstrucción de momentos definitorios demuestra que la ficción puede ser un poderoso instrumento de memoria colectiva. No se trata de un mero ejercicio de nostalgia, sino de una reflexión sobre los valores democráticos y los costes de su defensa.

La serie también invita a reflexionar sobre el concepto de liderazgo en tiempos de crisis. Los gestos de Suárez, Gutiérrez Mellado y Carrillo no fueron meros actos de valentía individual, sino decisiones políticas con consecuencias históricas. En un contexto de extrema incertidumbre, donde nadie sabía si el golpe triunfaría, su actitud transmitió un mensaje de firmeza institucional que contribuyó a desactivar el levantamiento.

Para los espectadores más jóvenes, 'Anatomía de un instante' funciona como una ventana educativa a un pasado que solo conocen a través de libros de texto o relatos familiares. La serie logra transmitir el clima de miedo y tensión que vivió la sociedad española, haciendo palpable una amenaza que, pese al paso del tiempo, resulta incomprensible para quienes crecieron en la estabilidad democrática.

La producción también abre debates sobre la representación de la historia reciente en la ficción. ¿Hasta dónde debe llegar la creatividad cuando se narran hechos documentados? 'Anatomía de un instante' responde con equilibrio: respeta los hechos verificables mientras explora las motivaciones y emociones de sus protagonistas, siempre ancladas en la investigación rigurosa de Cercas.

En definitiva, RTVE entrega una obra que combina excelencia narrativa, rigor histórico y relevancia contemporánea. La serie no solo conmemora un aniversario, sino que reafirma los pilares sobre los que se construyó la democracia española. En tiempos de desafección política y desinformación, revisitar momentos como el 23F sirve para recordar que la democracia es un sistema frágil que requiere vigilancia activa y compromiso cívico. 'Anatomía de un instante' es, en este sentido, más que entretenimiento: es una llamada a la reflexión sobre el valor de la libertad y el precio de su defensa.

Referencias