Emma Stone desvela por qué rechaza Instagram y las redes sociales

La actriz de 37 años, protagonista del anuncio de Super Bowl, prefiere preservar su salud mental y consumir contenido en privado a través de newsletters

Emma Stone vuelve a captar la atención mediática con su participación en uno de los spots más esperados de la Super Bowl, que se celebrará en la madrugada del lunes en España. La actriz estadounidense de 37 años encabeza la campaña 'Unavailable' de Squarespace, una producción dirigida por Yorgos Lanthimos, cineasta con el que ha forjado una fructífera colaboración en películas como 'La favorita', 'Poor Things' o la próxima 'Bugonia'. Este anuncio marca el debut de Stone en la publicidad del evento deportivo más visto del año y representa la primera ocasión en que ambos artistas trasladan su particular visión cinematográfica al formato publicitario.

En una reciente conversación con Rolling Stone sobre este proyecto, Emma Stone ha compartido detalles sobre la experiencia de rodaje, que describe como similar a crear una mini‑película con su equipo de confianza. La actriz incluso ha registrado un dominio web con su propio nombre como parte del acuerdo, un gesto que le resulta irónico y exagerado. En el spot, interpreta una versión ficticia y desquiciada de sí misma que lucha por recuperar su identidad digital, un concepto que mezcla humor y crítica social.

Sin embargo, más allá de la promoción publicitaria, la entrevista ha desvelado la postura de Stone respecto a un tema que muchas figuras de Hollywood prefieren eludir: su relación con las redes sociales. La actriz, ganadora de dos premios Oscar, ha dejado claro que no tiene intención de utilizar su nueva página web para seguir el modelo de blog de estilo de vida o convertirse en influencer. Su respuesta es tajante: no contempla abrir una cuenta en Instagram ni en ninguna plataforma similar.

La razón principal que esgrime Emma Stone es la preservación de su salud mental. La actriz explica que le preocupa exponerse a la dinámica de likes, comentarios y la presión de mantener una presencia constante en línea. Esta decisión no es impulsiva, sino el resultado de una reflexión profunda sobre cómo las redes sociales pueden afectar la autoestima y el bienestar emocional. Stone ha sido consistente durante años en su deseo de mantener su vida personal alejada del escaparate digital, valorando la privacidad por encima de la exposición mediática.

Aunque rechaza participar activamente en redes sociales, Emma Stone no se considera una completa ajena al mundo digital. Se autodefine como una 'lurker', término que describe a quienes observan contenido sin publicar ni interactuar abiertamente. La actriz confiesa que dedica tiempo a seguir el contenido de otros, pero siempre desde la anonimato. En lugar de Instagram, su consumo digital actual se centra en varias newsletters de Substack, donde encuentra material sobre moda, escritura creativa y cultura general. Este formato le permite recuperar la esencia de los antiguos blogs, pero con un enfoque más privado y curado, lejos del ruido y la presión de las redes sociales tradicionales.

La postura de Emma Stone no es un caso aislado en la industria del entretenimiento. Otros actores de su calibre, como Ryan Gosling, Brad Pitt o Scarlett Johansson, también han optado por mantenerse alejados de las redes sociales. Estas estrellas comparten una visión común: valoran su privacidad y temen que una exposición excesiva diluya la línea entre su vida personal y profesional. En una era donde la presencia digital parece obligatoria para mantener relevancia, estas figuras demuestran que es posible conservar el misterio y centrarse en el trabajo artístico sin someterse al escrutinio constante de las plataformas sociales.

La decisión de Emma Stone refleja una tendencia creciente entre ciertos sectores de la población, incluidos los más jóvenes, que están reconsiderando su relación con las redes sociales. El concepto de 'digital detox' o desintoxicación digital gana terreno, y figuras públicas como Stone legitiman esta elección. Al preferir formatos más lentos y reflexivos como las newsletters, la actriz no solo protege su salud mental, sino que también promueve un consumo de contenido más consciente y menos reactivo.

En definitiva, Emma Stone utiliza su participación en el anuncio de Super Bowl no solo para explorar la ironía de la búsqueda de identidad digital, sino para reafirmar su compromiso con una vida más privada y equilibrada. Su ejemplo desafía la narrativa dominante que asocia el éxito con una presencia masiva en redes, demostrando que la autenticidad y el talento no necesitan validación digital. En un mundo hiperconectado, la elección de Stone por ser 'unavailable' (no disponible) se convierte en un acto de resistencia consciente y una declaración de principios sobre lo que realmente importa: la salud mental, la privacidad y la autenticidad personal.

Referencias