Precio de la luz el 4 de febrero: horas más baratas y consejos de ahorro

El coste de la electricidad se desploma por debajo de los 20 euros/MWh este miércoles, ofreciendo nuevas oportunidades para reducir el gasto doméstico

Este miércoles 4 de febrero llega con excelentes noticias para los consumidores españoles. El mercado eléctrico registra una caída significativa que sitúa el precio medio de la energía en niveles muy competitivos, concretamente en 17,22 euros por megavatio hora. Esta cifra representa un alivio considerable comparado con las tensiones registradas en meses anteriores, y confirma la tendencia a la baja que caracteriza los primeros días del segundo mes del año.

La reducción supera con creces la barrera psicológica de los 20 euros/MWh, un umbral que marca la diferencia entre un día caro y uno económico. Sin embargo, más allá del dato agregado, lo que realmente importa para el bolsillo de las familias es conocer con precisión las franjas horarias donde la electricidad es más asequible y aquellas donde conviene restringir el consumo.

Las horas más económicas para consumir

El momento más barato del día se produce en la madrugada, específicamente entre las 4:00 y las 5:00 horas, cuando el precio se desploma hasta los 0,71 euros/MWh. Este tramo nocturno representa una oportunidad de oro para aquellos electrodomésticos programables, como lavadoras, lavavajillas o termos eléctricos, que pueden funcionar durante estas horas sin intervención humana.

La franja contigua, de 5:00 a 6:00, mantiene niveles igualmente atractivos con un coste de 0,79 euros/MWh. Estos dos intervalos consecutivos conforman el período más favorable de todo el día, con precios que rozan la gratuidad. Aunque la mayoría de personas duerme a estas horas, la tecnología moderna permite aprovechar estas tarifas mediante sistemas de automatización doméstica.

No obstante, no es necesario levantarse en plena noche para beneficiarse de precios reducidos. La franja central del día, comprendida entre las 12:00 y las 18:00 horas, también presenta costes muy competitivos. Durante estas seis horas, el precio se mantiene estable y moderado, permitiendo realizar las tareas domésticas diarias sin temor a un desembolso excesivo. Esta estabilidad diurna se debe a la mayor producción de energías renovables, especialmente fotovoltaica, que inunda el mercado con electricidad limpia y barata.

Los momentos de máximo coste

Como ocurre habitualmente, la ausencia de luz solar provoca un incremento notable en el precio de la electricidad. A partir de las 19:00 horas comienza una escalada que alcanza su punto culminante entre las 20:00 y las 21:00, cuando el coste se dispara hasta los 62,96 euros/MWh. Esta cifra supone multiplicar por casi 90 el precio de la franja más barata del día.

Este fenómeno, repetido día tras día, obedece a la necesidad de activar centrales de ciclo combinado y otras fuentes de generación más costosas para cubrir la demanda vespertina, cuando la producción solar ha desaparecido pero el consumo residencial alcanza su máximo. Las actividades cotidianas como cocinar, usar la calefacción o el aire acondicionado, ver la televisión o cargar dispositivos electrónicos convierten estas horas en las más caras y, paradójicamente, en las más utilizadas por las familias.

Análisis de la tendencia invernal

Los primeros cuatro días de febrero han dibujado un panorama muy favorable para los usuarios domésticos. Los precios medios registrados han sido: 17,22 €/MWh el día 4, 32,74 €/MWh el día 3, 13,83 €/MWh el día 2 y 24,58 €/MWh el día 1. La media acumulada se sitúa en 22,09 euros/MWh, una cifra notablemente inferior a los registros de enero.

Esta tendencia descendente contrasta radicalmente con los primeros días de enero, cuando los precios superaron con creces los 100 euros/MWh en varias ocasiones. La situación actual refleja una combinación de factores favorables: temperaturas suaves que reducen la demanda de calefacción, abundante generación eólica y hidráulica, y la creciente participación de la fotovoltaica durante las horas de sol.

Estrategias de ahorro inteligente

Ante este escenario, los consumidores pueden adoptar varias estrategias para minimizar su factura eléctrica. La primera y más efectiva consiste en desplazar el consumo hacia las franjas más baratas. Programar la lavadora a primera hora de la mañana o durante la siesta, usar el lavavajillas después del mediodía, y cargar vehículos eléctricos durante la tarde son prácticas que generan ahorros inmediatos.

La segunda recomendación pasa por reducir el consumo durante las horas punta. Entre las 19:00 y las 22:00, conviene evitar el uso simultáneo de varios electrodomésticos de alta potencia. Cocinar con presión, usar hornos de microondas en lugar de hornos convencionales, y regular la temperatura de la calefacción a 19-20 grados son medidas sencillas pero eficaces.

Un tercer consejo involucra la contratación de tarifas discriminadoras. Las comercializadoras ofrecen precios más bajos durante las horas valle y más altos durante las horas punta. Si tu consumo es flexible, estas tarifas pueden reportar ahorros significativos. La tarifa regulada (PVPC) ya incorpora esta discriminación horaria de forma automática.

El papel de las energías renovables

La caída de precios no es casualidad. España ha incrementado masivamente su capacidad de generación renovable en los últimos años, y febrero de 2025 refleja los beneficios de esta transición. Durante las horas de sol, la energía fotovoltaica satisface gran parte de la demanda, empujando los precios a la baja. La eólica, por su parte, aporta generación constante durante las 24 horas, especialmente en zonas costeras y montañosas.

Esta transformación del mix energético no solo beneficia el bolsillo de los consumidores, sino que también reduce la dependencia de combustibles fósiles y disminuye las emisiones de CO2. Cada vez que un hogar programa su consumo en horas de abundancia renovable, está contribuyendo activamente a la descarbonización del sistema.

Perspectivas para las próximas semanas

Aunque la situación actual es muy favorable, los expertos advierten que la volatilidad es inherente al mercado eléctrico. Los cambios meteorológicos bruscos, las averías en centrales nucleares o las tensiones en el suministro de gas pueden alterar rápidamente esta tendencia. No obstante, el pronóstico para las próximas dos semanas mantiene un tono optimista, con precios que deberían seguir moderados.

La clave está en aprovechar el momento actual para adoptar hábitos de consumo eficientes que perduren incluso cuando los precios vuelvan a subir. Instalar sistemas de almacenamiento doméstico, como baterías acopladas a paneles solares, o simplemente internalizar la lógica de las franjas horarias, son inversiones en conocimiento que siempre reportan beneficios.

Conclusión

El miércoles 4 de febrero representa una oportunidad excepcional para consumir electricidad a precios muy bajos. Con un coste medio de 17,22 euros/MWh y franjas nocturnas que rozan el cero coste, los consumidores tienen en sus manos la posibilidad de reducir significativamente su factura mensual. La combinación de factores meteorológicos favorables, alta generación renovable y demanda contenida crea el escenario perfecto para el ahorro.

No obstante, el verdadero beneficio no radica solo en los precios de un día concreto, sino en la capacidad de adaptar nuestros hábitos de consumo a la dinámica del mercado. Conocer las horas más baratas, evitar las más caras y utilizar la tecnología a nuestro favor son las herramientas que transforman la información en ahorro real. Febrero ha comenzado de forma prometedora, y quienes sepan aprovechar estas condiciones verán reflejado su esfuerzo en la próxima factura eléctrica.

Referencias