Bitcoin y criptos caen tras la decisión de la Fed: análisis del mercado

El bitcoin pierde un 2% y el ethereum un 3% tras la postura de Powell de no recortar tipos. La debilidad del dólar tampoco impulsa al mercado cripto.

El mercado de criptomonedas experimenta una jornada de fuertes correcciones este jueves, con el bitcoin y el ethereum liderando las pérdidas tras la reciente postura de la Reserva Federal estadounidense. La principal criptomoneda por capitalización se deprecia aproximadamente un 2%, situándose en niveles de 87.800 dólares, mientras que el ethereum pierde terreno más acentuado con un descenso del 3% que pone en riesgo la barrera de los 2.900 dólares.

La tendencia bajista se extiende a lo largo de todo el espectro de altcoins. Binance coin, XRP, solana, cardano y dogecoin registran retrocesos que oscilan entre el 2% y el 4%, siendo los últimos dos los más afectados dentro de este grupo. Chainlink también se suma a las caídas generales. En contraste, tron muestra una evolución positiva moderada, convirtiéndose en una excepción dentro de un panorama predominantemente rojo.

Este comportamiento generalizado responde directamente a la última decisión de política monetaria de la Fed, anunciada durante la jornada previa. El banco central optó por mantener los tipos de interés en sus niveles actuales, una pausa que no contó con el respaldo unánime de todos sus miembros. Stephen Miran, gobernador designado por Donald Trump, y Christopher Waller, considerado potencial candidato a presidir la institución tras el mandato de Jerome Powell, emitieron votos contrarios a esta medida.

Durante la conferencia de prensa posterior, Powell dejó claras las líneas maestras de la política futura. El presidente de la Fed enfatizó que no contempla reducciones en las tasas oficiales a menos que se observe un deterioro significativo adicional en las condiciones del mercado laboral. Esta postura refuerza la expectativa de mantener la política monetaria restrictiva mientras la economía conserve su fortaleza actual.

Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, interpreta estas declaraciones como una señal contundente de que la entidad permanecerá en modo de espera mientras los datos económicos no muestren un cambio de rumbo. "La intervención de Powell deja claro que no habrá recortes mientras la economía siga siendo resiliente. Por lo tanto, si los datos económicos de EEUU continúan su trayectoria actual, podríamos estar en pausa por algún tiempo", señala la experta. Esta percepción se ha convertido en la visión dominante entre los analistas financieros.

Además de las cuestiones técnicas sobre tipos de interés, Powell aprovechó la ocasión para reafirmar un principio fundamental: la independencia de la Reserva Federal. En un momento de tensión política, definió la decisión de la gobernadora Lisa Cook como "el más importante" en la historia del banco central estadounidense. El mensaje adquirió mayor relevancia cuando dirigió consejos directos a su posible sucesor, Rick Rieder de BlackRock: "No te dejes arrastrar por la política electoral. No lo hagas", enfatizó, en referencia a las presiones que podría ejercer el entorno político sobre la institución.

Paralelamente, el dólar estadounidense continúa su trayectoria de debilitamiento, un factor que tradicionalmente podría beneficiar a activos como el bitcoin. Sin embargo, esta correlación no se está materializando. Los analistas de JP Morgan identifican que la caída superior al 10% del índice DXY durante el año no obedece a modificaciones en las expectativas de crecimiento o política monetaria, sino a la incertidumbre generada por las actuaciones del Gobierno estadounidense, tanto en el ámbito doméstico como internacional.

La perspectiva del gigante bancario sugiere que esta debilidad es un fenómeno temporal, similar a lo observado en períodos anteriores, y que eventualmente se estabilizará conforme la mayor economía mundial recupere dinamismo. No obstante, mientras persista esta sensación de volatilidad política, el dólar débil no está sirviendo como catalizador para el bitcoin, que continúa comportándose como un activo de riesgo en lugar de refugio de valor.

Esta dinámica se hace más evidente cuando se compara con la evolución del oro, que ha superado los 5.500 dólares y consolida su posición como activo de refugio tradicional. Mientras el metal precioso alcanza nuevos máximos, las criptomonedas no logran capitalizar la debilidad de la divisa estadounidense, reforzando la tesis de que el bitcoin aún no ha madurado como activo de cobertura geopolítica.

Otro factor que preocupa a los especialistas es el repunte en los precios del petróleo. Un incremento sostenido en el coste del combustible podría generar presiones inflacionarias adicionales en Estados Unidos, lo que a su vez podría forzar a la Fed a mantener una postura aún más restrictiva por más tiempo. Este escenario representaría un obstáculo adicional para el crecimiento del mercado cripto, que históricamente ha mostrado sensibilidad a las decisiones de política monetaria expansiva.

En resumen, el mercado de criptomonedas enfrenta una tormenta perfecta de factores negativos: una Fed decidida a mantener tipos elevados, una incertidumbre política que debilita al dólar sin beneficiar al bitcoin, y presiones inflacionarias emergentes por el precio del petróleo. Aunque la debilidad del dólar podría ser temporal, la percepción de riesgo asociada a las criptomonedas parece persistir, manteniéndolas alejadas del impulso que tradicionalmente disfrutan los activos de refugio en momentos de tensión económica y geopolítica.

Los inversores deberán mantenerse atentos a los próximos datos del mercado laboral estadounidense, ya que cualquier deterioro significativo podría alterar la postura de la Fed y, potencialmente, reconfigurar las dinámicas de correlación entre el dólar, el oro y las criptomonedas. Mientras tanto, la prudencia y la diversificación continúan siendo las estrategias más recomendadas en un entorno de alta volatilidad y cambios estructurales en la política monetaria global.

Referencias