Tesla lleva su conducción autónoma a España: fechas y ciudades para probar el FSD

La marca de Elon Musk organiza demostraciones públicas de su sistema Full Self-Driving en seis ciudades españolas desde finales de enero, un paso clave hacia la aprobación europea

Tesla da un paso decisivo en su estrategia europea al anunciar la llegada de sus demostraciones de conducción autónoma supervisada a España. A partir del 26 de enero de 2026, la compañía de Elon Musk permitirá a ciudadanos de diversas ciudades españolas experimentar en directo el funcionamiento de su sistema Full Self-Driving (FSD), la tecnología de asistencia al conductor más avanzada de la marca. Esta iniciativa representa un hito significativo en el despliegue de la automoción inteligente en nuestro país, donde la normativa ha sido tradicionalmente más restrictiva que en otros mercados.

Las sesiones, que se prolongarán hasta el 31 de abril de 2026, se desarrollarán en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Málaga. Aunque no se trata de un lanzamiento comercial propiamente dicho, sí constituye la primera oportunidad real para que el público general observe de cerca las capacidades del sistema en un entorno de tráfico real pero controlado. Los interesados ya pueden gestionar sus citas a través de la página web oficial de Tesla, donde se detallan los horarios disponibles y las condiciones de participación.

La experiencia está diseñada para ofrecer una visión práctica y segura de lo que puede hacer el FSD. Los participantes ocuparán el asiento del pasajero durante un recorrido urbano supervisado por especialistas de la compañía. Estos expertos no solo conducen el vehículo, sino que explican en tiempo real las decisiones que toma el sistema: cómo interpreta señales de tráfico, gestiona cruces complejos, adelanta a otros vehículos o reacciona ante imprevistos. El objetivo es demostrar cómo esta tecnología puede reducir la carga cognitiva del conductor y mejorar la seguridad vial.

En la Comunidad de Madrid, las demostraciones tendrán lugar en dos ubicaciones: el centro de Alcobendas y la tienda de Fuenlabrada. En Barcelona, el punto de encuentro será el centro de Metalurgia, mientras que en Valencia, Sevilla y Málaga se habilitarán instalaciones similares. En todos los casos, los asistentes podrán ver cómo el vehículo asume tareas de conducción de forma autónoma, siempre bajo la supervisión constante de un operador humano.

Este movimiento de Tesla llega en un momento especialmente relevante para el sector. Durante años, el desarrollo de la conducción autónoma en Europa ha estado frenado por un marco regulatorio estricto que prioriza la seguridad y la adaptación a las particularidades del tráfico continental. Sin embargo, los últimos meses han registrado avances significativos. A finales de 2025, la Dirección General de Tráfico (DGT) española autorizó las primeras pruebas en carreteras públicas con una flota de 19 vehículos Tesla equipados con FSD. Esta fase experimental se centra en la recopilación de datos y la adaptación del software a las normativas y comportamientos específicos del tráfico español.

El contexto internacional también juega a favor de esta iniciativa. Tesla ya ha realizado demostraciones similares en países como Francia, Italia y Alemania, obteniendo resultados valiosos para su estrategia de homologación. Desde el Foro Económico Mundial de Davos, Elon Musk ha manifestado su confianza en obtener las aprobaciones necesarias para el FSD supervisado en Europa "en los próximos días". Esta declaración cobra especial relevancia si se considera que Países Bajos debe pronunciarse sobre el software en febrero de 2026. Un visto bueno en ese país podría desencadenar un efecto dominó que facilite la aprobación en otros estados miembros de la Unión Europea.

La estrategia de Tesla es clara: demostrar que su tecnología no solo es capaz de funcionar en el entorno americano, sino que puede adaptarse a las complejidades del tráfico europeo. Las ciudades españolas, con sus particularidades como rotondas densas, intersecciones complejas y una gran mezcla de usuarios vulnerables, representan un escenario de prueba ideal. Durante las demostraciones, el sistema deberá enfrentarse a situaciones cotidianas pero desafiantes: peatones cruzando en pasos de cebra no regulados, vehículos aparcados en doble fila, ciclistas en carriles compartidos o cambios de carril en autopistas congestionadas.

Desde el punto de vista técnico, el Full Self-Driving (Supervised) de Tesla representa el nivel más alto de asistencia al conductor disponible actualmente. Aunque no es una conducción completamente autónoma (nivel 5), sí permite que el vehículo realice la mayoría de las tareas de conducción en entornos urbanos y de autopista, siempre con un conductor atento listo para tomar el control. El sistema utiliza una combinación de cámaras, sensores ultrasónicos y algoritmos de inteligencia artificial para crear una representación en tiempo real del entorno y tomar decisiones de conducción.

La importancia de estas demostraciones va más allá del mero marketing. Para Tesla, es una oportunidad de recopilar datos valiosos sobre el comportamiento del sistema en condiciones reales de tráfico español. Cada kilómetro recorrido durante estas sesiones aporta información sobre cómo el software interpreta señales específicas, interactúa con otros conductores y responde a situaciones únicas de nuestras ciudades. Esta base de datos es fundamental para argumentar ante los reguladores que el sistema es seguro y fiable.

Para los consumidores españoles, estas demostraciones abren una ventana al futuro de la movilidad. La posibilidad de ver en acción la conducción autónoma supervisada ayuda a normalizar una tecnología que, para muchos, aún parece lejana o incierta. La transparencia en el funcionamiento y la posibilidad de hacer preguntas directas a los expertos de Tesla pueden disipar dudas y generar confianza en un sistema que, eventualmente, podría estar disponible para compra en el mercado europeo.

No obstante, es importante mantener una perspectiva realista. Las autoridades europeas, incluida la DGT, han sido claras en que la aprobación del FSD supervisado requiere cumplir con estándares de seguridad excepcionales. La normativa europea sobre sistemas de conducción automatizada exige no solo pruebas técnicas exhaustivas, sino también una evaluación del impacto en la seguridad vial, la privacidad de datos y la responsabilidad legal en caso de incidentes. Tesla debe demostrar que su sistema supera estos filtros antes de poder ofrecerlo como un producto comercial en el Viejo Continente.

Mientras tanto, la competencia no se queda atrás. Otras marcas como Mercedes-Benz, BMW o Volvo también están desarrollando sus propios sistemas de conducción autónoma, aunque con estrategias diferentes. Algunas apuestan por la conducción autónoma en entornos restringidos (como autopistas), mientras que Tesla opta por un enfoque más ambicioso que abarca desde el primer día entornos urbanos complejos. Esta diversidad de enfoques enriquece el ecosistema y acelera el desarrollo de la normativa.

Las demostraciones en España también tienen un componente económico relevante. El país es uno de los mercados europeos de vehículos eléctricos de más rápido crecimiento, y Tesla ha consolidado una posición de liderazgo. La introducción del FSD supervisado podría reforzar esta posición, diferenciando a la marca en un segmento cada vez más competitivo. Además, la creación de empleo cualificado para gestionar estas demostraciones y, eventualmente, el soporte técnico del sistema, contribuye al desarrollo del tejido industrial tecnológico español.

Desde la perspectiva del usuario final, la llegada del FSD supervisado plantea preguntas interesantes. ¿Cómo cambiará la experiencia de conducir? ¿Qué implicaciones tiene para la seguridad vial? ¿Cuál será el coste de esta tecnología? Aunque aún no hay respuestas definitivas, las demostraciones permitirán a los futuros usuarios formarse una opinión propia. La posibilidad de ver cómo el sistema reacciona ante situaciones cotidianas, como un semáforo en amarillo o un vehículo que se incorpora de forma brusca, ofrece una visión práctica que va más allá de las especificaciones técnicas.

La planificación de estas sesiones refleja la madurez que está alcanzando la tecnología. No se trata de una presentación teórica o de un video promocional, sino de una experiencia inmersiva en condiciones reales. Los participantes podrán sentir cómo el vehículo acelera, frena y gira de forma autónoma, escucharán el sonido de los motores y los sistemas, y observarán la interfaz de usuario que muestra en tiempo real lo que "ve" el coche. Esta transparencia es fundamental para generar confianza en una tecnología que, inevitablemente, suscita reticencias.

En el horizonte cercano, el éxito de estas demostraciones podría acelerar la disponibilidad del FSD supervisado en el mercado español. Si la autoridad holandesa da su visto bueno en febrero, como espera Tesla, y la recopilación de datos en España es positiva, es plausible que antes de finales de 2026 veamos una activación comercial limitada. Esto situaría a España en la vanguardia de la adopción de la conducción autónoma en Europa, junto con países como Alemania, donde Mercedes-Benz ya ofrece sistemas de nivel 3 en condiciones específicas.

Mientras tanto, la recomendación para los interesados es clara: reservar con antelación. Las plazas para estas demostraciones son limitadas y la expectación es alta. La oportunidad de ser testigo de primera mano de una tecnología que promete transformar la movilidad no se presenta todos los días. Para ello, basta con visitar el sitio web de Tesla, seleccionar la ciudad más cercana y elegir un horario disponible. La compañía recomienda llegar con tiempo suficiente para recibir una breve introducción sobre el funcionamiento del sistema antes de iniciar el recorrido.

En definitiva, la llegada de las demostraciones de Full Self-Driving a España marca un momento de inflexión. Es el paso más tangible que ha dado Tesla hasta la fecha para acercar su tecnología de conducción autónoma supervisada al público europeo. Mientras la normativa continúa su proceso de adaptación y la competencia intensifica su desarrollo, estos eventos ofrecen una visión práctica y accesible del futuro de la conducción. Una oportunidad única para entender de qué hablamos cuando hablamos de coches que se conducen solos.

Referencias