Barcelona sufre pero vence al Racing en Copa del Rey

Los culés se clasifican a cuartos tras un partido intenso con goles de Ferran Torres y Lamine Yamal en los minutos finales

El FC Barcelona consiguió un valioso pase a los cuartos de final de la Copa del Rey tras superar al Racing de Santander en un encuentro que resultó mucho más complicado de lo esperado. Los goles de Ferran Torres y Lamine Yamal en la segunda mitad sellaron el triunfo, aunque los de Santander estuvieron a punto de forzar la prórroga en un final de infarto que mantuvo en vilo a la afición culé hasta el último segundo.

Desde el inicio del compromiso, el conjunto dirigido por Hansi Flick mostró sus intenciones de controlar el ritmo del juego. El técnico alemán, consciente de la importancia del torneo del KO, alineó a la mayoría de sus jugadores habituales para evitar sorpresas desagradables. Sin embargo, el líder destacado de la Segunda División demostró desde el primer minuto que no había llegado al estadio para hacer turismo deportivo.

La primera mitad transcurrió con un dominio territorial del Barcelona, pero sin la profundidad necesaria para desestabilizar a una defensa racinguista bien organizada. Los visitantes, lejos de amilanarse ante el cartel de favorito de sus rivales, plantearon un duelo físico e intenso que incomodó las aspiraciones de los locales. Las líneas de pase se cortaban constantemente, y la presión bien estructurada del Racing obligaba a los culés a recurrir a pases laterales sin peligro real.

El reloj avanzaba y la sensación de frustración comenzaba a apoderarse de las gradas. Los intentos de desborde por las bandas chocaban contra una defensa bien posicionada, mientras que el juego interior carecía de la velocidad necesaria para generar espacios. El Racing, por su parte, aprovechaba cada pérdida para lanzar contragolpes vertiginosos que ponían en apuros a la zaga azulgrana.

La segunda parte comenzó con un Barcelona más decidido a romper el empate inicial. Las instrucciones de Flick en el vestuario surtieron efecto, y su equipo salió con una actitud más agresiva y vertical. Fue en este contexto cuando Ferran Torres apareció para marcar la diferencia. El delantero valenciano, en una jugada de precisión quirúrgica, recibió un pase filtrado y definió con la frialdad que caracteriza a los grandes goleadores. El balón se coló junto al poste, y el estadio respiró aliviado.

Con el 1-0 en el marcador, el guion del partido cambió radicalmente. El Racing, obligado a arriesgar para mantener vivas sus opciones en el torneo, se volcó hacia el área rival con un ímpetu admirable. Los cambios del entrenador visitante refrescaron el ataque, y de pronto el Barcelona se vio acorralado en su propio campo durante los últimos minutos.

El drama llegó en la recta final. Primero, el colegiado anuló dos goles del Racing por fuera de juego, decisiones que encendieron los ánimos de la grada y del banquillo visitante. Las protestas fueron intensas, y una tarjeta amarilla para Iñigo Vicente por reclamar al árbitro evidenciaba la tensión del momento. Pero el golpe de teatro más impactante estaba por llegar.

En el minuto 93, cuando el tiempo adicional ya superaba los cinco minutos, el Racing tuvo la ocasión más clara del encuentro. Una jugada confusa en el área del Barcelona terminó con Manex frente a portería. El delantero, en lugar de asistir a Andrés Martín, que esperaba solo a su lado con la portería desguarnecida, optó por disparar él mismo. La decisión, cuestionada por su egoísmo en tiempo real, resultó ser un regalo para los intereses culés. Joan García, el guardameta del Barcelona, respondió con una estirada providencial que evitó el tanto del empate.

La parada de García no solo salvó el resultado, sino que también desmoralizó por completo a un Racing que había luchado con uñas y dientes. La oportunidad perdida sería la última del encuentro para los visitantes, que se quedaron con la miel en los labios tras una actuación que mereció mejor suerte.

Y cuando todo parecía decidido, Lamine Yamal puso la guinda al pastel. El joven prodigio de la Masia, en una contra letal en el minuto 95, recibió un pase de Raphinha y definió con la calidad que le caracteriza. El gol cerró la eliminatoria y dejó claro que, aunque el sufrimiento fue real, la calidad individual del Barcelona acabó imponiéndose.

El partido finalizó con un 2-0 que no refleja del todo la igualdad del duelo. El Racing de Santander demostró que su liderato en la Segunda División no es fruto de la casualidad. Su planteamiento táctico, la entrega de sus jugadores y la capacidad de generar peligro ante uno de los grandes de Europa hablan de un proyecto sólido y ambicioso. El equipo cántabro se fue con la cabeza bien alta, sabiendo que estuvo a centímetros de forzar la prórroga.

Por su parte, el Barcelona suma una nueva victoria en su camino hacia la consecución de la Copa del Rey, un título que se le resiste desde hace varias temporadas. La clasificación a cuartos de final refuerza la moral del equipo, aunque también deja en evidencia ciertas debilidades defensivas que Flick deberá corregir de cara a los compromisos más exigentes.

El técnico alemán, visiblemente satisfecho al final del encuentro, reconoció el mérito del rival. "El Racing ha demostrado ser un gran equipo, nos ha puesto en muchas dificultades", comentó en la zona mixta. "Nosotros hemos sufrido más de la cuenta, pero la victoria es justa por la calidad de nuestros jugadores en los momentos clave".

La afición culé, que vivió el final del partido con el corazón en un puño, celebró la clasificación pero también reconoció el espectáculo ofrecido por el conjunto santanderino. Los aplausos al final del encuentro fueron para ambos equipos, un gesto que refleja el respeto ganado por el Racing con su actitud combativa.

Con este resultado, el Barcelona se une a los otros equipos clasificados para los cuartos de final, donde espera rival de entidad. La Copa del Rey comienza a tomar forma, y los grandes ya asoman en las instancias decisivas. La victoria ante el Racing, aunque sufrida, sirve como advertencia de que en este torneo no hay rivales fáciles y que cada partido exige el máximo nivel de concentración.

El rendimiento de jugadores como Ferran Torres, que sigue demostrando su olfato goleador, y la madurez de Lamine Yamal, que asume responsabilidades en momentos de presión, son aspectos positivos que Flick valorará enormemente. Además, la seguridad de Joan García bajo palos confirma que el Barcelona cuenta con un guardián de gran nivel para los desafíos que se avecinan.

El Racing, por su parte, regresa a la competición liguera con la moral intacta tras su actuación en el torneo del KO. El equipo de Santander ha ganado en prestigio y ha demostrado que puede competir de tú a tú contra cualquier rival. Su liderato en Segunda División parece más sólido que nunca, y la afición cántabra tiene motivos para soñar con el regreso a Primera División.

El camino hacia la final de la Copa del Rey sigue su curso, y el Barcelona ya está en los cuartos. La victoria ante el Racing será recordada no solo por el resultado, sino por la intensidad y el drama vivido en los últimos minutos. En el fútbol, los grandes también sufren, y esta noche los culés tuvieron que sudar la gota gorda para seguir vivos en una competición que tanto anhelan conquistar.

La próxima fase promete emociones fuertes, con rivales de mayor entidad que pondrán a prueba la solidez del proyecto de Flick. Por ahora, el Barcelona puede celebrar su clasificación, pero con la certeza de que debe mejorar aspectos defensivos si quiere llegar hasta el final del torneo. El Racing, mientras tanto, ya es historia de esta edición, pero con el orgullo de haber dejado su huella y haber hecho temblar a un gigante del fútbol español.

Referencias