El FC Barcelona aseguró su pase a los cuartos de final de la Copa del Rey 2025-26 tras imponerse al Racing Club de Santander en un duelo que combinó estrategia, intensidad y momentos de brillantez individual. El encuentro, disputado en el estadio del equipo cántabro, dejó como saldo una victoria mínima pero merecida para los de Hansi Flick, que demostraron solidez defensiva y efectividad en ataque cuando más lo necesitaban.
Desde el pitido inicial, el conjunto local salió con una mentalidad clara: presionar alto y cerrar espacios al rival. El Racing, con el apoyo incondicional de su afición, planteó un sistema táctico que buscaba incomodar la salida de balón azulgrana. Los primeros minutos transcurrieron con un dominio territorial alterno, donde los cántabros intentaron sorprender con transiciones rápidas y balones largos hacia sus delanteros.
El Barcelona, consciente de la trascendencia del compromiso, respondió con su estilo característico. La posesión se convirtió en su mejor aliada, mientras Ter Stegen desde la portería y la línea de centrales formada por Araujo y Cubarsí garantizaban la salida limpia del balón. El mediocampo, comandado por la visión de Pedri y la llegada de Gündogan, empezó a tejer jugadas que desgastaban la estructura defensiva rival.
La primera ocasión clara llegó a los 18 minutos. Una combinación entre Lamine Yamal por la banda derecha y el interior asociado abrió una brecha en la defensa del Racing. El centro raso, sin embargo, no encontró rematador en el área pequeña, y el balón se perdió por línea de fondo. El aviso azulgrana hizo reaccionar al conjunto local, que en los siguientes diez minutos disfrutó de su mejor momento en el partido.
Un disparo lejano del mediapunta racinguista obligó a Ter Stegen a estirarse para desviar el esférico al corner. La jugada siguiente, un centro medido desde la izquierda, estuvo a punto de convertirse en gol de cabeza, pero la defensa culé se anticipó con acierto. El público local vibraba con las aproximaciones de su equipo, que no perdía la cara al duelo pese a la calidad del adversario.
El Barcelona reaccionó con dos acciones consecutivas. Primero, un disparo de Raphinha se estrelló en el palo derecho de la meta defendida por el guardameta local. Acto seguido, una internada de Alejandro Balde por la izquierda finalizó con un centro que el delantero azulgrana remató ligeramente desviado. El ritmo del encuentro era vertiginoso, con ambos equipos dispuestos a arriesgar para abrir el marcador.
El descanso llegó con empate a cero, pero la sensación de que el gol estaba al caer. El segundo tiempo comenzó con el mismo guion. El Racing mantenía su orden táctico y el Barcelona buscaba la velocidad en las transiciones para desequilibrar. La clave del encuentro llegó a los 58 minutos, en una jugada que resumió la esencia del juego culé.
Pedri recuperó el balón en el centro del campo con una anticipación inteligente. Sin dudarlo, sirvió un pase en profundidad hacia la banda derecha, donde Lamine Yamal controló con precisión y levantó la vista. El centro medido, entre la línea de centrales y el portero, encontró la cabeza del delantero azulgrana, que conectó un remate impecable al palo largo. El guardameta del Racing voló, pero el balón entró pegado al poste, inalcanzable.
El gol desató la euforia en la grada visitante y en el banquillo azulgrana. El delantero, que suma su sexto tanto en las últimas cinco jornadas, continúa en su momento dulce de forma. Su capacidad de movimiento, definición y olfato goleador se ha convertido en un activo fundamental para las aspiraciones del equipo en todas las competiciones.
El Racing, lejos de desanimarse, redobló esfuerzos. El técnico local realizó tres cambios ofensivos para buscar la igualada. Los últimos veinte minutos fueron un asedio constante a la portería de Ter Stegen. Centros laterales, disparos desde la frontal y jugadas a balón parado pusieron a prueba la solidez de la defensa azulgrana.
La más clara para el conjunto cántabro llegó en el minuto 82. Un centro desde la derecha fue rematado de cabeza por el delantero local, pero Ter Stegen respondió con una parada de reflejos que mantuvo el tanto de ventaja. El rechace cayó a los pies de un centrocampista racinguista, cuyo disparo cruzado se fue rozando el poste izquierdo. El público local se lamentó, consciente de que la ocasión había sido de oro.
Los últimos minutos fueron de gestión del Barcelona. Hansi Flick introdujo cambios para refrescar el equipo y asegurar el resultado. La entrada de Frenkie de Jong aportó control en el mediocampo, mientras que Ferran Torres ofreció profundidad en las contras. El Racing lo intentó hasta el final, pero la organización defensiva azulgrana no concedió opciones claras.
El pitido final confirmó el 0-1 y el pase del Barcelona a la siguiente ronda. La victoria, aunque ajustada, refleja la capacidad del equipo para competir en escenarios complicados. El Racing se va con el honor intacto, tras haber plantado cara a uno de los gigantes del fútbol europeo durante noventa minutos.
En zona mixta, el autor del gol mostró su satisfacción: "Sabíamos que sería complicado, el Racing ha hecho un gran partido. Estoy contento por el gol y por seguir ayudando al equipo. Ahora toca pensar en el siguiente objetivo". Por su parte, el entrenador del Barcelona destacó el carácter del rival: "El Racing nunca perdió la cara al partido, nos ha puesto en aprietos. Es el tipo de encuentro que te hace crecer como equipo".
Con este resultado, el FC Barcelona se mete en el bombo de los cuartos de final, donde espera rival. La Copa del Rey continúa siendo una prioridad para el club, que busca sumar un nuevo título a su palmarés. El delantero azulgrana, por su parte, sigue demostrando que está en el mejor momento de su carrera, y su estado de forma será clave en las próximas semanas, con el calendario apretado de competiciones.
La noche cántabra dejó una lección clara: en el fútbol, la actitud y el trabajo en equipo pueden competir contra cualquier rival. El Racing se despide de la competición con la cabeza alta, mientras el Barcelona avanza con la confianza de haber superado una prueba exigente. La Copa del Rey sigue su curso, y el conjunto azulgrana ya piensa en el siguiente desafío.