El Betis remonta al Elche y se mete en cuartos de la Copa del Rey

Chimy Ávila, con un doblete decisivo, lidera la remontada verdiblanca ante un Elche que dominó gran parte del encuentro

El Real Betis ha sellado su pase a los cuartos de final de la Copa del Rey tras una vibrante remontada ante el Elche (2-1) en un encuentro que tuvo de todo: dominio visitante, sufrimiento verdiblanco y un desenlace épico liderado por un inspirado Chimy Ávila. El delantero argentino, con un doblete en los minutos finales, se convirtió en el héroe absoluto de una noche que el conjunto de Manuel Pellegrini casi ve escapar entre sus dedos.

El partido comenzó con un Elche decidido a sorprender en el Benito Villamarín. Los ilicitanos, lejos de amedrentarse ante la condición de favoritos del rival, salieron con una actitud valiente y un planteamiento claro: presionar arriba y aprovechar los espacios que dejaba un Betis inicialmente dubitativo. Durante los primeros sesenta minutos, los de Francisco Rodríguez fueron dueños y señores del encuentro, manejando los tiempos y creando las ocasiones más claras.

El gol del Elche no se hizo esperar. Una jugada bien elaborada por las bandas acabó con el balón en el área verdiblanca, donde Rodrigo Mendoza, el delantero más peligroso del conjunto visitante, se mostró letal. Su definición, a los 25 minutos, dejó sin opciones a Adrián, que a pesar de su estirada no pudo evitar el 0-1. El tanto reflejaba el merecimiento de un Elche que había sido superior en todos los aspectos del juego.

El Betis, por su parte, parecía perdido en el campo. Los hombres de Pellegrini no encontraban su sitio, las conexiones entre líneas fallaban y el peligro era casi inexistente. Sergi Altimira en el centro del campo no lograba imponer su ritmo, mientras que los extremos no conseguían desbordar a una defensa elcheana bien plantada. El público del Villamarín, que había perdonado el dominio visitante durante más de una hora, comenzaba a mostrar su descontento con algunos silbidos.

La segunda mitad no mejoró el panorama para los locales. El Elche seguía siendo el amo del balón y del partido. Mendoza seguía siendo un estilete constante, peleón y con un olfato goleador que mantenía en alerta a la zaga bética. En el minuto 55, una nueva ocasión clara del delantero visitante obligó a Diego Llorente a cometer una falta que casi le cuesta la segunda amarilla.

Sin embargo, el fútbol está lleno de giros inesperados. Manuel Pellegrini decidió mover el banquillo en el minuto 60, y esos cambios resultaron decisivos. La entrada de Marc Roca por Altimira aportó la pausa y la visión que faltaba en el centro del campo. Pero el verdadero punto de inflexión llegó con la incorporación de Chimy Ávila y Pablo Fornals.

El argentino, que había estado en el banquillo por precaución tras unas molestias, saltó al campo con una hambre de gol evidente. Su impacto fue inmediato. En el minuto 68, una jugada individual por la banda derecha acabó con un centro que no encontró rematador, pero el mensaje estaba claro: el Betis había despertado.

El empate llegó en el 72. Una pérdida de balón del Elche en la medular la aprovechó Deossa, que con una conducción espectacular de más de treinta metros se plantó en la frontal del área. Su pase al espacio encontró a Chimy, que con un control orientado y un disparo cruzado batió a Edgar Badía. El 1-1 devolvía la ilusión a un Villamarín que comenzaba a creer.

El gol cambió por completo la dinámica del encuentro. El Betis ganaba ahora todos los duelos, el público estaba encima y el Elche, que había gastado muchas energías en su dominio inicial, empezaba a acusar el desgaste. Deossa, por su parte, emergía como el baluarte del equipo, subiendo en conducción y dejándose la vida en defensa.

El segundo gol bético, el de la victoria, llegó en el 84 y fue una obra de arte del fútbol de remontada. Ruibal recuperó un balón perdido al borde del área del Elche, se la cedió a Chimy, que con un disparo raso y potente al palo largo hizo inútil la estirada de Badía. El doblete del argentino, su segundo gol de la noche, ponía el 2-1 y prácticamente sentenciaba el encuentro.

Los últimos minutos fueron de sufrimiento para los locales. El Elche, con el corazón en la mano, se volcó a por el empate. En el 88, Santiago, que había entrado por Mendoza, tuvo el tanto del empate en sus botas, pero su disparo lo sacó con una mano espectacular Adrián, que redimía su error inicial con una parada de campeonato.

El árbitro añadió siete minutos de descuento, y el Elche lo intentó todo. Pedrosa y Álvaro Rodríguez tuvieron una ocasión clarísima en el 93, pero Natt, en una acción desesperada, desvió el balón cuando el empate parecía inevitable. La defensa bética, liderada por un imperial Marc Bartra, que había entrado por Llorente, aguantó el tipo.

El pitido final desató la euforia en el Villamarín. El Betis, que había estado a punto de caer eliminado, celebraba su clasificación para cuartos de final. Chimy Ávila, autor de los dos goles, fue el hombre del partido por derecho propio. Su capacidad de gol, su olfato y su carácter habían sido decisivos.

El análisis postpartido deja varias conclusiones. Primera, la capacidad de reacción de un Betis que supo sufrir y encontrar soluciones cuando el partido se ponía cuesta arriba. Segunda, la importancia de un banquillo de calidad, con jugadores como Chimy, Fornals o Roca que pueden cambiar un partido en cualquier momento. Tercera, el Elche se va con la cabeza alta, habiendo demostrado que puede competir de tú a tú con los grandes, pero sin premio.

Con este resultado, el Betis se une a Atlético de Madrid, Athletic Club, Real Sociedad, Albacete y Alavés en el bombo de cuartos de final. La Copa del Rey sigue viva para el conjunto verdiblanco, que sueña con levantar el trofeo que levantó hace dos temporadas.

El próximo rival será conocido en los próximos días, pero lo que está claro es que el Betis ha demostrado que tiene carácter, gol y, sobre todo, un Chimy Ávila en estado de gracia que puede ser la clave para seguir avanzando en esta competición. La remontada ante el Elche será recordada como una de las noches mágicas del Villamarín esta temporada.

Referencias