La polémica que ha rodeado la reciente separación del dúo Sonia y Selena ha llegado a su punto álgido. Tras más de dos décadas de distanciamiento, el regreso de la formación en el último Benidorm Fest prometía una nueva etapa llena de nostalgia y música. Sin embargo, lo que parecía un renacer artístico se ha convertido en un enfrentamiento legal y mediático que ha dejado a las dos artistas en lados opuestos. Este viernes, Selena Leo ha decidido romper su silencio en una rueda de prensa organizada por su agencia de representación, Locamente, para ofrecer su versión de los hechos y defender su posición ante las acusaciones recibidas.
El origen de esta crisis se remonta a hace apenas unos días, cuando Sonia Madoc anunció el lanzamiento de su primer single en solitario, titulado 'Diva Neón'. Este movimiento, según ha explicado Selena, fue la gota que colmó el vaso de una situación ya de por sí tensa. La respuesta no se hizo esperar: Selena procedió al registro unilateral de la marca 'Sonia y Selena' sin contar con su compañera, una decisión que ha sido interpretada como un acto de defensa de sus intereses profesionales. Fue entonces cuando Sonia decidió poner fin al dúo mediante el envío de un burofax, documento legal que oficializaba la disolución del grupo.
Durante la comparecencia, la artista ha manifestado sentirse 'utilizada y humillada' por la forma en la que se ha gestionado esta situación. Según su relato, el regreso en el Benidorm Fest no fue más que una oportunidad que se desvaneció rápidamente, dejando un regusto de frustración y desconfianza. Selena ha insistido en que sus intenciones siempre fueron honestas y que el registro de la marca respondía a una necesidad de proteger el legado del dúo, no a una maniobra contra su compañera.
La agencia Locamente ha respaldado completamente la postura de su representada, señalando que las acciones de Selena han sido siempre transparentes y dentro del marco legal. En su intervención, los representantes han destacado que el objetivo era evitar que el nombre del dúo quedara en un limbo legal que pudiera perjudicar a ambas partes. No obstante, esta explicación no ha convencido a Sonia, quien considera que el movimiento fue unilateral y lesivo para sus intereses.
El contexto de esta ruptura no puede entenderse sin recordar el histórico éxito que cosecharon con 'Yo quiero bailar', tema que las catapultó a la fama a finales de los años 90. Tras su separación, ambas artistas siguieron caminos profesionales distintos, pero siempre quedó la puerta abierta a una posible reunión. El Benidorm Fest 2023 parecía el escenario perfecto para este reencuentro, y su actuación generó una gran expectación entre el público y los medios. Sin embargo, las diferencias creativas y personales han terminado por prevalecer.
Desde el anuncio de 'Diva Neón', las redes sociales se han llenado de especulaciones y comentarios divididos. Los seguidores del dúo no han dudado en mostrar su decepción ante esta nueva confrontación, recordando la química que demostraban sobre el escenario. Algunos han criticado la falta de comunicación entre ambas partes, mientras que otros han defendido el derecho de cada artista a gestionar su carrera como considere oportuno.
La batalla legal por la marca 'Sonia y Selena' promete ser compleja. El registro efectuado por Selena podría darle cierta ventaja, pero la respuesta de Sonia mediante burofax introduce un elemento de incertidumbre. Los expertos en propiedad intelectual señalan que estos casos suelen prolongarse en el tiempo y requieren de negociación o resolución judicial. Mientras tanto, el legado del dúo queda en entredicho, y las posibilidades de futuras colaboraciones parecen cada vez más lejanas.
Para Selena, esta rueda de prensa representa una oportunidad de limpiar su imagen pública y dejar claro su punto de vista. La artista ha enfatizado que nunca buscó el conflicto y que su prioridad siempre ha sido el respeto al público que les ha apoyado durante años. No obstante, las palabras de su excompañera aún no han sido pronunciadas, y se espera que en los próximos días pueda ofrecer su propia versión de los hechos.
El caso de Sonia y Selena no es único en la industria musical. Historias de dúos que se separan por diferencias irreconciliables son comunes, pero la velocidad con la que esta ruptura se ha producido tras el regreso llama poderosamente la atención. La presión mediática, las expectativas del público y los intereses comerciales suelen ser ingredientes que complican cualquier relación artística.
Mientras tanto, la carrera en solitario de Sonia Madoc con 'Diva Neón' sigue su curso, y Selena Leo deberá decidir cuál es su próximo paso profesional. La incertidumbre sobre quién puede usar el nombre del dúo en futuros proyectos queda pendiente de resolución, pero lo que parece claro es que la colaboración entre ambas ha llegado definitivamente a su fin.
La industria musical española observa este caso con atención, conscientes de las implicaciones que puede tener para futuras formaciones. La gestión de marcas, los contratos entre artistas y la comunicación son aspectos fundamentales que este conflicto pone de manifiesto. Para los fans, solo queda la nostalgia de lo que fue y la decepción de lo que pudo ser y no será.
En definitiva, la ruptura de Sonia y Selena se ha convertido en un ejemplo de cómo las buenas intenciones pueden torcerse cuando faltan acuerdos claros y comunicación efectiva. La versión de Selena, lejos de cerrar el debate, abre nuevas preguntas sobre la responsabilidad compartida en un proyecto artístico. El tiempo dirá si esta historia encuentra un desenlace pacífico o si terminará en los tribunales, pero por ahora, el silencio entre las dos artistas es la única certeza.