Real Zaragoza eliminado de Copa del Rey con polémica ante Burgos

El conjunto aragonés cae en la segunda ronda por un solitario gol en la prórroga que generó protestas por una posible posición adelantada

El Real Zaragoza ha dicho adiós a la Copa del Rey en su segunda ronda de la presente temporada. Este jueves, en el Ibercaja Estadio, el equipo blanquillo sucumbió ante el Burgos por un ajustado 0-1 que se decidió en el periodo de prórroga. La eliminatoria, disputada a partido único, dejó un regusto amargo en la parroquia local no solo por la derrota, sino también por las circunstancias que rodearon el tanto visitante, marcado en el minuto 115 por Mario González.

Desde el pitido inicial, el conjunto maño asumió el rol de protagonista, ejerciendo una presión constante sobre la meta de Jesús Ruiz. Sin embargo, esa superioridad territorial no se tradujo en ocasiones claras de gol, especialmente durante los primeros cuarenta y cinco minutos, donde la portería de Adrián Rodríguez no vio amenazada su portería en ningún momento por parte de los atacantes burgaleses.

El primer acto con un dato estadístico que refleja la falta de puntería de ambos conjuntos. A pesar de ello, el Zaragoza mostró una mayor voluntad ofensiva, circulando el balón con criterio en campo rival pero chocando una y otra vez contra una línea defensiva burgalesa bien estructurada y contundente en los duelos individuales. La falta de profundidad en las acciones ofensivas locales fue la tónica dominante de una primera mitad donde el orden táctico primó sobre el espectáculo.

Las aproximaciones más destacadas del período inicial fueron de color blanquillo. En los primeros compases, Cuenca probó suerte con un remate rasante que se escapó por la izquierda del arco rival, sin la dirección necesaria para convertirse en verdadero peligro. Posteriormente, Tasende intentó sorprender con un zurdazo potente que encontró la oposición decidida de la zaga visitante, que se interpuso con eficacia para desviar el esférico. Justo antes del descanso, Bakis dispuso de la ocasión más clara tras una excelente asistencia de Juan Sebastián que le dejó solo ante el guardameta, pero la intervención oportuna de Del Cerro evitó el gol cantado que parecía inevitable.

Por su parte, el Burgos apenas creó peligro en la primera mitad, conformándose con defender su área y buscar alguna opción aislada al contraataque. Su única aproximación significativa llegó pasada la media hora, cuando Brais ejecutó un disparo que se perdió por encima del larguero sin inquietar a Adrián Rodríguez, que observó el balón desde lejos sin necesidad de intervenir.

La reanudación trajo consigo un guion similar, aunque con mayor intensidad en las acciones ofensivas del Zaragoza. Tras unos minutos iniciales donde el Burgos intentó tomar la iniciativa y equilibrar el dominio del balón, el conjunto local recuperó el mando y generó las mejores ocasiones del encuentro, mostrando una mayor determinación en la búsqueda del gol que le diera la ventaja.

En el minuto 55, Pinilla no pudo culminar dentro del área un preciso centro de Toni Moya, anticipándose Iván Martínez para despejar el peligro en el último instante. La jugada más clara llegó en el 64, cuando Tasende ejecutó una falta directa desde la frontal con un potente zurdazo que parecía colarse en la escuadra izquierda, pero Jesús Ruiz respondió con una estirada espectacular para mantener su portería a cero, demostrando sus reflejos y colocación.

El Zaragoza continuó insistiendo en su empeño ofensivo y Valery tuvo su oportunidad desde la frontal del área, pero su disparo rozó el palo izquierdo de la meta burgalesa y se marchó fuera por muy poco. A pesar de la superioridad local en cuanto a ocasiones y dominio, el marcador no se movió y el duelo se encaminó hacia la prórroga, con la incertidumbre de quién conseguiría romper el empate.

El tiempo extra comenzó con ocasiones para ambos bandos, rompiendo el equilibrio defensivo que había caracterizado el encuentro. El Burgos dispuso de una doble oportunidad que podría haber sentenciado la eliminatoria: primero, Íñigo lanzó un penalti que se estrelló en el larguero, fallando la ocasión de oro; minutos después, David González se plantó solo ante Adrián Rodríguez tras un error defensivo, pero el cancerbero local salvó con una intervención magistral, manteniendo con vida a su equipo.

La sentencia llegó en la segunda mitad de la prórroga, concretamente en el minuto 115. El Burgos aprovechó un rápido contragolpe que finalizó Mario González con un delicado toque de vaselina sobre la salida de Adrián Rodríguez, superando al portero con frialdad. La celebración visitante fue protestada vehementemente por los jugadores del Zaragoza, que reclamaron una posición adelantada en el origen de la jugada, creando una polémica que ensombreció el resultado final.

El encuentro se cerró con un último intento desesperado de Pau Sans que no encontró portería, confirmando la eliminación del Zaragoza de la competición del KO. La derrota deja al conjunto aragonés centrado exclusivamente en la competición liguera, mientras que el Burgos avanza a la siguiente fase con la moral reforzada tras un triunfo sufrido pero valioso que le permite seguir soñando con un buen papel en el torneo.

El análisis del encuentro revela que el Zaragoza careció de la efectividad necesaria en los momentos decisivos. A pesar de generar más ocasiones y mantener un dominio territorial evidente, la falta de acierto en la definición y la fortaleza defensiva del Burgos resultaron factores determinantes. El equipo visitante demostró una disciplina táctica admirable y supo aprovechar su única oportunidad clara para llevarse el triunfo.

Las protestas por el posible fuera de juego en el gol de la prórroga marcaron el final del encuentro, con los jugadores locales mostrando su descontento con la decisión arbitral. Esta circunstancia añadió un elemento de controversia a una eliminatoria que ya dejaba al Zaragoza fuera de una competición que le hubiera permitido buscar un objetivo diferente al de la liga regular.

De cara al futuro, el conjunto aragonés deberá levantar la moral rápidamente y centrarse en la competición doméstica, donde sus objetivos principales residen. La eliminación temprana en la Copa del Rey representa una oportunidad perdida de disputar un título y de ofrecer una alegría a su afición, que esperaba una campaña más profunda en el torneo del KO.

Referencias