El Sevilla FC consiguió este martes una trabajada victoria por 2-1 sobre el CD Extremadura en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, certificando su pase a la siguiente ronda de la competición del KO. Los goles anotados por Alfon e Isaac Romero antes del descanso resultaron decisivos, aunque el conjunto local logró meterse de lleno en el partido tras la reanudación con un tanto que acercó el electrónico pero que finalmente no tuvo continuidad.
El choque, correspondiente a una eliminatoria a partido único en el estadio Francisco de la Hera, comenzó con un ritmo equilibrado donde ambos equipos buscaron hacerse con el control del esférico. Durante los primeros compases, las aproximaciones se repartieron sin que ninguna de ellas generara peligro real sobre las porterías. La tensión propia de una eliminatoria copera se dejaba notar en el terreno de juego, con dos plantillas conscientes de la importancia de no encajar primero.
Poco a poco, el conjunto hispalense empezó a imponer su mayor calidad y experiencia en este tipo de compromisos. La posesión se decantó a favor de los visitantes, quienes comenzaron a tejer jugadas en campo rival buscando abrir huecos en una defensa extremeña bien ordenada. Sin embargo, las ocasiones claras no llegaban con facilidad. Fue necesario esperar hasta pasada la media hora de juego para presenciar la primera aproximación de verdadero peligro, un disparo lejano de Gudelj que puso a prueba la atención del guardameta local.
El desenlace de la primera mitad resultó demoledor para los intereses del Extremadura. En un periodo de diez minutos, el Sevilla logró perforar la meta de Robador en dos ocasiones. Primero fue Alfon quien, posiblemente en posición dudosa, batió al portero extremeño adelantando a su equipo. La polémica del fuera de juego quedó en un segundo plano cuando, antes de llegar al minuto cuarenta, Isaac Romero amplió la ventaja con un tanto que parecía dejar la eliminatoria sentenciada. Este gol resultaba especialmente significativo para el delantero, que se reencontraba con el gol justo después de haber visto tarjeta roja en el derbi sevillano de LaLiga.
Con el 0-2 en el marcador, ambos equipos se marcharon a los vestuarios con sensaciones diametralmente opuestas. El Sevilla, cómodo con su renta y controlando los tiempos del partido; el Extremadura, con la obligación de arriesgar si quería mantener vivas sus opciones de continuar en la competición.
La reanudación trajo consigo una versión mucho más agresiva del conjunto local. Nada más volver del descanso, Zarfino se erigió como protagonista al rematar de cabeza en el área un centro preciso, superando a Nyland y recortando distancias en el luminoso. Este gol revitalizó por completo al Extremadura, que durante los siguientes minutos creyó de verdad en la posibilidad de la remontada.
La confianza ganada se tradujo en una ocasión clarísima para Diego Díaz, quien ejecutó un potente disparo cruzado que estuvo a punto de sorprender al meta sevillista. El Sevilla, por su parte, se vio sorprendido por este arreón local y necesitó reordenarse para evitar mayores sustos. La experiencia de los jugadores visitantes resultó fundamental para capear el temporal y recuperar el mando del partido.
A partir del minuto sesenta, el conjunto de Nervión volvió a mostrar su mejor versión. Las llegadas se sucedieron con mayor peligrosidad, especialmente por parte de Alfon e Isaac, quienes tuvieron varias oportunidades para sentenciar definitivamente la eliminatoria. La más clara llegó en una jugada individual del delantero, que recibió un pase filtrado de Alexis y ejecutó una vaselina de gran factura que, desgraciadamente para él, se estrelló contra el travesaño de la portería defendida por Robador.
El partido entró en su fase final con el Sevilla administrando su ventaja y el Extremadura buscando con ahínco el gol del empate que forzaría la prórroga. Las fuerzas, sin embargo, no acompañaron a los locales. El desgaste físico se hizo evidente y el equipo extremeño entró en una fase de reserva, con jugadores claramente mermados y sin capacidad para generar peligro con continuidad.
Las últimas ocasiones del encuentro fueron para el Sevilla, que mediante la posesión y el toque buscó agotar los minutos restantes. Agoumé tuvo una oportunidad desde dentro del área, pero su disparo fue detenido sin problemas por Robador. Por su parte, el Extremadura apenas pudo crear peligro a balón parado, con un córner en el tiempo añadido que cabeceó Peral sin encontrar la portería rival.
El árbitro decretó la conclusión del encuentro tras cinco minutos de descuento, confirmando el pase a octavos de final del Sevilla FC. La victoria, aunque sufrida en algunos tramos, reflejó la superioridad del conjunto andaluz durante la mayor parte del choque y su capacidad para resolver la eliminatoria en los momentos clave.
El partido también sirvió como homenaje copero a José Antonio Reyes, figura histórica del club hispalense fallecida en 2019. La ceremonia previa y el ambiente en el estadio recordaron la figura del exfutbolista, añadiendo un componente emotivo a una noche de competición.
Desde el punto de vista estadístico, el Sevilla dominó la posesión y generó las ocasiones más claras, aunque el Extremadura demostró competitividad y orgullo, especialmente tras el gol de Zarfino. La efectividad de los visitantes en la primera mitad resultó clave, mientras que la falta de puntería en los momentos decisivos condenó a los locales.
El conjunto sevillista deberá esperar al sorteo para conocer a su rival en la siguiente ronda, donde buscará continuar avanzando en una competición que le permite rotar jugadores y dar minutos a piezas importantes del plantel. Por su parte, el Extremadura se centrará ya exclusivamente en su competición liguera, donde tendrá que canalizar la energía mostrada en la segunda mitad para mejorar su posición en la tabla.
La Copa del Rey sigue siendo un objetivo viable para el Sevilla, que demostró tener recursos suficientes para superar obstáculos como el presentado este martes. La capacidad de sus jugadores para resolver situaciones comprometidas, sumada a la solidez defensiva mostrada en los momentos de presión, configuran un equipo competitivo en múltiples frentes. La temporada copera promete emociones fuertes para la afición hispalense, que ya sueña con una nueva consecución del título.