Lydia Lozano, desconsolada por la grave crisis de salud de su marido Charly

La periodista abandonó el hospital entre lágrimas tras visitar a su esposo, que lucha contra una infección tras una operación cardíaca

La conocida periodista televisiva Lydia Lozano ha vivido unos momentos de intensa angustia estos últimos días. Visiblemente conmocionada, la colaboradora de 64 años fue captada por las cámaras a la salida del centro hospitalario donde su marido, Charly, permanece ingresado en una situación delicada. La expresión de dolor en su rostro y las lágrimas que no pudo contener reflejan la gravedad del momento que atraviesa su familia.

El estado de salud de Carlos García-San Miguel Rodríguez de Partearroyo —nombre completo del arquitecto conocido cariñosamente como Charly— se complicó tras una intervención quirúrgica cardíaca a la que fue sometido a finales del mes de octubre. Lo que inicialmente parecía un procedimiento rutinario para abordar un problema de corazón derivó en una secuencia de complicaciones que han mantenido a la familia en vilo durante semanas.

La situación empeoró cuando los médicos detectaron una infección bacteriana que obligó a una segunda intervención quirúrgica. Este contratiempo postoperatorio ha prolongado la recuperación de Charly y ha generado una gran preocupación entre sus seres queridos. Fuentes cercanas a la pareja confirman que el pronóstico requiere de extrema vigilancia médica y que cada día supone un nuevo desafío.

Ante las preguntas de los periodistas del programa Fiesta, Lydia Lozano apenas pudo articular unas palabras. "La lucha continúa", dijo con la voz quebrada por la emoción, un mensaje que resume tanto la esperanza como el duro camino que les espera. Esta frase se ha convertido en un lema para la familia, una forma de expresar su determinación afrontar la adversidad con valentía.

La crisis sanitaria ha alterado por completo la agenda profesional de la comunicadora. El pasado 28 de noviembre, Lydia abandonó precipitadamente el plató de De Viernes, programa del que forma parte habitualmente. La urgencia de su marcha no pasó desapercibida para el público ni para sus compañeros, que en ese momento desconocían la razón exacta de su ausencia. Desde la dirección del espacio se limitaron a comunicar que se trataba de una causa "de fuerza mayor" y que "la necesitaban en otra parte".

Según ha podido saber el periodista Miguel Frigenti, Lydia ha decidido priorizar por completo el cuidado de su marido. Esta decisión le ha llevado a rechazar varios proyectos y colaboraciones profesionales que tenía entre manos, demostrando que para ella la familia está por encima de cualquier compromiso laboral. Durante estas semanas, su presencia en los programas de televisión ha sido esporádica y siempre condicionada por las necesidades de su esposo.

La historia de amor entre Lydia y Charly es uno de los matrimonios más estables del panorama mediático español. Desde que contrajeron matrimonio en 1990, han mantenido una relación sólida y alejada de los focos de escándalo. A lo largo de 35 años de convivencia, han construido una vida juntos basada en el mutuo respeto y el cariño, sin que hayan trascendido crisis ni momentos de tensión pública.

La pareja decidió no tener hijos, una elección personal que nunca ha estado exenta de comentarios pero que ambos han defendido siempre con naturalidad. Esta circunstancia ha fortalecido aún más su vínculo, centrado exclusivamente en su relación de pareja y en sus proyectos compartidos.

Uno de los momentos más emotivos de su unión tuvo lugar en 2015, cuando celebraron su 25º aniversario de boda. Para conmemorar esta fecha tan especial, organizaron una ceremonia íntima de renovación de votos en el restaurante Thai Garden 2112 de Madrid, con un estilo balinés que reflejaba su gusto por lo exótico. El evento contó con la presencia de un centenar de invitados, todos ellos familiares y amigos íntimos, y llamó la atención que ningún compañero del programa Sálvame formara parte de la lista.

Sin embargo, los espectadores del programa sí tuvieron ocasión de presenciar otra ceremonia de renovación de votos, esta vez con formato televisivo. La presentadora Paz Padilla ofició una emotiva celebración en plató donde Lydia y Charly volvieron a darse el "Sí, quiero" ante cámaras y con todos sus compañeros de trabajo como testigos. Este doble ritual, uno privado y otro público, simboliza perfectamente la dualidad de su vida: por un lado, la intimidad que protegen celosamente; por el otro, la exposición mediática que exige su profesión.

La situación actual ha puesto a prueba la fortaleza de Lydia, quien se ha convertido en el pilar emocional de la familia. Su dedicación absoluta a Charly durante estas semanas ha sido reconocida por todos sus allegados, que destacan su entrega incondicional. La periodista ha demostrado una capacidad de resistencia admirable, manteniéndose firme a pesar de la incertidumbre.

Los seguidores de Lydia Lozano han mostrado su apoyo a través de redes sociales, inundando sus perfiles de mensajes de ánimo y buenos deseos. La comunidad de Sálvame, aunque no ha hecho declaraciones oficiales, ha guardado un respetuoso silencio que se interpreta como una muestra de solidaridad con su compañera en estos momentos difíciles.

El futuro inmediato de Charly sigue siendo incierto, pero lo que está claro es que contará con el apoyo inquebrantable de su mujer. Los médicos continúan con el tratamiento de la infección y monitorizando constantemente su evolución. Cada pequeña mejora se celebra como una victoria dentro del hospital, donde el personal sanitario también ha mostrado su cercanía a la familia.

Para Lydia, cada día comienza y termina en el centro hospitalario. Su rutina se ha reducido a visitas médicas, consultas con especialistas y largas horas de espera en las habitaciones. Esta nueva realidad contrasta fuertemente con su agitada vida mediática, pero la periodista lo afronta con la misma profesionalidad que aplica a su trabajo: con dedicación, constancia y esperanza.

La frase "la lucha continúa" no es solo un mensaje para los medios, sino un mantra personal que repite para mantenerse fuerte. En estos momentos, Lydia Lozano representa a todas las personas que ven cómo la salud de un ser querido se ve comprometida y que, pese al miedo y la tristeza, encuentran la fuerza para seguir adelante. Su historia, aunque personal, resuena en el corazón de muchos espectadores que han seguido su trayectoria durante décadas.

El tiempo dirá cómo evoluciona la salud de Charly, pero mientras tanto, Lydia seguirá siendo su mejor aliada. El amor que los unió hace 35 años sigue siendo la fuerza que les sostiene en esta prueba tan dura. La lucha, efectivamente, continúa.

Referencias