El Dacia Sandero se renueva: 1.590 km de autonomía y etiqueta ECO por menos de 15.500 euros

El modelo más vendido en España actualiza su gama con motores más potentes, mayor autonomía con GLP y nuevos equipamientos para mantener su liderazgo en 2026

El Dacia Sandero consolida su posición como el vehículo preferido por los conductores españoles. Desde hace más de diez años, este modelo de la marca rumana domina las listas de matriculaciones en nuestro país, y la nueva actualización llega con mejoras significativas que prometen perpetuar este éxito comercial. Las principales novedades se concentran en la mecánica, el diseño y la tecnología de bordo, manteniendo la esencia que lo ha convertido en un referente de la relación calidad-precio.

La mecánica es quizás el apartado más relevante de esta actualización. El conocido motor TCe 100 de gasolina recibe un incremento de potencia, pasando de los 90 caballos originales a 100 CV. Se trata de un propulsor de un litro con turbocompresor que mantiene un consumo contenido de 5,3 litros cada 100 kilómetros. Sin embargo, sus emisiones de 121 gramos de CO₂ por kilómetro superan el límite de 120 gramos establecido para quedar exento del impuesto de matriculación, un detalle a considerar en el precio final.

La verdadera revolución llega de la mano del motor Eco-G 120, una evolución del sistema bifuel que permite utilizar indistintamente gasolina y gas licuado del petróleo (GLP). Esta versión incrementa su potencia hasta los 120 CV, superando en 20 caballos a la anterior generación. Lo más llamativo es que Dacia ha optimizado el depósito de GLP, ampliando su capacidad de 40 a 49,6 litros. Esta mejora, combinada con el depósito de gasolina convencional, permite alcanzar una autonomía combinada de 1.590 kilómetros sin repostar, una cifra realmente excepcional para un vehículo de su categoría.

El motor Eco-G 120 ofrece múltiples ventajas. Además de los consumos reducidos, obtiene la preciada etiqueta ECO de la DGT, lo que facilita la circulación por centros urbanos con restricciones y ofrece beneficios fiscales en determinados municipios. Las prestaciones también han mejorado de forma notable, mientras que el precio se mantiene idéntico al de la versión de gasolina equivalente, convirtiéndolo en una opción altamente recomendable. Esta motorización está disponible tanto en el Sandero convencional como en la versión Stepway, y por primera vez puede combinarse con una caja de cambios automática.

Para aquellos con un presupuesto más ajustado, la gama mantiene el motor SCe 65, un propulsor atmosférico de 65 CV que permite acceder al Sandero desde los 13.490 euros. Esta opción, únicamente disponible con el acabado Essential, está pensada para un uso urbano exclusivo, ya que sus prestaciones limitadas no recomiendan su uso en carreteras de doble sentido donde se requieran adelantamientos rápidos.

El diseño exterior recibe un lavado de cara sutil pero efectivo. La firma lumínica delantera y trasera se renueva, al igual que la parrilla principal, que adopta un nuevo patrón. Las protecciones de los paragolpes, fabricadas en el material Starkle característico de la marca, también se modifican. La paleta de colores se amplía con dos nuevas opciones: Amarillo Ámbar y Sandstone, tonos que ya vimos en otros modelos de la gama Dacia y que aportan frescura a la oferta.

Las dimensiones permanecen inalteradas, lo que garantiza la practicidad que tanto gusta a sus clientes. Con 4,09 metros de longitud y un maletero de 320 litros, el Sandero se posiciona como uno de los utilitarios más espaciosos del segmento B, capaz de satisfacer las necesidades de una familia como vehículo único sin necesidad de saltar a un segmento superior.

El habitáculo también experimenta mejoras notables. Se estrenan dos nuevos tejidos para los asientos, un volante rediseñado y el selector E-Shifter en las versiones con transmisión automática. La dotación tecnológica depende del nivel de acabado, pero puede incluir una pantalla táctil de 10 pulgadas con navegador conectado, un cuadro de instrumentos digital de 7 pulgadas con interfaz renovada y un cargador inalámbrico para smartphones. Estos elementos modernizan la experiencia a bordo sin comprometer la simplicidad que caracteriza a la marca.

En materia de seguridad, el nuevo Sandero incorpora de serie los sistemas obligatorios por la normativa europea. Destaca el sistema de frenada de emergencia asistida con capacidad para detectar vehículos, peatones, ciclistas y motocicletas, así como un detector de fatiga del conductor. Un detalle interesante es el botón de acceso rápido a la configuración de ayudas a la conducción, que permite desactivar las alertas sonoras con una simple pulsación, una función heredada de los modelos Renault con los que comparte tecnología.

La gama de precios resulta altamente competitiva. El acceso a la familia Sandero se produce con el mencionado SCe 65 por 13.490 euros, mientras que el motor TCe 100 arranca en los 15.440 euros. El motor Eco-G 120, la opción más equilibrada, está disponible desde aproximadamente 16.000 euros, manteniendo la diferencia mínima con el gasolina. La versión Stepway, con su estilo crossover, tiene un sobreprecio razonable que la sitúa como alternativa interesante para quienes buscan una imagen más aventurera.

En el competitivo segmento de los utilitarios, el Sandero se enfrenta a rivales como el Renault Clio, Peugeot 208 o Seat Ibiza. Sin embargo, ninguno de ellos ofrece la combinación de precio, espacio y autonomía del Dacia. La opción bifuel con GLP es prácticamente única en su categoría, y la posibilidad de recorrer casi 1.600 kilómetros sin repostar supone una ventaja diferencial importante para quienes realizan trayectos largos o buscan minimizar las visitas a la gasolinera.

La experiencia al volante del nuevo Sandero mantiene el carácter práctico y cómodo que le caracteriza. La suspensión, calibrada para absorber bien los baches urbanos, se combina con una dirección asistida que facilita las maniobras en espacios reducidos. En carretera, el motor Eco-G 120 ofrece unas prestaciones más que suficientes, con una aceleración fluida y una notable ausencia de ruidos cuando circula con GLP, algo que tradicionalmente era una de las preocupaciones de los usuarios.

El Dacia Sandero demuestra una vez más que conocer a su cliente es la clave del éxito. No busca ser el más tecnológico ni el más prestacional, pero sí ofrecer una solución de movilidad completa, económica y sin complicaciones. Con esta actualización, refuerza sus argumentos de venta: mayor autonomía, etiqueta ECO, motores más potentes y equipamiento mejorado, todo ello sin renunciar a su principal baza: un precio inigualable en su categoría.

Para 2026, el Sandero parece tener el camino allanado para mantener su corona como el vehículo más vendido en España. La combinación de un coste de adquisición asequible, unos consumos contenidos y una etiqueta ECO que facilita la vida urbana configura un paquete difícil de superar. La competencia tendrá que esforzarse mucho si quiere arrebatarle el liderazgo a este utilitario rumano que ha sabido conquistar el corazón de los conductores españoles.

Referencias