Nelson Deossa, en la encrucijada: un mes decisivo en el Betis

El colombiano, fichaje estival por 12 millones, solo ha jugado 164 minutos y afronta siete partidos en tres semanas para demostrar su valía

El centrocampista colombiano Nelson Deossa atraviesa por el momento más delicado de su corta trayectoria en el Real Betis Balompié. Su llegada al conjunto sevillano el pasado verano estuvo rodeada de un halo de expectación considerable, fruto de sus buenas actuaciones en el Mundial de Clubes y de una cifra de traspaso que rondó los 12 millones de euros, una inversión más que notable para un club con la filosofía económica del Betis. Sin embargo, a tres meses de competición, la realidad ha sido implacable con el futbolista de 23 años.

El exjugador de Rayados de Monterrey se ha convertido, de facto, en el fichaje con menor protagonismo de toda la plantilla. Los números no mienten y dibujan un panorama preocupante: únicamente 164 minutos distribuidos en seis partidos oficiales. Esta estadística lo sitúa como el elemento menos empleado por Manuel Pellegrini, superando tan solo al tercer portero, Adrián San Miguel, en el ránking de minutos jugados. Para un futbolista que llegó con la etiqueta de promesa emergente, esta situación resulta insostenible.

La competencia en la medular del Betis se ha revelado como una muralla infranqueable para Deossa. El centro del campo heliopolitano es, sin duda, la línea con mayor calidad y profundidad de toda la plantilla. Con referencias consolidadas como William Carvalho, Guido Rodríguez, Marc Roca o el recién llegado Pablo Fornals, las opciones para el técnico chileno son múltiples y de garantías. Cada puesto cuenta con al menos dos futbolistas de nivel contrastado, lo que deja mínimo margen para las sorpresas o las apuestas arriesgadas.

La mala fortuna ha sido una compañera constante para el cafetero desde su desembarco en España. Una conjuntivitis mal curada le privó de su gran oportunidad en la Copa del Rey ante el Palma del Río. Ese encuentro representaba el escenario perfecto: un rival de categoría inferior, un partido con menor presión y la posibilidad de demostrar sus condiciones con minutos continuados. La enfermedad le dejó fuera de la convocatoria y le cerró una puerta que podría haber cambiado su presente.

Los problemas físicos que ya arrastraba de su etapa en México han vuelto a hacer acto de presencia. En una de sus dos únicas titularidades, precisamente contra el Levante, Deossa sufrió una recaída que le mantuvo alejado de los terrenos de juego durante varias semanas. Esta lesión le impidió coger el ritmo necesario y sumarse a la dinámica del grupo en un momento clave de la temporada. No volvió a ser considerado hasta el compromiso europeo ante el Genk, donde formó parte del doble pivote junto a Marc Bartra en una posición adaptada que no es la suya natural.

Desde aquella cita en Bélgica, su participación ha sido meramente testimonial: 39 minutos en tres encuentros concretos. La distribución es demoledora: 14 minutos contra el Atlético de Madrid, 13 ante el Mallorca y otros 12 en la visita al Olympique de Lyon. Antes del parón internacional, el duelo contra el Valencia ni siquiera le vio calentar en exceso, permaneciendo en el banquillo durante los noventa minutos. Esta evidencia confirma su posición en la última casilla de las preferencias de Pellegrini para la medular.

El panorama que se presenta ahora es tanto una amenaza como una oportunidad sin precedentes. El Betis afronta un maratón de siete partidos en apenas tres semanas, con compromisos en LaLiga, Copa del Rey y Europa League. Esta congestión de encuentros obligará a Pellegrini a rotar su once de forma obligada y podría abrirle las puertas a Deossa para demostrar, por fin, su verdadero nivel. El calendario incluye duelos a priori asequibles donde los suplentes suelen tener más opciones.

El jugador necesita un golpe de efecto contundente que cambie la percepción del cuerpo técnico. Su situación actual es insostenible para un futbolista de su precio y proyección. El riesgo de convertirse en un activo irrelevante para el club es real y cada vez más cercano. El mes que viene será definitivo para determinar si puede revertir esta dinámica negativa o si, por el contrario, se consolidará como una opción residual sin peso específico en la plantilla.

La presión recae directamente sobre sus hombros. En el fútbol moderno, los plazos para demostrar tu nivel son cada vez más cortos, especialmente cuando la inversión económica ha sido notable. Deossa debe aprovechar cada minuto que le concedan, mostrando la calidad que le llevó a brillar en el Mundial de Clubes y que justificó su contratación. La exigencia del Betis no admite concesiones.

El contexto del equipo tampoco facilita las cosas. El Betis cuenta con una plantilla amplia y competitiva, donde cada puesto tiene varios candidatos de garantías. La zona del centro del campo, con jugadores como William Carvalho, Guido Rodríguez, Marc Roca o Pablo Fornals, deja muy poco margen para el error. Cada oportunidad es prácticamente una final para quien no es titular indiscutible. El nivel es tan alto que cualquier bajada de rendimiento se paga inmediatamente.

Manuel Pellegrini, conocido por su rigor táctico y sus métodos exigentes, no concede segundas oportunidades sin méritos previos sólidos. La confianza se gana en los entrenamientos diarios y se consolida en los partidos con minutos. Hasta ahora, Deossa no ha conseguido pasar ese filtro con éxito. Los minutos esporádicos no han sido suficientes para mostrar una regularidad ni para adaptarse al ritmo de la competición española, notablemente más intensa que la mexicana.

El futuro inmediato del colombiano pasa inexorablemente por aprovechar el próximo ciclo de partidos. Los encuentros de Copa del Rey serán especialmente importantes, ya que tradicionalmente son el terreno donde los suplentes buscan minutos y rodaje. Si la suerte le sonríe y puede participar en alguno de esos duelos, tendrá la obligación moral de dejar una huella imborrable. No le valdrá una actuación discreta; necesita brillantez.

La situación es crítica pero no irreversible. El fútbol da y quita razones constantemente. Un buen partido puede cambiar la percepción de un entrenador y abrir una puerta que parecía cerrada de forma permanente. Deossa lo sabe y trabaja en la sombra para estar preparado cuando llegue su momento. La clave estará en su capacidad de aprovechar las oportunidades y demostrar que puede aportar algo diferente a lo que ya ofrece el equipo de forma natural.

El mes que viene marcará un antes y un después en su carrera en el Betis. O consigue revertir su situación y entra en los planes de Pellegrini de forma seria, o se confirmará su papel como jugador de transición, con un futuro incierto en el club. El tiempo juega en su contra, pero el esfuerzo y la calidad pueden cambiar el rumbo de esta historia. La pelota está en su tejado.

Referencias