La guerra por el prime time televisivo ha dejado este jueves un episodio sin precedentes que ha sacudido los cimientos de Mediaset España. Por primera vez en la temporada, la oferta de Cuatro ha logrado superar en la noche a Telecinco, evidenciando una crisis de audiencia sin precedentes para el primer canal del grupo. El desplome de Gran Hermano 20 ha sido tan pronunciado que ha permitido a la cadena hermana arrebatarle la franja más valiosa del día.
La cuarta gala del reality presentada por Jorge Javier Vázquez ha marcado un nuevo mínimo histórico al caer hasta el 11% de cuota de pantalla con tan solo 606.000 espectadores. Estos números representan un retroceso preocupante de tres décimas y 30.000 seguidores menos respecto a la semana anterior, consolidando una tendencia descendente que parece no tener freno. El formato de Zeppelin TV agoniza en la parrilla, incapaz de seducir a los espectadores pese a los cambios y novedades introducidos en esta edición.
El dato más alarmante para la dirección de Telecinco llegó durante la franja de access prime time, donde la edición exprés de GH 20 se tuvo que conformar con un paupérrimo 5,4% de share y 659.000 espectadores. Esta cifra no solo representa el peor registro del programa en esta temporada, sino que sitúa al formato en una posición vulnerable, siendo superado no solo por las ofertas de Antena 3 y La 1, sino también por las cadenas secundarias del propio grupo, como Cuatro y La Sexta.
La competencia directa entre ambos formatos en la franja horaria de 23:14 a 01:53 horas dejó un resultado demoledor para los intereses de Mediaset. Mientras Gran Hermano se conformaba con un 10,9% y 614.000 espectadores, Horizonte, el programa de Iker Jiménez y Carmen Porter en Cuatro, firmaba un contundente 11,7% de cuota con 663.000 seguidores. Esta victoria no es anecdótica, sino que refleja el creciente interés del público por contenidos de misterio y conspiración frente al entretenimiento tradicional del reality.
El espacio producido por Alma no solo superó al reality de Telecinco, sino que también registró su máximo de temporada y la segunda mejor cuota de todo el año. Comparado con la semana anterior, donde obtuvo un 10,3% y 618.000 espectadores, Horizonte ha experimentado un salto cualitativo de 1,4 puntos y 45.000 telespectadores adicionales. El mejor registro del programa en 2025 corresponde precisamente al último episodio de la temporada anterior, emitido el 10 de julio, cuando alcanzó un 11,8% con 711.000 seguidores, lo que demuestra la fidelidad de su audiencia.
La debacle de Telecinco no se limita únicamente al prime time. En las franjas previas, la cadena también ha visto cómo sus competidores le arrebataban terreno. El programa de citas First Dates, presentado por Carlos Sobera, logró seducir a más de un millón de personas (1.030.000) con una cuota de pantalla del 8,5%. Esta cifra no solo supera ampliamente los datos del pasado jueves (7,3% y 915.000), sino que también deja atrás a las ofertas de La Sexta y Telecinco en esa franja horaria.
Por su parte, El Intermedio, el formato de Globomedia presentado por El Gran Wyoming, cosechó su tercer mejor dato de la temporada con un 7,8% de share y casi un millón de personas (952.000) justo un día después de que su conductor recogiera el premio Ondas. Aunque estos números son sólidos, representan una caída de seis décimas respecto al jueves anterior (8,4% y 1.058.000), lo que indica cierta volatilidad en su audiencia.
La noche concluyó en La Sexta con la emisión completa de la serie documental Los Borbones: una familia real, dirigida por Aitor Gabilondo y presentada por Ana Pastor. El proyecto, que profundiza en la historia reciente de la monarquía española, promedió un 6,4% de cuota con 423.000 espectadores. Aunque estos datos son modestos, la apuesta por contenidos de calidad y rigor periodístico sigue siendo una seña de identidad de la cadena.
El panorama que dibujan estas cifras es preocupante para la estrategia de Mediaset España. La caída de Gran Hermano 20 no es un fenómeno aislado, sino que se enmarca en una tendencia más amplia de desgaste del formato reality en el mercado español. La audiencia parece demandar contenidos más específicos y con mayor identidad, como el misterio de Horizonte o la comedia social de El Intermedio, dejando atrás los formatos de convivencia extrema que dominaron durante décadas.
Los ejecutivos de Telecinco deberán tomar decisiones drásticas si quieren revertir esta situación. Las opciones pasan por reformular completamente el concepto de Gran Hermano, acortar su duración, o incluso plantearse su retirada temporal de la parrilla. Mientras tanto, Cuatro y La Sexta demuestran que con apuestas diferenciadas y fidelización de nichos de audiencia es posible crecer incluso en un mercado tan competitivo como el actual.
La batalla por el prime time ha dejado este jueves un claro vencedor moral: la apuesta por la originalidad y la calidad ha superado al entretenimiento masificado. La televisión en España vive un momento de transformación donde los espectadores premian la autenticidad y castigan la repetición de fórmulas agotadas. La crisis de Telecinco es, en última instancia, una oportunidad para reinventarse o quedar relegada en la lucha por la audiencia.