Benfica vence al Ajax y mantiene vivas sus opciones en Champions

Los de Mourinho logran su primera victoria en la competición gracias a los goles de Dahl y Barreiro, mientras el Ajax hunde en la crisis

El Benfica ha conseguido este martes una victoria vital en su camino por la Champions League al imponerse por 0-2 al Ajax en el Johan Cruyff Arena. Los portugueses, dirigidos por José Mourinho, sumaron así sus primeros tres puntos en la competición y mantienen vivas sus opciones de clasificación para los octavos de final, aunque la tarea se presenta complicada. Por su parte, el conjunto holandés suma su quinta derrota consecutiva y se hunde en la última posición del grupo, prácticamente despedido de la máxima competición continental.

El encuentro, correspondiente a la quinta jornada de la fase de grupos, comenzó con un Ajax necesitado de puntos y con la obligación de ganar para mantener sus mínimas opciones de supervivencia. Sin embargo, fue el Benfica quien demostró mayor eficacia y solidez en los momentos clave. El primer gol llegó de la mano del sueco Samuel Dahl, quien aprovechó un rechace en un córner para batir la portería defendida por el joven guardameta del Ajax. Esta acción, fruto de la paciencia y el orden táctico de los lisboetas, desequilibró el marcador antes del descanso.

La segunda mitad presentó un guion similar, con un dominio territorial del Ajax que no se tradujo en ocasiones claras de gol. Los holandeses, liderados por la promesa de la cantera Bounida en su debut como titular, intentaron reaccionar mediante combinaciones verticales y centros al área. El joven futbolista, que apenas contaba con 48 minutos de experiencia en el primer equipo, se convirtió en el único jugador local que generó peligro, ejecutando dos regates de calidad y participando en tres disparos a puerta.

Sin embargo, la falta de acierto del Ajax se contrastó con la eficacia del Benfica. Cuando el partido agonizaba y los locales se volcaron en busca del empate, el conjunto de Mourinho sentenció el duelo mediante un contragolpe letal. Barreiro, que había entrado como revulsivo, culminó una excelente asistencia de Aursnes para establecer el definitivo 0-2 en el marcador. Este gol, anotado en los minutos finales, dejó sin opciones a un equipo holandés que ya acumula -15 goles en contra en esta edición de la Champions.

El rendimiento de Samuel Dahl fue reconocido con el premio al mejor jugador del encuentro, un galardón merecido tras una actuación completa en defensa y ataque. Por su parte, Mourinho respira tranquilo tras esta victoria, que permite a su equipo ascender a la 28ª posición en la clasificación general, aunque con complicados rivales por delante: Nápoles, Juventus y Real Madrid esperan en las jornadas finales.

El contexto del Ajax resulta preocupante. El conjunto de Ámsterdam encadena cinco derrotas consecutivas en la competición y ocupa la última plaza de su grupo, prácticamente despedido de la Champions. La falta de acierto de Godts y Weghorst, que tuvieron el empate en sus botas pero se toparon con la figura de Grim, refleja la crisis de resultados y de confianza que atraviesa el club. El técnico interino, que apostó por la juventud de Bounida, no consiguió revertir la dinámica negativa de un equipo que ha perdido fuelle en la competición europea.

Desde el punto de vista estadístico, el partido presentó un dominio alterno. El Ajax controló el balón durante más del 60% del tiempo, pero el Benfica fue más incisivo en ataque, generando ocho disparos entre los tres palos frente a los seis del conjunto holandés. Esta eficacia, sumada a una defensa sólida y a las intervenciones decisivas de Grim, marcaron la diferencia en un encuentro donde la calidad de las ocasiones superó la cantidad.

La táctica de Mourinho se basó en la paciencia y la explotación de los espacios. El Benfica movió el balón con criterio por la banda izquierda, aprovechando los espacios que dejaban los centrales del Ajax cuando estos se adelantaban en ataque. Esta estrategia contrastó con el juego directo y los centros peligrosos que buscaban los locales, una aproximación que careció de la precisión necesaria para superar la defensa organizada de los portugueses.

El regreso de Manu Silva tras nueve meses de lesión constituye una de las notas positivas para el Ajax, aunque su presencia no fue suficiente para evitar la derrota. La grada del Johan Cruyff Arena, que presenció otro partido decepcionante de su equipo, despidió a los suyos con silbidos al final del encuentro, reflejando la frustración de una afición acostumbrada a ver a su equipo competir en Europa.

Para el Benfica, esta victoria supone un oxígeno vital en una campaña complicada. Los Águilas mantienen intacta la esperanza de alcanzar los octavos de final, aunque dependen de sí mismos y de los resultados de sus rivales directos. La efectividad demostrada en Ámsterdam deberá replicarse en los próximos compromisos si quieren seguir soñando con la clasificación.

El final del partido dejó claro la diferencia de estado de forma entre ambos conjuntos. Mientras el Benfica celebraba una victoria trabajada y merecida, el Ajax se hundía aún más en una crisis que parece sin fin. La quinta derrota consecutiva en Champions, sumada a los -15 goles en contra, dibujan un panorama sombrío para los holandeses, que deberán centrarse en revertir esta dinámica en la Eredivisie si quieren salvar su temporada.

La Champions League sigue su curso y el Benfica demostró que, a pesar de las dificultades, sigue vivo en la competición. La victoria en el Johan Cruyff Arena será un punto de inflexión para los de Mourinho, que necesitaban un resultado positivo para creer en sus posibilidades. Por el contrario, el Ajax deberá levantarse rápidamente si no quiere que esta campaña europea se convierta en un auténtico desastre deportivo.

En definitiva, el 0-2 refleja la superioridad pragmática del Benfica sobre un Ajax que domina pero no acierta. La eficacia de los portugueses, la solidez defensiva y la capacidad de aprovechar las ocasiones marcaron la diferencia en un partido que puede resultar decisivo para el futuro de ambos equipos en la competición. Mientras los de Lisboa sueñan con la remontada, los de Ámsterdam deberán conformarse con la Europa League o, directamente, con la eliminación.

Referencias