El Barcelona se enfrenta al Newcastle en octavos de Champions

El sorteo de Nyon depara un rival asequible para los culés, que evitan al PSG y a un posible Clásico hasta la final

La ciudad suiza de Nyon ha sido testigo de un sorteo que ha generado optimismo moderado en la directiva del Barcelona. La bola que ha correspondido al conjunto azulgrana ha deparado un cruce ante el Newcastle United, un rival considerablemente más asequible que otras opciones que podían haber caído del bombo. La presencia de Ivan Rakitic, quien conquistó la Champions con el Barça en Berlín 2015 y la Europa League con el Sevilla en tres ocasiones, ha marcado el ambiente del evento, celebrado este jueves en la sede de la UEFA.

El excentrocampista croata, que conoce bien los entresijos de la competición, no ocultó su satisfacción al ver que el destino no cruzaba el camino del Barcelona con el Paris Saint-Germain. La eliminatoria contra los parisinos, que habría supuesto un duelo cargado de morbo por el regreso de Luis Enrique, Ousmane Dembélé y Arnau Tenas al Camp Nou, queda descartada para esta ronda. La alternativa era un complicado enfrentamiento contra el Chelsea, que finalmente ha sido emparejado en la otra mitad del cuadro, la considerada más exigente por incluir al vigente campeón de la competición.

El cuadro de la derecha, donde ha quedado ubicado el Barcelona, presenta una trazado considerablemente más favorable. Además de evitar al PSG, los culés se libran de encontrarse con el Real Madrid hasta una hipotética final. El conjunto blanco, que ha quedado emparejado con el Manchester City de Pep Guardiola en una eliminatoria de infarto, ocuparía la otra mitad del cuadro, por lo que el sueño de un Clásico en la final de Budapest permanece intacto.

El Newcastle United llega a esta eliminatoria tras superar con contundencia el playoff ante el Qarabag, con un marcador global de 9-3. Los ingleses, dirigidos por Eddie Howe, han mostrado una faceta ofensiva desbordante, encabezada por Anthony Gordon, que con 10 goles es el segundo máximo anotador de la presente edición de la Champions, solo superado por Kylian Mbappé y sus 13 tantos. El delantero inglés firmó incluso un póquer en la ida del playoff contra el conjunto azerbaiyano.

El Barcelona ya conoce de primera mano lo que supone visitar Saint James' Park. En esta misma edición, los de Hansi Flick inauguraron su participación en la fase de grupos precisamente en el feudo de las 'urracas', donde lograron una trabajada victoria por 1-2 con doblete de Marcus Rashford y una gran actuación de Joan García bajo palos. Aquel encuentro, disputado en septiembre, sirvió para tomar el pulso a un rival que combina intensidad física con talento técnico.

Las fechas de la eliminatoria ya están confirmadas. El partido de ida se disputará el martes 10 de marzo a las 21:00 horas en el mítico estadio de Newcastle. La vuelta, programada para el miércoles 18 de marzo a las 18:45 horas, se jugará en el Spotify Camp Nou. Este calendario genera una coincidencia significativa con el proceso electoral del club, ya que el domingo 15 de marzo está fijada la jornada de votaciones para elegir la nueva presidencia del Barcelona, justo entre ambos encuentros europeos.

El equipo catalán afrontará el compromiso liguero contra el Sevilla el mismo día de las elecciones, a las 16:15 horas, lo que obligará a una gestión cuidadosa de energías y foco en una semana decisiva tanto en lo institucional como en lo deportivo. La ventaja de jugar la vuelta en casa con un posible margen favorable de la ida podría ser clave para encarar los comicios con tranquilidad.

En el apartado de lesiones, el Barcelona deberá prescindir de Frenkie de Jong, que continúa recuperándose de su problema físico. Tampoco estará disponible Gavi, cuya vuelta a los terrenos de juego se prevé para las últimas fases de la temporada. Por su parte, el Newcastle sufre bajas sensibles en su núcleo duro: Bruno Guimaraes, pieza clave en el centro del campo, estará inmovilizado hasta abril, mientras que el experimentado defensa suizo Fabian Schär también permanece en la enfermería.

Eddie Howe, técnico valiente y adaptativo, maneja un sistema de juego que oscila entre el 4-3-3 y variantes como el 4-2-3-1 o el 4-1-4-1 según las necesidades del encuentro. Su equipo basa su potencial en el cerebro de Sandro Tonali, quien ejerce de director de orquesta en la medular, y en la versatilidad ofensiva de sus atacantes. La dupla formada por Gordon y el gigantesco alemán Nick Woltemade, que mide 1,98 metros, ofrece alternativas tanto en el juego aéreo como en la movilidad por bandas. Harvey Barnes y Anthony Elanga completan un ataque joven y dinámico, con Elanga coincidió con Rashford en las filas del Manchester United.

Históricamente, Barcelona y Newcastle solo se han enfrentado en la fase de grupos de la Champions League, con dos victorias culés en las tres visitas al norte de Inglaterra. La ausencia de precedentes en eliminatorias a doble partido añade un factor de incertidumbre que Hansi Flick deberá gestionar con experiencia.

De superar la prueba inglesa, el Barcelona se mediría en cuartos de final al vencedor del duelo entre el Atlético de Madrid y el Tottenham Hotspur, una eliminatoria que también se resolvería con el factor campo a favor del conjunto español en la vuelta. La particularidad es que, cualquiera que sea su rival en cuartos o semifinales, el Barcelona no tendría el privilegio de cerrar la eliminatoria en el Camp Nou.

En una hipotética semifinal, los culés se verían las caras con el ganador del cruce entre el Bodö-Glimt y el Sporting de Portugal o el vencedor del Bayer Leverkusen-Arsenal. Estos equipos, a priori de menor entidad que los gigantes europeos, completan un cuadro que invita al optimismo en Can Barça.

La clave de la eliminatoria radicará en la capacidad del Barcelona para imponer su ritmo de posesión y precisión ante la intensidad física y el contragolpe del Newcastle. La experiencia europea de los de Flick, combinada con la juventud de su delantera liderada por Lamine Yamal y Ansu Fati, deberá hacer frente a la frescura y verticalidad de un conjunto inglés que ha demostrado ser capaz de superar a cualquier rival en su día.

El sorteo, en definitiva, ha sonreído al Barcelona, que afronta una eliminatoria asequible sobre el papel pero repleta de peligros si se subestima al rival. La Champions League es un torneo donde los favoritos no siempre cumplen y los aparentes cocos pueden dar la sorpresa. La gestión emocional y táctica de estas tres semanas marcará el devenir de una temporada que puede ser memorable para la entidad azulgrana.

Referencias