El Baskonia sufrió una nueva derrota en la Euroliga al caer ante el Valencia Basket en la jornada 29 del torneo continental. El conjunto vitoriano, que llegaba con un balance de 9 victorias y 20 derrotas, no pudo hacer frente a un rival que demostró estar en un nivel superior durante los 40 minutos de juego. Tras el encuentro, Paolo Galbiati, técnico del cuadro alavés, compareció ante los medios de comunicación para analizar lo sucedido en la cancha y ofrecer sus impresiones sobre una actuación que dejó mucho que desear.
El entrenador italiano no tardó en reconocer el trabajo del rival. En sus primeras palabras, Galbiati felicitó al Valencia Basket por la seriedad con la que afrontaron el compromiso. El cuadro che mostró una versión sólida y consistente, aprovechando cada una de las debilidades mostradas por el Baskonia durante el desarrollo del encuentro. La defensa valenciana fue especialmente efectiva, limitando las opciones ofensivas del conjunto vasco y forzando numerosas pérdidas de balón que terminaron siendo decisivas.
Sin embargo, la autocrítica fue la nota dominante en la rueda de prensa. Galbiati admitió abiertamente que no anticipó una actuación tan discreta por parte de su plantilla, aunque finalmente así se produjo. El técnico mostró su sorpresa por el bajo nivel exhibido por sus jugadores, algo que no había previsto en la preparación previa al choque. Esta falta de intensidad preocupa especialmente al cuerpo técnico, que esperaba una reacción diferente tras las últimas actuaciones del equipo.
Uno de los aspectos más llamativos de sus declaraciones fue la referencia a las celebraciones recientes vividas por el equipo. El Baskonia acababa de vivir un fin de semana intenso con festejos por un logro previo, lo que pudo haber influido en la concentración y preparación del grupo. Galbiati relacionó directamente estos eventos con la falta de preparación mostrada ante el Valencia, reconociendo que la gestión de las emociones post-celebración no fue la adecuada.
El preparador italiano reveló que, habitualmente, no suele mantener conversaciones con sus jugadores inmediatamente después de los partidos. Sin embargo, en esta ocasión consideró necesario hacer una excepción. El equipo dispondrá de tres días para refrescar tanto las mentes como las piernas de cara a la recta final de la temporada, un periodo crucial para los objetivos del club. Esta pausa llega en el momento perfecto para reconectar con las sensaciones positivas y olvidar una actuación para el olvido.
Ante la pregunta de si podría haber hecho algo diferente, Galbiati fue tajante. El entrenador reconoció que no tiene la capacidad de retroceder dos horas en el tiempo para modificar las decisiones tomadas. Esta reflexión pone de manifiesto la frustración del técnico por no haber encontrado la fórmula adecuada para enfrentar el encuentro. La falta de soluciones desde el banquillo fue evidente durante todo el partido.
El mérito del Valencia Basket fue otro de los puntos destacados por el entrenador del Baskonia. Galbiati calificó al conjunto che como uno de los peores rivales a los que enfrentarse sin una preparación óptima. El Valencia demostró un estilo de juego claro, con mucha energía, rapidez y una plantilla llena de talento. Estas cualidades hicieron imposible para el Baskonia cambiar la dinámica del partido una vez se advirtió la tendencia negativa. La defensa presionante y el juego en transición valenciano resultaron letales.
La preparación física y mental fue el eje central del análisis de Galbiati. El técnico reconoció que su equipo no se encontraba en las condiciones óptimas, especialmente a nivel mental, aunque también físico. El Baskonia es un conjunto que necesita entrenar con regularidad y que sus jugadores se encuentren en plenitud de facultades tanto físicas como psicológicas. En este encuentro, ninguna de las dos premisas se cumplió, lo que resultó en una actuación desconectada y sin ritmo.
El mensaje a la afición también formó parte de las declaraciones del entrenador. Galbiati expresó su tristeza por no poder ofrecer a los seguidores un buen partido y una victoria que celebrar. El técnico espera que los aficionados entiendan las circunstancias que rodearon el encuentro, aunque dejó claro que su filosofía personal es ganar cada compromiso que disputa. La conexión con la grada es fundamental para el italiano.
La situación de los jugadores lesionados preocupa al cuerpo técnico. Tadas Sedekerskis, una de las piezas importantes del rotación, deberá someterse a una intervención quirúrgica que probablemente ponga fin a su temporada. Por su parte, Artūrs Kurucs presenta problemas en la rodilla que le impidieron participar en el duelo ante el Valencia. No obstante, Galbiati mostró cierto optimismo respecto a su recuperación, indicando que trabajarán para que el jugador esté disponible para el próximo compromiso en París.
Las declaraciones más contundentes llegaron cuando el entrenador atendió al micrófono de EuroLeague TV. Galbiati reconoció su deseo inmediato de volver a entrenar y corregir los errores cometidos. El técnico italiano utilizó una expresión contundente al afirmar que quería 'matarlos', en referencia a sus propios jugadores, en un sentido metafórico que refleja su deseo de exigencia máxima. Aunque reconoció que la derrota era quizás esperable dadas las circunstancias, mostró su tristeza por la imagen ofrecida.
El entrenador concluyó sus declaraciones en televisión con un mensaje de crecimiento. Para Galbiati, este tipo de situaciones forman parte de la vida y deben servir para crecer como hombres, como jugadores y como profesionales. Una vez más, reiteró sus felicitaciones al Valencia Basket por el gran partido realizado, mostrando una deportividad que contrasta con su frustración interna.
La derrota deja al Baskonia en una posición complicada en la tabla de la Euroliga, con un balance de 9 victorias y 20 derrotas. La recta final de la temporada se presenta como un reto mayúsculo para el conjunto vitoriano, que necesitará recuperar su mejor versión si quiere terminar la competición continental con dignidad. Cada partido se convierte ahora en una final para tratar de mejorar la posición final.
Los próximos días serán fundamentales para la recuperación física y mental del grupo. Galbiati tendrá la difícil tarea de reconstruir la confianza de sus jugadores y preparar los próximos compromisos con las máximas garantías. La lesión de Sedekerskis y la situación física de Kurucs complican aún más la planificación del técnico italiano, que deberá buscar soluciones en una plantilla ya de por sí limitada.
El calendario no da tregua y el Baskonia deberá afrontar la recta final con la máxima concentración. La experiencia de Galbiati será clave para gestionar una situación que, aunque complicada, todavía permite la redención mediante un buen cierre de temporada. La afición vitoriana espera que el equipo dé la cara en los compromisos venideros y olvide rápidamente esta derrota ante un rival directo en la competición doméstica.
El análisis del técnico pone de manifiesto la necesidad de una preparación meticulosa en la Euroliga, donde cualquier distracción puede resultar fatal. El Valencia Basket demostró ser un rival de máximo nivel que castiga sin piedad las carencias del adversario. Para el Baskonia, la lección está clara: solo con trabajo, concentración y preparación se pueden competir los partidos a este nivel. La intensidad y el enfoque deben ser máximos en cada entrenamiento.
La temporada llega a su fase decisiva y el Baskonia no puede permitirse más tropiezos como el sufrido ante el Valencia. La reflexión de Galbiati debe servir como punto de inflexión para un equipo que necesita encontrar su mejor versión en las últimas jornadas. La Euroliga no perdona y el conjunto vitoriano tendrá que demostrar su carácter si quiere terminar la competición con buenas sensaciones y construir una base para la próxima campaña.