Celtic vence a Stuttgart con gol tempranero y defensa heroica

El conjunto escocés se impuso 0-1 en Alemania con un tempranero tanto de Luke McCowan y una resistencia defensiva que resistió hasta que el VAR anuló el empate local.

El Celtic de Glasgow consiguió una victoria épica en territorio alemán al imponerse por 0-1 al VfB Stuttgart en un encuentro donde la efectividad temprana y una defensa de hierro fueron las claves del éxito escocés. El tanto de Luke McCowan apenas iniciado el partido resultó suficiente para que los bhoys se llevaran los tres puntos de un estadio donde la presión local fue constante y el drama llegó hasta el último suspiro con una decisión del VAR que dejó a los germanos sin el empate.

El choque no pudo comenzar de mejor manera para los visitantes. Cuando apenas se habían consumado 60 segundos de juego, Junior Adamu filtró un pase magistral entre los centrales del Stuttgart, encontrando a Luke McCowan en posición ideal dentro del área. El mediocampista escocés no perdonó y con un disparo cruzado con su pierna izquierda batió a Alexander Nübel, estableciendo el 0-1 que marcaría el destino del encuentro. La velocidad de la jugada dejó sin reacción a toda la defensa alemana, que vio cómo el balón se colaba en la red antes de poder organizarse.

Este gol tempranero cambió por completo la dinámica del partido. El Celtic, lejos de buscar aumentar su ventaja, optó por una estrategia pragmática: replegarse con orden, conceder la posesión del balón y cerrar todos los espacios posibles. El Stuttgart, por su parte, se vio obligado a salir con todo en busca del empate, pero se encontró con un muro defensivo impenetrable que frustró cada intento de acercamiento.

La estrategia del Celtic recordó a los clásicos planteamientos de los equipos que saben jugar fuera de casa en Europa. El entrenador escocés diseñó un plan perfecto: marcar pronto y luego resistir con orden. Los jugadores cumplieron al pie de la letra, sacrificando ataque por seguridad y demostrando una disciplina táctica excepcional que frustró a un Stuttgart acostumbrado a imponer su ritmo en el Mercedes-Benz Arena.

Los locales reaccionaron con vehemencia. Jamie Leweling y Badredine Bouanani se convirtieron en los principales protagonistas del ataque alemán, creando peligro por las bandas y obligando al portero visitante Viljami Sinisalo a lucirse en varias ocasiones. El guardameta finlandés demostró una seguridad admirable, anticipándose a los disparos y mostrando una excelente colocación que frustró una y otra vez a los atacantes del Stuttgart. Sus intervenciones, especialmente en los remates de media distancia, mantuvieron vivo el sueño escocés.

A pesar del dominio territorial y de ocasiones claras, el marcador no se movió antes del descanso. La zaga escocesa, liderada por la pareja central formada por Auston Trusty y Dane Murray, se mostró infranqueable en los duelos aéreos y en el corte de jugadas. Cada centro lateral y cada córner era despejado con contundencia, manteniendo intacta la ventaja mínima. La coordinación entre la línea de cuatro y la contención de los mediocampistas creó una barrera casi imposible de superar.

La figura de Viljami Sinisalo merece un capítulo aparte. El portero finlandés, que ha consolidado su posición como titular indiscutible, realizó hasta siete paradas de mérito. Su intervención más destacada llegó en el minuto 38, cuando desvió un remate de cabeza de Ermedin Demirovic que parecía el empate seguro. Su seguridad bajo palos se convirtió en el pilar de la resistencia celta.

La segunda mitad siguió el mismo guion. El Stuttgart, dirigido por su entrenador, adelantó líneas y aumentó la intensidad de su presión. Deniz Undav probó suerte desde la frontal del área con un disparo potente que pasó rozando el poste, mientras que Bouanani y Tiago Tomás tuvieron en sus botas el empate en múltiples acciones. Los centros laterales se sucedían, pero la defensa escocesa resistía con una concentración admirable que no flaqueó en ningún momento.

El Celtic también tuvo sus oportunidades para sentenciar el encuentro. En el minuto 90, un contragolpe letal dejó a Sebastian Tounekti solo ante Nübel tras recibir un pase de Kelechi Iheanacho. Sin embargo, el portero alemán respondió con una intervención magistral que mantuvo con vida a su equipo y alentó la ilusión de los suyos en los minutos finales. Esta parada resultaría crucial para el desenlace del partido.

El momento más dramático llegó cuando Deniz Undav consiguió batir por fin a Sinisalo tras una jugada confusa en el área escocesa. La euforia invadió el estadio, pero la celebración duró poco. El VAR entró en acción y, tras revisar la jugada, determinó que había fuera de juego en la acción previa al gol. La decisión dejó a los jugadores y aficionados del Stuttgart en estado de incredulidad, mientras el Celtic respiraba aliviado. La tecnología volvió a ser protagonista en una noche de máxima tensión.

El VAR ha generado polémica en innumerables ocasiones, pero esta vez actuó con claridad. La revisión duró casi tres minutos, durante los cuales los jugadores del Stuttgart celebraban y los del Celtic reclamaban. Las imágenes mostraron claramente que el delantero alemán estaba adelantado en la jugada previa, por lo que el árbitro no tuvo más remedio que anular el tanto. La tecnología, una vez más, se erigió como árbitro imparcial.

Los últimos minutos fueron un asedio total. Chris Führich volvió a poner a prueba a Sinisalo con un disparo cruzado, mientras Undav y Ermedin Demirovic lo intentaron sin éxito en las acciones finales. Ni siquiera los cinco minutos de descuento, con una lluvia de balones colgados al área visitante, pudieron romper la resistencia del Celtic. La defensa escocesa resistió con coraje y determinación, bloqueando cada intento con cuerpo y alma.

Para el Stuttgart, esta derrota representa un duro golpe en sus aspiraciones europeas. El equipo alemán había mostrado una gran regularidad en su liga doméstica, pero en competición continental necesita ser más efectivo. Dominar no basta si no se traduce en goles, y la incapacidad de perforar una defensa bien estructurada deberá ser analizada en profundidad en las próximas sesiones de entrenamiento. La frustración fue evidente en el rostro de sus jugadores al final del encuentro.

La victoria del Celtic en Stuttgart demuestra que en el fútbol moderno, la efectividad y la solidez defensiva pueden superar el dominio territorial. El conjunto escocés supo sufrir, mantener su ventaja y aprovechar la tecnología a su favor. Este resultado refuerza las aspiraciones del Celtic en competición europea y deja al Stuttgart con la sensación de haber merecido algo más, pero sin premio para su esfuerzo. El fútbol, a veces, premia a quienes son más eficientes y no necesariamente a quienes dominan el balón.

Referencias