El Estadio Nuevo Mirandilla presenció una nueva jornada de emociones en la Segunda División española con el duelo correspondiente a la jornada 26 entre el Cádiz CF y la Real Sociedad B. En un partido que cerraba la fecha, los gaditanos buscaban sumar de a tres para continuar con sus aspiraciones de ascenso, mientras que el filial donostiarra quería demostrar su competitividad en la categoría de plata del fútbol nacional.
El encuentro terminó con un marcador adverso para los locales, con un 0-2 que reflejó la efectividad visitante ante la portería defendida por los amarillos. Desde el inicio del compromiso, se percibió una tensión palpable en el ambiente, con ambos conjuntos conscientes de la importancia de cada punto en juego en esta fase decisiva del campeonato.
El desarrollo del partido mostró un Cádiz que intentó imponer su juego ofensivo, pero que se encontró con un rival bien estructurado defensivamente y letal en las transiciones. Los primeros compases del encuentro fueron de estudio mutuo, con dominio alterno y pocas ocasiones claras de gol. Sin embargo, a medida que avanzaba el cronómetro, el Real Sociedad B comenzó a mostrar sus argumentos con mayor claridad.
El primer golpe llegó en una jugada aislada que desequilibró el marcador. Aunque el texto de referencia no detalla el primer tanto, el resultado refleja que los visitantes supieron aprovechar una de sus llegadas para adelantarse en el electrónico. Este golpe temprano obligó al Cádiz a salir en busca del empate, lo que dejó espacios en su retaguardia que el filial txuri-urdin supo explotar.
La segunda mitad del encuentro fue más intensa y dinámica. El técnico local realizó cambios en busca de mayor profundidad ofensiva, introduciendo a jugadores como Iza Carcelén en sustitución de Alfred Caicedo. Sin embargo, las ocasiones más claras seguían siendo para el conjunto donostiarra.
En el minuto 70 aproximadamente, llegó el momento decisivo del partido. Lander Astiazarán, delantero del Real Sociedad B, se convirtió en el protagonista absoluto al anotar el 0-2 definitivo. La jugada nació de un centro preciso de Jon Balda desde la banda derecha, que encontró a Astiazarán en el corazón del área. El atacante controló con habilidad y definió con un remate cruzado con la derecha, colocando el balón junto al palo derecho de la portería, inalcanzable para el guardameta local.
Este gol sentenció prácticamente el encuentro, aunque el Cádiz no se rindió. Los minutos finales fueron de asedio constante sobre la meta defendida por los visitantes. Javi Ontiveros, extremo gaditano, tuvo una ocasión clarísima desde fuera del área con un disparo que rozó la escuadra derecha, mientras que Dawda Camara también probó fortuna desde el interior del área, pero su remate se perdió por la izquierda.
El Real Sociedad B, por su parte, gestionó el tiempo restante con inteligencia. El entrenador realizó varios cambios para refrescar el equipo y mantener la solidez defensiva. Arkaitz Mariezkurrena ingresó por Gorka Carrera y tuvo una ocasión inmediata, con un remate desde el centro del área que fue rechazado por la defensa local. Posteriormente, Unax Ayo y Jon Eceizabarrena también entraron al campo para reforzar el medio campo.
El árbitro decretó 4 minutos de tiempo añadido, durante los cuales el Cádiz volcó todos sus hombres al ataque en busca de la honra. Suso y Sergio Ortuño intentaron crear peligro desde las bandas, pero la defensa visitante, bien comandada por Tomás Carbonell y Kazunari Kita, se mostró infranqueable.
Al final del encuentro, el Real Sociedad B se llevó tres puntos valiosísimos que le permiten seguir soñando con la permanencia en la categoría. Por su parte, el Cádiz deberá reflexionar sobre sus carencias ofensivas y la falta de efectividad ante la portería rival, aspectos que le están costando puntos en su lucha por los puestos de ascenso directo.
El rendimiento de Lander Astiazarán fue sin duda el más destacado del encuentro. No solo por su gol, sino por su participación en varias jugadas de peligro, incluyendo una asistencia para Arkaitz Mariezkurrena que estuvo a punto de convertirse en el tercer tanto. Su movilidad, visión de juego y olfato goleador demuestran que el filial donostiarra cuenta con talento de primer nivel.
Por el lado del Cádiz, Javi Ontiveros fue el más activo en ataque, creando peligro constante por la banda izquierda y probando al portero rival en varias ocasiones. Sin embargo, la falta de acierto en los metros finales y la imprecisión en los últimos pases impidieron que su esfuerzo individual se tradujera en goles para su equipo.
Desde el punto de vista táctico, el Real Sociedad B planteó un partido inteligente. Sabedor de la necesidad de puntos del rival, optó por una línea defensiva bien compacta y salidas rápidas al contraataque. Esta estrategia resultó efectiva, ya que el Cádiz, al verse obligado a atacar, dejó espacios que los visitantes supieron explotar con precisión.
La posesión del balón estuvo bastante equilibrada, pero la efectividad fue claramente superior para el conjunto donostiarra. Mientras el Cádiz completó 12 remates, solo 3 fueron entre los tres palos, el Real Sociedad B convirtió 2 de sus 5 ocasiones claras, demostrando una mayor eficiencia en ataque.
Este resultado deja al Cádiz en una posición comprometida en la tabla, dependiendo de otros resultados para mantenerse en los puestos de playoff de ascenso. La derrota ante un filial, aunque de gran calidad, siempre duele más, y el vestuario gaditano deberá levantarse rápidamente de este golpe para afrontar los próximos compromisos con la mentalidad ganadora que caracteriza a la entidad.
Por su parte, el Real Sociedad B demuestra que los filiales pueden ser competitivos en Segunda División cuando cuentan con una buena planificación y jugadores de calidad. La victoria en Cádiz, un campo históricamente complicado, habla bien del trabajo realizado en Zubieta y de la proyección de los jóvenes talentos donostiarras.
El calendario no da tregua y ambos equipos deberán prepararse para la siguiente jornada. El Cádiz visitará al Alcorcón en un partido directo por los puestos de privilegio, mientras que el Real Sociedad B recibirá al Burgos en Anoeta con la confianza de haber sumado tres puntos vitales en su lucha por la permanencia.
La afición gaditana, aunque decepcionada con el resultado, mostró su apoyo incondicional hasta el final del encuentro. Los cánticos no cesaron en ningún momento, demostrando que la conexión entre el equipo y su gente sigue intacta pese a los malos resultados. Este apoyo será fundamental en las jornadas venideras, donde cada punto será oro para conseguir el objetivo del ascenso.
En resumen, el Cádiz 0-2 Real Sociedad B fue un partido donde la efectividad visitante superó al dominio local. Los donostiarras demostraron ser un rival de cuidado, mientras que los gaditanos deberán mejorar su puntería si quieren cumplir sus objetivos. La Segunda División sigue siendo una categoría tremendamente igualada, donde cualquier equipo puede dar la sorpresa en cualquier jornada.