Los futbolistas del FC Barcelona Pedri González y Ferran Torres protagonizaron una de las entrevistas más reveladoras del año en el programa 'El Hormiguero' de Antena 3. Aprovechando uno de los dos días de descanso que les concedió su entrenador, Hansi Flick, los dos amigos desplazaron hasta Madrid para sentarse frente a Pablo Motos y su equipo, dejando una serie de titulares que han generado gran expectación en el mundo del fútbol.
Desde el inicio de la conversación, quedó clara la química entre ambos jugadores. Pedri no dudó en calificar a Ferran como el "bromista" del vestuario, una etiqueta que el valenciano aceptó con humor, aunque matizando su perfil: "Yo soy metedor, y poco encajador", confesó entre risas. Esta dinámica entre ambos refleja el ambiente de camaradería que vive el plantel culé, donde las bromas y el buen rollo conviven con la máxima exigencia deportiva.
La conversación pronto derivó hacia los objetivos de la temporada. Ferran Torres mostró una ambición desbordante: "Creemos que vamos a ganar todo lo que está en nuestras manos, mientras estemos vivos", aseguró con contundencia. Esta declaración refleja la confianza que el equipo tiene en sus posibilidades de conquistar los títulos más importantes del año, una mentalidad ganadora que Flick ha inculcado desde su llegada al banquillo del Camp Nou.
Uno de los momentos más reveladores de la entrevista llegó cuando ambos jugadores desvelaron el régimen disciplinario estricto que impone el técnico alemán. Según sus propias palabras, Flick es un "buen gestor" que no tolera la falta de compromiso con las normas básicas de convivencia y profesionalidad. "Flick es duro dentro del vestuario con los horarios, le gusta que recojamos los calzoncillos del suelo", comentaron, revelando un lado desconocido del entrenador.
Las sanciones económicas son particularmente severas. Los jugadores explicaron que la multa por llegar 10 minutos tarde asciende a 40.000 euros, una cifra que deja claro el nivel de exigencia. Pero la rigidez alcanza su punto máximo el día de los partidos: "Si llegas 20 minutos tarde, mejor quédate en tu casa. Llegar tarde el día de partido es de no estar centrado", advirtieron. Ante esta situación, Pedri se declaró "de los que llegan muy temprano", mostrando su compromiso con la disciplina establecida.
La pregunta que generó más polémica llegó cuando se les consultó sobre qué jugador del Real Madrid ficharían si tuvieran la oportunidad. Sin dudarlo ni un segundo, ambos coincidieron en la misma respuesta: Mbappé. Esta sincera admiración por la estrella francesa, máxima rival del Barcelona en la liga española, demuestra el reconocimiento universal al talento del delantero parisino, aunque también podría interpretarse como una declaración de intenciones para futuros mercados de fichajes.
La relación personal entre Pedri y Ferran también dejó momentos hilarantes. El canario reconoció que se ha convertido en el "taxista" oficial de Ferran Torres, ya que el valenciano depende de él para los desplazamientos. "La tarde antes ya me pregunta a qué hora le recojo por la mañana. Se sube con su café, solo falta que un día me diga que no hable y que me dedique a conducir", bromeó Pedri. Ferran, por su parte, justificó esta dependencia: "A Pedri lo cuido mucho y estoy muy pendiente de él, porque dependemos mucho de él y tiene que estar bien. Es un jugador que nos da mucho porque lleva el tiempo del partido", explicó, reconociendo la importancia del centrocampista en el esquema del equipo.
Las confesencias personales continuaron cuando ambos admitieron que son más de disfrutar en la barra que de bailar en la pista. Pedri fue tajante: "Yo no bebo", mientras que Ferran mostró una moderación similar: "Yo bebo poco. Paso del buen vino al agua de los floreros", aseguró con humor. Estas declaraciones refuerzan la imagen de profesionalidad que ambos mantienen fuera de los terrenos de juego.
El delantero valenciano reveló uno de sus secretos mejor guardados: practica el ayuno intermitente. "Yo ceno sobre las 19:30-20 y luego ya no como hasta al día siguiente a las 14 horas y me siento con más energía en el entrenamiento", explicó Ferran, mostrando su compromiso con la preparación física. Sin embargo, admitió que el día de partido es una excepción: "Es como un cumpleaños, nos comemos un buen desayuno, con gofres de chocolate blanco para aguantar bien en el partido", confesó.
Sobre su relación con la afición, Ferran Torres mostró una actitud positiva incluso con los insultos. Mientras Pedri es ovacionado en todos los estadios, al valenciano le gritan "salmonete o sardinilla, en lugar de Tiburón", haciendo referencia a su apodo. "Pero me gusta", aseguró, demostrando una madurez mental que le permite convertir la presión en motivación.
La nostalgia futbolística también estuvo presente en la charla. Cuando se les preguntó con qué jugador histórico les hubiera gustado compartir vestuario, Pedri eligió sin dudar a Andrés Iniesta, su referente y mito del Barcelona. Ferran, por su parte, se decantó por David Villa, otro mítico delantero español. Estas elecciones reflejan la conexión emocional que ambos mantienen con la historia del club y la selección española.
Una de las frases más llamativas de la noche llegó cuando Ferran Torres comparó la sensación de marcar un gol con un orgasmo. "Es una sensación súper bonita, es como si has tocado la cima. Cuando ves que el portero no va a llegar...", detalló con pasión, describiendo la euforia que siente al ver la pelota cruzar la línea de gol. Esta metáfora, aunque atrevida, refleja la intensidad emocional que viven los futbolistas en los momentos decisivos.
La entrevista también dejó entrever quiénes son los más coquetos del vestuario, aunque el contenido se corta antes de revelar los nombres completos. Este detalle genera curiosidad sobre las dinámicas internas del grupo y las personalidades más cuidadosas con su imagen dentro del plantel.
En definitiva, la aparición de Pedri y Ferran Torres en 'El Hormiguero' sirvió para humanizar a dos de las figuras más importantes del Barcelona actual. Sus confesiones sobre la disciplina de Flick, su admiración por Mbappé, su relación de amistad y sus hábitos personales ofrecen una visión única de la vida dentro del vestuario culé. En una época donde el fútbol profesional a menudo parece distante, estas declaraciones acercan a los jugadores a la afición, mostrando su lado más cercano y auténtico.