LaLiga Hypermotion vuelve a demostrar por qué es considerada una de las competiciones más impredecibles e intensas del fútbol europeo. En una jornada más, la Segunda División española ha regalado a sus seguidores una auténtica montaña rusa de emociones, con giros inesperados en el último minuto y resultados que mantienen la emoción hasta el final. La jornada 27 ha dejado escenas de infarto que afectan directamente a la lucha por el ascenso, con el CD Castellón como gran protagonista de la jornada.
En el estadio de Gran Canaria, el líder de la competición visitaba a uno de los favoritos históricos al ascenso. El conjunto amarillo, con la presión de su estatus de local, recibía a un Castellón que llegaba en estado de gracia: siete jornadas invicto y la moral por las nubes. Lo que nadie esperaba era el desenlace dramático que se viviría en los instantes finales.
El encuentro comenzó con un dominio claro de la Unión Deportiva Las Palmas, que ejerció su condición de anfitrión con autoridad. La posesión y las ocasiones claras eran de los canarios, que buscaban desesperadamente romper la resistencia del líder. En el minuto 24, Jesé Rodríguez, exjugador de Real Madrid y PSG, se encargó de abrir el marcador desde el punto de penalti. El gol parecía encaminar el partido hacia un triunfo local que hubiera acercado a los grancanarios a los puestos de privilegio.
Sin embargo, el Castellón de Pablo Hernández no es un equipo que se rinda fácilmente. A pesar de verse abajo en el marcador y de perder a Sienra por doble amarilla, el conjunto castellonense mantuvo su identidad: valiente, ordenado y sin complejos. La expulsión parecía sentenciar su suerte, pero este equipo ha demostrado durante toda la temporada una capacidad de resistencia casi sobrehumana. Su organización defensiva, incluso con un hombre menos, fue un modelo de eficacia.
El partido entraba en su fase final con un Las Palmas cómodo en su ventaja, pero el fútbol tiene estas cosas. En el minuto 94, cuando muchos ya daban por sentado la derrota del líder, apareció Brignani para certificar el empate a uno. Fue un golpe de efecto que dejó helado al estadio y que demuestra por qué el Castellón lidera la tabla. El árbitro había extendido el tiempo de prolongación hasta más de trece minutos, una decisión controvertida que al final benefició a los visitantes. La celebración del equipo castellonense fue una mezcla de alivio y euforia.
Este punto agónico no solo mantiene al Castellón en lo más alto, sino que lo eleva a 49 puntos, uno más que el Almería, segundo clasificado. La moral de este equipo es inquebrantable y su liderato, más que merecido. Han pasado de ser candidatos al descenso a ser los reyes de la categoría en apenas unos meses.
Mientras tanto, en el estadio de los Juegos Mediterráneos, se vivía otro duelo de altura. El Almería recibía al Córdoba en un derbi andaluz con mucho en juego. Los locales necesitaban la victoria para meterse de lleno en la lucha por el ascenso directo, mientras que los cordobeses buscaban adelantar al Málaga CF y sacarlo de los puestos de playoff.
El partido no defraudó. El Almería, dirigido por Rubi, demostró una vez más que el talento individual puede marcar la diferencia en momentos clave. Aunque no fue su mejor versión en términos de juego colectivo, supo sufrir y sacar adelante un encuentro complicado. La primera mitad fue decisiva. En el minuto 27, De La Fuente aprovechó un pase del exmalaguista Nelson Monte para adelantar a los suyos. Cuatro minutos después, Álex Muñoz ampliaba la ventaja con el segundo tanto.
El Córdoba intentó la remontada en la segunda mitad y Diego Percan recortó distancias en el 77, pero la reacción llegó tarde. El dos a uno final sabe a victoria de equipo grande, de los que saben ganar sin brillar. Con este resultado, el Almería se coloca segundo con 48 puntos y mira de tú a tú al líder. La solidez defensiva y el contragolpe son sus señas de identidad.
La tabla de clasificación se presenta más apretada que nunca. Tras estos resultados, el Racing de Santander se convierte en el gran beneficiado de la jornada. Con 47 puntos, los cántabros tienen la oportunidad de ponerse líderes si ganan el domingo en casa ante el Burgos (18:30 horas). De lo contrario, se mantendrán terceros, pero con opciones intactas. Su diferencia de goles es superior a la de sus rivales, lo que puede ser clave al final.
La lucha por los puestos de playoff de ascenso es igual de intensa. Equipos como el Levante, Elche o Villarreal B también están en la pelea, pero hay un equipo que empieza a ver peligrar su posición: el Málaga CF. Los de Pepe Mel juegan este domingo a las 21:00 horas en La Rosaleda ante el Albacete en un partido que se ha convertido en una auténtica final.
Visto lo visto en esta jornada, los malagueños no pueden permitirse más tropiezos. La derrota del Córdoba les da un respiro temporal, pero la presión es máxima. El equipo blanquiazul ha mostrado irregularidad en las últimas semanas, con problemas tanto en defensa como en ataque. La lesión de jugadores clave ha mermado su rendimiento.
El Málaga actualmente ocupa los puestos de promoción, pero con el CD Mirandés y el Burgos pisándole los talones. Una derrota ante el Albacete, combinada con otros resultados, podría dejarles fuera de los playoffs por primera vez en semanas. Los desfibriladores suelen salir a relucir en abril o mayo, pero esta temporada la tensión ha llegado antes. La plantilla necesita un golpe de efecto psicológico.
El contexto es claro: el Castellón ha demostrado una regularidad envidiable y una capacidad de sufrimiento que lo hacen merecedor del liderato. El Almería, con su victoria, confirma que está para grandes cosas. El Racing espera su oportunidad. Y el Málaga, con la espada de Damocles sobre su cabeza, necesita una reacción urgente. La experiencia de Pepe Mel en estas situaciones será crucial.
La jornada 27 deja varias enseñanzas. Primera, que en Segunda no hay partidos fáciles. Segunda, que el liderato se defiende con coraje y garra, como hizo el Castellón. Tercera, que los equipos con experiencia en la categoría, como el Almería, saben sacar resultados en momentos clave. Cuarta, que la regularidad es la clave del éxito.
Para el Málaga, la situación es crítica pero no desesperada. Quedan once jornadas por delante y la permanencia en puestos de playoff depende de sí mismos. La afición de La Rosaleda tendrá que ejercer de jugador más ante un Albacete que llega en buena dinámica. Los manchegos necesitan puntos para alejarse del descenso, lo que garantiza un partido intenso.
LaLiga Hypermotion vuelve a demostrar que es una liga de locos, donde cualquier equipo puede dar la sorpresa y donde la emoción está garantizada hasta el último minuto. La jornada 27 ha sido un ejemplo perfecto de ello, con un Castellón que parece inmortal y un Málaga que se juega gran parte de su futuro inmediato este domingo. La recta final promete más emociones y más sorpresas.