Milan cae ante Parma: derrota inesperada en San Siro con polémica del VAR

El conjunto rossonero dominó pero no concretó sus ocasiones. Un gol de Troilo, validado por el VAR, dio la victoria sorprendente al Parma en la Serie A.

El Milan sufrió una derrota inesperada en San Siro ante un combativo Parma por 0-1 en un encuentro correspondiente a la Serie A italiana. El conjunto rossonero, favorito sobre el papel, dominó el territorio y generó numerosas ocasiones de gol, pero la falta de efectividad y un tanto visitante validado tras la revisión del VAR condenaron a los locales a una pérdida de puntos que complica sus aspiraciones en la competición.

Desde el inicio del encuentro, el Milan tomó la iniciativa. Los hombres de Paulo Fonseca plantearon un partido ofensivo, con la intención de desbordar por las bandas y crear superioridad numérica en el área rival. Rafael Leão se convirtió en la principal referencia del ataque milanista, generando peligro constante con sus centros y desmarques. Sin embargo, la puntería no acompañó a los locales.

El primer tiempo transcurrió con un dominio territorial claro del Milan, pero sin la claridad necesaria para abrir el marcador. El Parma, bien ordenado en defensa, esperó su oportunidad para salir al contragolpe. La posesión era rossonera, pero el peligro real escaseaba. Los centros laterales no encontraban rematador y los disparos desde fuera del área se perdían sin crear demasiada inquietud a la meta defendida por el portero visitante.

En la segunda mitad, el guion no cambió. El Milan salió con la misma determinación de buscar el gol, pero se encontró con un muro defensivo bien estructurado. Niclas Füllkrug, el delantero centro alemán, tuvo varias oportunidades para estrenar su casillero, pero la fortuna no estuvo de su lado. Un remate de cabeza suyo se perdió por encima del larguero cuando el empate parecía inevitable.

El técnico local movió el banquillo en busca de frescura. Christopher Nkunku y Zachary Athekame ingresaron al campo para aportar dinamismo y profundidad. Las modificaciones dieron resultado en cuanto a creación de ocasiones, pero no en efectividad. Nkunku, con su visión de juego, generó varios centros peligrosos desde las bandas, mientras que Athekame aportó verticalidad por la derecha.

El desenlace del encuentro llegó de forma inesperada. En una jugada aislada, el Parma consiguió un córner que cambiaría el destino del partido. Emanuele Valeri ejecutó el saque de esquina con precisión, colocando el balón en el corazón del área milanista. Mariano Troilo, defensor del Parma, se elevó entre los centrales y conectó un cabezazo impecable que se coló junto al palo izquierdo de la portería defendida por el portero local.

La celebración visitante se vio interrumpida momentáneamente por la revisión del VAR. Los asistentes de vídeo analizaron posibles infracciones durante la jugada, pero finalmente validaron el tanto. El gol subió al marcador y el Parma se adelantaba en el electrónico cuando el cronometrero marcaba los minutos finales del encuentro.

El Milan no se rindió. Los últimos compases del partido fueron un asedio constante a la portería de Parma. Adrien Rabiot, recién incorporado al equipo, tuvo una ocasión clarísima con un remate de cabeza que se perdió por el lado derecho de la portería. La desesperación se apoderó de los jugadores locales, que veían cómo los puntos se escapaban de San Siro.

El árbitro decretó siete minutos de tiempo añadido, un período en el que el Milan volcó todos sus recursos ofensivos. Los centros de Leão y Nkunku no encontraron rematador. Los disparos de Athekame y Saelemaekers se toparon con la defensa visitante. Incluso un remate de cabeza de Füllkrug en el último suspiro se perdió por encima del larguero.

El pitido final confirmó la sorpresa. El Parma, que había llegado a San Siro como claro desfavorecido, se llevó los tres puntos gracias a una defensa sólida y la efectividad en la única ocasión clara que tuvo. El Milan, por su parte, pagó caro su falta de puntería y su incapacidad para transformar el dominio en goles.

El análisis del encuentro revela varias claves. En primer lugar, la falta de efectividad del conjunto rossonero fue evidente. Con múltiples ocasiones generadas, especialmente por las bandas, los jugadores locales no mostraron la sangre fría necesaria para batir al portero rival. Los remates se perdían por encima del larguero o se topaban con la defensa visitante.

En segundo lugar, el papel del VAR fue determinante. La revisión del gol de Troilo generó tensión en el estadio, pero la decisión final fue correcta. La tecnología confirmó la legalidad de la jugada y el Parma pudo celebrar un triunfo histórico.

En tercer lugar, la efectividad del Parma fue la clave del éxito. Mientras el Milan necesitó más de diez ocasiones para generar peligro real, el conjunto visitante aprovechó su única oportunidad clara para marcar. Esa capacidad de ser letal en ataque, aunque con pocas ocasiones, demuestra la importancia de la eficiencia en el fútbol moderno.

El resultado deja al Milan en una posición incómoda en la tabla. La derrota en casa contra un rival teóricamente inferior complica las aspiraciones de los rossoneros de clasificarse a competiciones europeas. La presión sobre Paulo Fonseca aumenta, y la necesidad de reforzar el ataque se hace más evidente con cada jornada que pasa.

Para el Parma, el triunfo representa un impulso anímico importante. Sumar tres puntos en San Siro contra un rival de la entidad del Milan es un logro que puede marcar un punto de inflexión en su temporada. La confianza ganada en este encuentro servirá de base para afrontar los próximos compromisos con mayor optimismo.

El fútbol, una vez más, demostró que el dominio no siempre se traduce en victoria. El Milan fue superior en juego, ocasiones y territorio, pero el Parma fue más efectivo. En el deporte rey, los goles marcan la diferencia, y en esta ocasión, un solo tanto fue suficiente para decantar la balanza a favor de los visitantes. La lección es clara: sin efectividad, no hay victoria.

Referencias