EasyJet: el norte de África y Cabo Verde ganan terreno entre británicos

La aerolínea observa un crecimiento sin precedentes en reservas a destinos como Egipto, Marruecos y Cabo Verde, superando incluso al turismo local y las ciudades europeas.

La aerolínea británica de bajo coste EasyJet ha identificado una tendencia turística significativa que está redefiniendo el mapa de los viajes de ocio desde el Reino Unido. Según datos internos de la compañía, los destinos del norte de África y Cabo Verde experimentan un crecimiento sin precedentes en demanda por parte de viajeros británicos, superando incluso a opciones tradicionales como los viajes dentro del Reino Unido y las escapadas urbanas europeas consolidadas. Este cambio representa uno de los mayores desplazamientos en patrones de consumo turístico de los últimos años.

Este fenómeno ha sido confirmado por Kenton Jarvis, quien ocupa el cargo de director ejecutivo de la compañía. En declaraciones recientes a medios especializados como TTG, Jarvis ha destacado que la preferencia por destinos fuera de la Unión Europea, particularmente Egipto, Marruecos y Cabo Verde, ha alcanzado niveles que superan ampliamente las expectativas del mercado. La tasa de crecimiento en reservas hacia estas zonas ya supera a segmentos históricamente dominantes, marcando un antes y un después en la industria.

La estrategia comercial de EasyJet se ha visto fortalecida considerablemente por esta tendencia, que coincide con la reciente inauguración de su primera base operativa en el continente africano, ubicada específicamente en la ciudad marroquí de Marrakech. Esta decisión estratégica, tomada apenas meses atrás, permite a la aerolínea ofrecer conexiones más directas, frecuentes y económicas a estos destinos emergentes, consolidando su posición en el mercado y reduciendo costos operativos.

Los factores detrás de este crecimiento exponencial son múltiples y complejos. Por un lado, los turistas británicos buscan alternativas exóticas pero accesibles, combinando cultura milenaria, clima favorable durante todo el año y una relación calidad-precio difícil de encontrar en destinos europeos tradicionales. Por otro, la mejora sustancial en infraestructura turística y conectividad aérea ha hecho que destinos como Sharm el-Sheikh, Hurghada, Marrakech, Fez o las islas de Cabo Verde sean más atractivos y seguros para el turismo de masas, con estándares hoteleros que rivalizan con los del Mediterráneo.

La comparación con segmentos tradicionales resulta especialmente reveladora. Mientras que los viajes nacionales dentro del Reino Unido y las escapadas de fin de semana a ciudades europeas como París, Ámsterdam o Barcelona han mostrado un crecimiento moderado o incluso estancamiento en algunos casos, la demanda hacia el norte de África y Cabo Verde ha experimentado tasas de incremento que duplican e incluso triplican estas cifras, según fuentes oficiales de la compañía aérea. Este dato es particularmente significativo en un contexto de incertidumbre económica.

Esta dinámica refleja una transformación estructural profunda en los hábitos de consumo turístico del mercado británico, tradicionalmente conservador en sus destinos vacacionales. Los viajeros muestran mayor disposición a explorar culturas diferentes, alejándose progresivamente de los destinos convencionales. La influencia de redes sociales como Instagram y TikTok, donde estos lugares aparecen como tendencia entre influencers y creadores de contenido, junto con la búsqueda de experiencias auténticas y menos masificadas, ha contribuido decisivamente a este cambio de paradigma en la industria.

Para el sector turístico africano, este crecimiento sostenido representa una oportunidad económica significativa y a largo plazo. La llegada masiva de turistas británicos, tradicionalmente un mercado de alto valor y poder adquisitivo, puede impulsar el desarrollo económico local, crear empleo directo e indirecto, y fomentar la inversión en infraestructura hotelera y de transporte. Sin embargo, también plantea desafíos críticos en sostenibilidad ambiental, gestión de destinos y preservación cultural que las autoridades locales deben abordar con urgencia para evitar el sobre-turismo.

EasyJet ha adaptado rápidamente su oferta comercial respondiendo a esta demanda creciente. La aerolínea ha incrementado significativamente las frecuencias de vuelo, ampliado su programa de paquetes vacacionales con EasyJet Holidays, y establecido alianzas estratégicas con proveedores locales para ofrecer experiencias turísticas integrales. Esta estrategia proactiva posiciona a la compañía como líder indiscutible en el segmento de turismo aéreo low-cost hacia África, anticipándose a competidores tradicionales como Ryanair o British Airways.

El futuro de esta tendencia parece prometedor y sostenible. Los analistas del sector prevén que el crecimiento continuará acelerándose en los próximos años, impulsado por la recuperación post-pandemia, la búsqueda de destinos que ofrezcan sol garantizado, cultura vibrante y aventura a precios competitivos, y la creciente familiaridad del consumidor británico con estas geografías. EasyJet ya estudia ampliar su red de rutas a otros destinos africanos emergentes como Túnez, Senegal o incluso destinos del este del continente, lo que consolidaría aún más su presencia en la región.

En conclusión, el fenómeno identificado por EasyJet no representa un mero incremento temporal o coyuntural, sino una transformación estructural en las preferencias turísticas británicas que probablemente se consolidará en la próxima década. El norte de África y Cabo Verde han pasado de ser opciones alternativas y exóticas a convertirse en protagonistas principales del mercado, redefiniendo el mapa de los viajes de ocio desde el Reino Unido y estableciendo nuevas rutas comerciales que benefician tanto a los viajeros como a las economías receptoras. Esta evolución marca el comienzo de una nueva era en el turismo entre Europa y África.

Referencias