Quique Sánchez Flores y Blanca Romero confirman su amor en 2025

El exentrenador de 60 años y la actriz de 49 años desvelan su romance con tiernas fotografías familiares en redes sociales

El exfutbolista y entrenador Quique Sánchez Flores, conocido históricamente por su extrema reserva respecto a su vida privada, ha dado un giro sorprendente en su actitud pública. A sus 60 años, el técnico ha decidido compartir abiertamente su felicidad personal, confirmando oficialmente su relación sentimental con la actriz Blanca Romero, quien a sus 49 años acaba de estrenar la serie "Pura Sangre" en la cadena Telecinco.

La confirmación llegó a través de una publicación en la red social Instagram, donde Romero compartió un carrusel de imágenes que dejan pocas dudas sobre el estado de su corazón. La galería fotográfica, que ha generado una oleada de reacciones entre sus seguidores, muestra momentos íntimos y cotidianos que revelan la naturalidad con la que el exdeportista se ha integrado en la vida familiar de la intérprete.

El inicio de los rumores

Los primeros susurros sobre una posible conexión entre ambos personajes públicos comenzaron a circular a principios de diciembre. La revista Lecturas fue la primera en apuntar la existencia de un encuentro discreto en Madrid, donde según testigos presenciales, la química entre ambos era evidente. En aquella ocasión, se les vio muy cómplices durante una cita que intentó mantenerse alejada de las cámaras.

Sin embargo, la pareja no tardó en tomar las riendas de su propia historia. A diferencia de otras relaciones que se mantienen en el más estricto secreto, Sánchez Flores y Romero optaron por la transparencia. A principios de enero, la actriz decidió abrir una ventana a su intimidad, compartiendo instantáneas que capturan la esencia de su día a día junto al que fuera entrenador del Sevilla FC.

Una publicación llena de significado

La fotografía principal del carrusel, aquella que aparece como portada de la publicación, muestra a la pareja posando juntos en la cocina de su residencia en Asturias. La imagen, lejos de ser un posado elaborado, transmite naturalidad y complicidad, con ambos sonriendo a cámara en lo que parece un momento espontáneo de su rutina doméstica.

Pero quizás la instantánea más significativa sea aquella en la que aparecen Quique Sánchez Flores y Lucía Romero, la hija de 15 años que la actriz tiene en común con el torero Cayetano Rivera. En la imagen, ambos desayunan juntos, una escena cotidiana que habla volumes sobre la integración del nuevo compañero en el núcleo familiar. Esta fotografía resulta especialmente reveladora, pues demuestra que la relación ha alcanzado un nivel de seriedad que trasciende el mero romance.

El resto de la galería incluye otros momentos domésticos: Sánchez Flores paseando a los perros de la casa, leyendo tranquilamente en la cocina, o posando junto a uno de los canes. Son instantáneas que, en conjunto, pintan el retrato de una vida compartida, lejos de los focos y la parafernalia que suelen acompañar a las relaciones entre famosos.

Las palabras de Blanca Romero

Acompañando estas imágenes, la actriz escribió un mensaje conciso pero lleno de emotividad: "Lo mejor de mi año sin duda tú". Una declaración que, aunque breve, deja claro el impacto positivo que esta relación ha tenido en su vida.

Las declaraciones de Romero no se quedaron solo en redes sociales. Durante la presentación de "Pura Sangre", la actriz se mostró más abierta que nunca con la prensa. "Blanca Romero tiene muchas Blanca Romero dentro", reflexionó ante los periodistas, "y me sorprendo a mí misma, porque cada día estoy mejor, más feliz y más loca". Estas palabras, pronunciadas con una sonrisa radiante, confirmaban lo que sus publicaciones ya habían insinuado: atraviesa uno de los momentos más plenos tanto en el ámbito profesional como personal.

En esa misma estancia en Madrid, la pareja no dudó en mostrarse juntos en público, paseando por las calles de la capital, haciendo compras y disfrutando de una comida tranquila. Gestos que, para muchos, representan el sello definitivo de una relación que ya no necesita esconderse.

Quique Sánchez Flores: una trayectoria impecable

Mientras que Blanca Romero es una figura consolidada en el mundo del espectáculo, su pareja proviene de un ámbito diferente, aunque igualmente exigente. La historia de Quique Sánchez Flores en el fútbol español es bien conocida por los aficionados al deporte rey.

Como futbolista, desarrolló la mayor parte de su carrera en el Valencia CF, club con el que conquistó títulos importantes. También vistió la camiseta del Real Madrid y del Zaragoza, equipo en el que decidió colgar las botas definitivamente. Su talento le valió para ser internacional con la selección española en quince ocasiones, representando a su país con honor.

La transición al banquillo resultó igualmente exitosa. Como entrenador, dirigió a equipos de primer nivel como el Valencia o el Atlético de Madrid, donde dejó una huella significativa. Su carrera también le llevó a experiencias internacionales en clubes como el Al-Ahli de Emiratos Árabes Unidos, el Shanghái Shenhua chino o el Watford inglés. Su último proyecto en España fue el Sevilla FC, donde dirigió durante la temporada 2023-2024.

Los lazos familiares con el arte

Una de las curiosidades de la historia de Quique Sánchez Flores es su conexión con una de las dinastías más importantes del espectáculo español. Es hijo de Carmen Flores, lo que le convierte en sobrino de la inolvidable Lola Flores. Esta relación familiar le vincula directamente con Lolita y Rosario Flores, sus primas, formando parte de una saga donde el arte parece fluir por las venas.

Paradójicamente, a pesar de este legado artístico, Sánchez Flores siempre mostró una inclinación clara hacia el deporte, canalizando su energía y talento hacia el fútbol desde joven. Esta dualidad en su bagaje familiar y profesional añade una capa de interés a su figura pública.

Vidas previas y nueva ilusión

Antes de este romance, ambos protagonistas habían vivido experiencias significativas en el terreno sentimental. Quique Sánchez Flores contrajo matrimonio en dos ocasiones. Su última relación matrimonial llegó a su fin en 2020, y del primer enlace tiene cuatro hijos con los que mantiene una relación cercana y de la que siempre ha sido muy protector.

Por su parte, Blanca Romero compartió una larga relación con Cayetano Rivera, de la que nació su hija Lucía. Aunque su separación fue mediática, ambos han demostrado una madurez notable a la hora de criar a su hija, manteniendo una relación cordial y centrada en el bienestar de la menor.

Una relación madura y sin complejos

Lo que distingue esta nueva pareja es la naturalidad con la que han decidido gestionar su exposición pública. A diferencia de romances juveniles que buscan el titular constante, Sánchez Flores y Romero han optado por una transparencia selectiva: comparten momentos significativos sin caer en el exhibicionismo.

Su historia coincide con un momento profesional excelente para la actriz, quien además de "Pura Sangre" en Telecinco, mantiene otros proyectos que la mantienen en la cresta de la ola. Por su parte, Sánchez Flores, aunque actualmente sin equipo, disfruta de una etapa de reflexión personal tras su paso por el Sevilla.

La edad de ambos, lejos de ser un obstáculo, parece haberse convertido en una ventaja. Con 60 y 49 años respectivamente, aportan madurez, experiencia vital y claridad sobre lo que buscan. No se trata de un capricho pasajero, sino de una conexión genuina que han decidido celebrar sin complejos.

El impacto en redes sociales

La publicación de Instagram de Blanca Romero superó las 50.000 interacciones en las primeras 24 horas, demostrando el interés que despierta esta unión entre dos mundos aparentemente distantes: el deporte de élite y el espectáculo. Los comentarios destacan la naturalidad de las fotografías y la felicidad que irradia la pareja.

Este gesto digital marca un antes y un después en la forma de comunicar las relaciones personales de los famosos. En lugar de confirmaciones oficiales a través de comunicados de prensa, las redes sociales se han convertido en el escenario natural para estas revelaciones, permitiendo un control directo sobre la narrativa.

Conclusión

La confirmación de la relación entre Quique Sánchez Flores y Blanca Romero representa más que un simple titular de corazón. Es la historia de dos personas maduras que, tras vivir experiencias previas, han encontrado en el otro una conexión auténtica. Su decisión de compartirlo con naturalidad, integrando familias y mostrando su día a día, habla de una seguridad emocional que muchas veces brilla por su ausencia en relaciones más jóvenes y expuestas.

Mientras la actriz continúa con el éxito de "Pura Sangre" y el exentrenador define su próximo paso profesional, lo cierto es que ambos han encontrado en el presente un motivo de felicidad que han decidido celebrar abiertamente. Y en una industria donde la privacidad es un bien preciado, su equilibrio entre transparencia y reserva resulta ejemplar.

Referencias