La Academia de Cine de España celebró el tradicional encuentro con los nominados a los premios Goya 2026, una edición especial que marca el cuadragésimo aniversario de la máxima gala del cine nacional. Entre los asistentes destacó la presencia de Leiva, el reconocido músico madrileño que opta a la estatuilla en la categoría de Mejor canción original por el tema que da título a su documental: "Hasta que me quede sin voz".
El acto, que congregó a gran parte de la industria cinematográfica española, sirvió no solo como presentación oficial de los candidatos, sino también como un espacio para las reflexiones personales y los homenajes emotivos. Leiva aprovechó su paso por la alfombra roja para rendir tributo a una figura fundamental en su trayectoria artística y personal: Robe Iniesta, líder histórico de Extremoduro, fallecido el pasado 20 de diciembre.
La nominación de Leiva reconoce su labor compositiva para el documental homónimo, una producción que el artista presentó este lunes en el programa "La Revuelta" y que supone una mirada introspectiva a su propia carrera. Sin embargo, pese al honor que representa estar entre los finalistas de los Goya, el cantante no dudó en calificar la experiencia documental como un desafío extremo. "No repetiría nunca un documental, porque es una pesadilla tener ahí cámaras durante años", reconoció con sinceridad ante los medios de RTVE.
Esta declaración revela la tensión entre la intimidad creativa y la exposición pública que conlleva el formato documental. Leiva explicó que el proceso de filmación constante generó una presión continua que le resultó agotadora. No obstante, también valoró las lecciones aprendidas durante ese periodo: "Básicamente he aprendido que nada es tan importante y que los complejos se superan", compartió el músico, ofreciendo una perspectiva madura sobre la experiencia.
La vulnerabilidad mostrada en pantalla le permitió confrontar sus propios miedos e inseguridades. "Yo tenía mucho miedo de muchas cosas y luego las veo en pantalla grande y digo, pues no son para tanto", añadió Leiva, evidenciando cómo el documental se convirtió en un ejercicio de terapia visual que le ayudó a relativizar sus preocupaciones y ganar confianza en sí mismo.
El momento más emotivo llegó cuando el conversación derivó hacia la figura de Robe Iniesta. Para Leiva, seleccionar una sola canción del repertorio del artista extremeño resulta una tarea casi imposible, dada la profundidad y calidad de su obra. El madrileño hizo una distinción clara entre las dos etapas creativas de Iniesta: su etapa en solitario y su legado con Extremoduro.
"El repertorio de Robe en solitario es muy importante y creo que ha hecho dos de los mejores discos de su carrera", valoró Leiva, reconociendo la madurez artística que el cantautor desarrolló en sus proyectos individuales. Esta afirmación pone de relieve la evolución musical de Iniesta más allá del formato banda, donde exploró sonoridades y letras más introspectivas.
Sin embargo, fue el repertorio de Extremoduro el que "me atravesó como una flecha siendo joven", confesó Leiva con visible emoción. Esta metáfora gráfica ilustra el impacto visceral que la música del grupo rockero tuvo en su formación juvenil, marcando su identidad artística y personal de manera indeleble.
Entre todos los temas que conforman el canon de Extremoduro, existe uno que ocupa un lugar privilegiado en el corazón del músico. "Hay una canción de Extremo que dice 'tú en tu casa, nosotros en la hoguera', que fue banda sonora de mi vida y eso está en mi corazón a fuego", reveló Leiva, refiriéndose al tema "La Hoguera", publicado en 1989.
Este corte, perteneciente al álbum "Somos unos animales", se convirtió en un himno generacional que trasciende lo meramente musical para convertirse en un símbolo de identidad y resistencia. La frase elegida por Leiva encapsula la esencia del outsider, del marginal que se reconoce en la diferencia y la autenticidad frente a la normalidad establecida.
La elección de "La Hoguera" como "banda sonora de mi vida" no es casual. La canción representa la crudeza poética, la honestidad desgarradora y la capacidad de transformar el dolor en arte que caracterizó toda la obra de Robe Iniesta. Para una generación de músicos y seguidores, Extremoduro no fue solo una banda, sino una filosofía de vida que cuestionaba las convenciones sociales y celebraba la libertad creativa absoluta.
El impacto de la música de Iniesta en Leiva refleja una influencia recíproca en el panorama del rock español. Mientras Extremoduro abría brechas con su rock transgresor y sus letras literarias, artistas como Leiva han sabido recoger ese legado para crear su propio lenguaje musical, más melódico pero igualmente honesto y emocional.
El homenaje de Leiva en un escenario tan mediático como los Goya 2026 subraya la interconexión entre el cine y la música en España. La presencia de un músico nominado por una canción original que habla sobre su propia vida, y que a su vez rinde tributo a otro músico, crea una capa de meta-narrativa que enriquece la ceremonia.
La confesión sobre "La Hoguera" también resuena con el contexto actual de la industria musical española, donde la figura de Robe Iniesta ha adquirido una dimensión mítica tras su prematuro fallecimiento. Los homenajes espontáneos de colegas como Leiva contribuyen a consolidar su legado y a recordar a nuevas generaciones la importancia de su obra.
Además, la reflexión de Leiva sobre sus complejos y miedos personales, facilitada por la experiencia documental, ofrece un mensaje de esperanza y superación. En una industria donde la imagen pública a menudo oculta las vulnerabilidades, su honestidad resulta refrescante y conecta con el espíritu auténtico que Iniesta siempre defendió.
El documental "Hasta que me quede sin voz" parece ser, por tanto, más que un mero ejercicio autobiográfico. Es un testimonio sobre el poder de la música para sanar, transformar y definir nuestras vidas. La nominación a los Goya valida esta exploración personal y la eleva al reconocimiento institucional.
La ceremonia de los premios Goya 2026, que se celebrará próximamente, contará con la expectativa de saber si Leiva consigue la estatuilla. Más allá del resultado, su presencia ya ha dejado una huella emocional gracias a sus sinceras declaraciones y al homenaje a uno de los grandes nombres del rock ibérico.
La conexión entre ambos artistas simboliza la continuidad de una tradición musical española que valora la sinceridad por encima del artificio. Mientras Robe Iniesta partía de la poesía más cruda y directa, Leiva ha sabido tejer esas influencias en un pop-rock melódico que no renuncia a la profundidad emocional.
La frase "tú en tu casa, nosotros en la hoguera" resume una actitud vital que ambos comparten: la de los que eligen el fuego creativo, el riesgo artístico, por encima de la comodidad de lo convencional. En ese sentido, el homenaje de Leiva no es solo un recuerdo nostálgico, sino una reafirmación de principios estéticos y existenciales.
El encuentro de nominados de los Goya 2026 ha demostrado, una vez más, que detrás de las categorías y los premios existen historias humanas, conexiones artísticas y legados que se transmiten de generación en generación. La música, como el cine, sirve como vehículo para estas conexiones, creando un tejido cultural que define nuestra identidad colectiva.
La confesión de Leiva sobre su canción favorita de Extremoduro también invita a la reflexión sobre cómo ciertos temas musicales se convierten en marcas de fuego en nuestra memoria afectiva. No son simples melodías, sino bandas sonoras de momentos concretos, de luchas personales, de transformaciones vitales.
En definitiva, la presencia de Leiva en los Goya 2026 trasciende su nominación individual. Representa la intersección entre dos mundos artísticos, el reconocimiento a un legado reciente pero poderoso, y la celebración de la música como fuerza transformadora. Su homenaje a Robe Iniesta, lejos de ser un mero gesto protocolario, emerge como una declaración de principios artísticos y una muestra de gratitud hacia quien, con su fuego, iluminó el camino para muchos músicos de su generación.