El futuro de Chimy Ávila en el Real Betis se ha convertido en uno de los principales culebrones del mercado invernal. El delantero argentino, que no cuenta con la confianza de Pellegrini, ha despertado el interés de múltiples clubes tanto en España como en el extranjero, situándose en la rampa de salida del conjunto verdiblanco.
La operación se ha vuelto aún más compleja con la reciente incorporación de dos equipos de la Serie A italiana a la lista de pretendientes. Según información confirmada por el periodista Fran Campos en 101 TV, el Cremonese y el Pisa han establecido contacto directo tanto con el club sevillano como con el representante del jugador para explorar su posible llegada en este mercado de invierno.
Esta noticia llega en un momento crítico para el Betis, que necesita desprenderse de uno de sus delanteros para poder incorporar un nueve de garantías. La lesión de Cucho Hernández, que estará aproximadamente un mes de baja, no ha modificado los planes del club, que sigue contemplando la salida de Ávila como una opción viable para sanear la plantilla.
El interés italiano no es casual. El Cremonese, que ascendió la temporada pasada a la máxima categoría del fútbol italiano, ocupa actualmente la decimotercera posición con una cómoda ventaja de ocho puntos sobre los puestos de descenso. El club lombardo presenta un atractivo adicional para el argentino: la presencia de Tonny Sanabria, ex del Betis, y Mudo Vázquez, antiguo jugador del Sevilla, en su plantilla. Esta conexión hispalense podría facilitar la adaptación de Chimy Ávila a la Serie A.
Por su parte, el Pisa se encuentra en una situación más comprometida, inmerso en la zona de descenso, lo que convierte su interés en una apuesta arriesgada pero necesaria para intentar revertir su mala dinámica competitiva. Ambos clubes han trasladado ya su propuesta formal, aumentando la presión sobre el Betis para tomar una decisión definitiva.
La competencia por el delantero rosarino no se limita a Italia. En España, el Getafe ha sido durante semanas el club mejor posicionado para hacerse con sus servicios. Las negociaciones habrían llegado incluso a un acuerdo verbal con el jugador, pendiente únicamente de la validación administrativa por parte de LaLiga. Sin embargo, la operación se ha visto complicada por los requisitos económicos y la complejidad de las estructuras salariales.
El interés del conjunto madrileño se ha visto enturbiado recientemente por su acercamiento a Randy Nteka, lo que podría indicar una desviación de su foco inicial o una estrategia para no depender exclusivamente del fichaje del argentino. Esta circunstancia ha abierto una ventana de oportunidad para el resto de candidatos.
Desde Sudamérica, Boca Juniors mantiene su firme interés en repatriar a su ex jugador. Los dirigentes del club xeneize han hecho público su deseo de contar con Chimy Ávila, considerándolo un refuerzo de peso para sus aspiraciones continentales. No obstante, las preferencias del futbolista parecen apuntar en otra dirección.
Fuentes cercanas al delantero indican que su prioridad es seguir en Europa, concretamente en una de las grandes ligas del continente. La posibilidad de regresar a Argentina quedaría relegada a un plano secundario si se concreta una oferta competitiva desde el Viejo Continente. Esta postura refuerza las opciones de los clubes españoles e italianos en la puja final.
El mercado de fichajes presenta un escenario complejo para el Betis. La necesidad de generar ingresos por ventas antes de poder incorporar obliga a la dirección deportiva a valorar cada propuesta con detenimiento. El caso de Bakambu, que también aparece en la rampa de salida, demuestra la urgencia del club por reestructurar su línea ofensiva.
La decisión final dependerá de múltiples factores: la voluntad del jugador, la mejor oferta económica y el proyecto deportivo que presente cada club. El Cremonese ofrece estabilidad y conocidos; el Pisa, un reto de supervivencia; el Getafe, la continuidad en LaLiga; y Boca, el retorno emocional a sus raíces.
Con el cierre del mercado cada vez más cercano, el Betis debe acelerar las negociaciones para no quedarse sin margen de maniobra. La salida de Chimy Ávila se antoja inevitable, pero el destino final sigue siendo una incógnita que se resolverá en los próximos días. Lo que parece claro es que el argentino no tendrá problemas para encontrar acomodo en un proyecto que se ajuste a sus expectativas profesionales.