El Olympique de Marsella demostró su poderío ofensivo en un encuentro vibrante ante el Angers, imponiéndose por un contundente 5-2 en un duelo que tuvo de todo: goles espectaculares, cambios tácticos y una remontada parcial de los locales que no fue suficiente para evitar la derrota. La victoria confirma el buen momento del conjunto marsellés en la competición doméstica.
Desde el inicio del compromiso, el Olympique de Marsella dejó claro sus intenciones de llevarse los tres puntos. El equipo visitante salió con una mentalidad ofensiva que desbordó a la defensa angevina en múltiples ocasiones. La conexión entre Pierre-Emerick Aubameyang y Pierre-Emile Højbjerg se convirtió en la pesadilla recurrente para los locales, generando peligro constante en el área rival.
El delantero gabonés, Aubameyang, fue una de las figuras indiscutibles del encuentro. Su olfato goleador se manifestó en varias jugadas de peligro, culminando con un remate preciso que amplió la ventaja marsellés. La asistencia de Højbjerg en esta acción evidenció la compenetración del equipo, donde el danés actuó como cerebro del centro del campo, distribuyendo juego y participando activamente en la construcción de las jugadas de gol.
Por su parte, Igor Paixão también dejó su huella en el marcador con un tanto que demostró su calidad individual. El brasileño aprovechó una asistencia magistral de Højbjerg para batir al portero rival con un disparo cruzado que se coló junto al palo izquierdo. Su contribución ofensiva fue clave para desmantelar la resistencia angevina, que mostró breves destellos de reacción pero sin la contundencia necesaria para cambiar el rumbo del duelo.
El Angers, pese al abultado marcador en contra, no se rindió en ningún momento. Los dirigidos por su cuerpo técnico buscaron alternativas desde el banquillo, realizando cambios que buscaban refrescar el ataque. La entrada de Jim Allevinah y Pierrick Capelle inyectó dinamismo al conjunto local, lo que se tradujo en el tanto del primero, quien recibió un pase de Harouna Djibirin para batir al guardameta marsellés con un remate cruzado.
El gol de Allevinah llegó en la recta final del encuentro, cuando el tiempo añadido ya se había anunciado. Fue una conquista que sirvió para maquillar el resultado pero que no opacó la superioridad demostrada por el Olympique de Marsella durante los 90 minutos. El tanto, sin embargo, reflejó la capacidad de reacción del equipo angevino, que nunca bajó los brazos pese a la adversidad.
El partido también estuvo marcado por algunas decisiones arbitrales y situaciones de juego que generaron polémica. Varias faltas se señalaron a ambos bandos, con Bilal Nadir del Marsella recibiendo una amonestación que posteriormente derivó en su sustitución por lesión. La entrada de Angel Gomes buscó cubrir esta baja, mientras que Arthur Vermeeren también tuvo minutos en el cierre del encuentro.
Desde el punto de vista táctico, el Olympique de Marsella mostró una versatilidad interesante. La capacidad de sus jugadores para alternar entre el juego posicional y las transiciones rápidas creó constantes problemas a la defensa rival. El mediocampo, liderado por Højbjerg, controló los ritmos del juego, mientras que la línea ofensiva, con Aubameyang como referente, demostró una efectividad letal en las ocasiones claras.
Por su parte, el Angers evidenció problemas defensivos que fueron explotados por el rival. Aunque generó algunas ocasiones de peligro, especialmente en la segunda mitad, la falta de contundencia en ataque y los errores en la retaguardia condenaron al equipo a la derrota. Los intentos de Yassin Belkhdim y Matt O'Riley desde la distancia no encontraron la portería rival, mientras que los centros de Djibirin, aunque generaron el gol de Allevinah, no fueron suficientes para revertir la situación.
El resultado deja al Olympique de Marsella en una posición privilegiada en la tabla, consolidándose como uno de los equipos a seguir en esta temporada de la Ligue 1. La capacidad goleadora del conjunto dirigido por su cuerpo técnico se convierte en su principal arma, mientras que la solidez en el medio campo con Højbjerg aporta el equilibrio necesario para competir en todos los frentes.
Para el Angers, la derrota representa un revés importante en sus aspiraciones. El equipo necesita corregir las vulnerabilidades defensivas que fueron expuestas por el rival si quiere mantenerse en la élite del fútbol francés. La actitud mostrada en los minutos finales, sin embargo, deja un atisbo de esperanza para los próximos compromisos.
El encuentro también sirvió para destacar el nivel de la Ligue 1, donde cualquier equipo puede generar sorpresas pero donde la calidad individual y colectiva suele imponerse. La exhibición del Olympique de Marsella refuerza su candidatura a los puestos de privilegio, mientras que el Angers deberá trabajar para evitar que este tipo de resultados se repitan en el futuro.
Con cinco goles a favor, el Marsella demostró que su ataque es uno de los más temibles de la competición. La combinación entre veteranía y juventud, representada en figuras como Aubameyang y Paixão, ofrece un equilibrio interesante que puede marcar la diferencia en los momentos decisivos de la temporada. Por su parte, el Angers tendrá que levantar la cabeza rápidamente y enfocarse en los próximos desafíos, con la certeza de que la competencia no da tregua.