El centrocampista argentino Giovani Lo Celso se convirtió en una de las figuras destacadas de la jornada tras la contundente victoria del Real Betis sobre el Villarreal. En un encuentro que los verdiblancos dominaron de principio a fin, el '20' desplegó un fútbol de alta calidad desde su posición como falso extremo zurdo, demostrando una vez más su compromiso inquebrantable con los colores del club hispalense, al tiempo que celebraba un hito personal de gran relevancia: su partido número cien con la elástica bética.
Desde el pitido inicial, Lo Celso mostró una movilidad constante y una capacidad para encontrar espacios que resultó fundamental en la estrategia de Manuel Pellegrini. Su visión de juego y precisión en el pase permitieron al Betis controlar el ritmo del encuentro y generar peligro con asiduidad. Sin embargo, más allá de su actuación individual, el futbolista prefirió poner el foco en el trabajo colectivo y la importancia de los tres puntos en la lucha por los objetivos del equipo.
En declaraciones a los medios en la zona mixta del estadio, el mediocampista no dudó en calificar el triunfo como muy importante para la confianza del grupo. 'Primero, por el rival al que nos enfrentábamos, que viene haciendo muy bien las cosas, y, sobre todo, para nosotros como equipo', explicó el argentino, reconociendo la dificultad de medirse a un oponente que llegaba en excelente momento de forma.
El Villarreal, conocido por su organización táctica y su peligro en ataque, planteaba un reto considerable para un Betis que necesitaba reencontrarse con la victoria. Lo Celso entendió perfectamente la trascendencia del duelo: 'Es un triunfo muy importante para nosotros. Primero, por el rival al que nos enfrentábamos, que viene haciendo muy bien las cosas, y, sobre todo, para nosotros como equipo; un triunfo así es muy importante para la confianza, para lo que viene'.
La victoria contra el conjunto castellonense permite al Betis recortar distancias con un rival directo en la tabla, un aspecto que no pasó desapercibido para Lo Celso. 'Entendemos que era relevante recortar puntos a un teórico rival directo al que golpeamos en los momentos justos', analizó el jugador, quien prefirió destacar sobre todo el regalo emocional a la afición: 'Lo que más me queda es regalar esta alegría a la gente, que se lo merecía'.
A pesar de las múltiples alabanzas a su rendimiento, el ex Tottenham mostró la humildad que le caracteriza a la hora de evaluar su actuación personal. 'Uno siempre trabaja para dar lo mejor. A veces salen las cosas, a veces no tanto. Pero yo siempre digo que trato de dar lo mejor día a día, aportar granitos de arena al equipo', manifestó con modestia, desviando el mérito hacia el grupo.
El calendario reciente del Betis ha sido particularmente exigente, con tres compromisos en apenas siete días. Una situación que, lejos de justificarse, sirvió para reforzar el valor del triunfo. 'Veníamos de una semana complicada. Al final jugamos tres partidos en siete días, de sábado a sábado, y no es fácil. Pero el equipo respondió y, también gracias al empuje de la gente, lo pudimos sacar adelante', valoró.
El contexto de carga física y mental hizo aún más meritorio el resultado, y Lo Celso no dudó en agradecer el papel de la afición. 'Personalmente, me voy muy feliz porque la gente se va feliz', confesó el argentino, quien parece tener un vínculo especial con la parroquia bética. Esa conexión se hizo evidente cuando la grada le dedicó una ovación especial al ser sustituido.
Precisamente, ese cariño mutuo entre el jugador y la grada ha sido una constante desde su regreso al club. El rosarino aprovechó para reiterar su compromiso con la entidad en un momento simbólico: su centésimo partido con el Betis, hito alcanzado días atrás. 'Yo siempre dije que para mí es un orgullo y un privilegio representar a este escudo. Ahora que me tocó cumplir 100 partidos hace unos días, lo volví a repetir. Y la verdad es que me siento muy feliz', declaró con evidente emotividad.
Esa conexión con la institución trasciende lo contractual para convertirse en algo genuino. 'Al final soy un agradecido al cariño que me brinda la gente. Y yo lo que te digo, trabajo para ser cada día un poquito mejor y ayudar al equipo', añadió, dejando claro que su motivación principal sigue siendo el crecimiento colectivo.
Las palabras de Lo Celso reflejan una filosofía que parece calar hondo en el vestuario bético. El jugador dejó entrever que las aspiraciones del equipo no se limitan a consolidar una posición cómoda en la tabla, sino que apuntan a lo más alto. 'Sí, a ver, nosotros siempre apuntamos a lo más alto. Al final es lo que este escudo te lleva. Siempre miras para arriba', afirmó con convicción.
Esa mentalidad ganadora implica no relajarse en ningún momento. 'Fíjate que no nos podemos relajar ni un segundo', advirtió, consciente de que la competición en LaLiga es implacable. La victoria contra el Villarreal llegaba en un momento clave, tras una racha de resultados complicados en el campeonato doméstico que había generado cierta inquietud entre la afición.
'Creo que el momento, tanto para ellos como para nosotros, es importante. Nosotros veníamos de una racha en LaLiga que nos estaba costando. Entonces, creo que hicimos un partido completo', analizó el mediocampista, quien recordó que aún queda mucho camino por recorrer. 'Obviamente que sí, que queda mucha Liga. Al final estamos empezando la segunda vuelta', matizó.
El rendimiento del Betis contra el Villarreal dejó sensaciones positivas que van más allá de los números. Lo Celso destacó la capacidad del grupo para minimizar las virtudes de un rival de entidad, algo que considera no es tarea sencilla. 'Este equipo viene trabajando muy bien y minimizar a un rival así no es fácil', reconoció.
La versión exhibida por el conjunto de Manuel Pellegrini fue, según el propio protagonista, la mejor de la temporada ante un adversario de primer nivel. '¿El mejor partido del Betis de la temporada? Sí, tranquilamente. Creo que hicimos grandes encuentros, recuerdo varios en casa donde fuimos muy contundentes, pero hoy te da esa sensación porque enfrentábamos a un oponente que estaba muy por encima', valoró.
Esa capacidad de elevar el nivel ante los grandes rivales es precisamente lo que diferencia a los equipos competitivos. Lo Celso parece haber asumido un rol de líder dentro del plantel, no solo por su calidad futbolística, sino por su actitud y su conexión con la esencia del club. Su discurso equilibra perfectamente la humildad con la ambición.
El futuro inmediato del Betis pasa por mantener esa regularidad y esa intensidad en los próximos compromisos. Con la segunda vuelta de LaLiga recién iniciada, cada punto adquiere un valor estratégico crucial en la lucha por los objetivos europeos. El calendario no se hace más sencillo, pero la confianza ganada puede ser el catalizador para una buena racha.
El mensaje de Lo Celso es claro: compromiso, humildad y ambición. Tres pilares sobre los que construir una segunda parte de temporada sólida y fructífera. El argentino ha demostrado que su corazón late al ritmo del Betis, y que su cabeza piensa en grande. Con jugadores así, la parroquia bética puede soñar con grandes éxitos.
La victoria contra el Villarreal no es solo un triunfo más en la clasificación, sino una declaración de intenciones. Un aviso a navegantes de que el Betis, con Lo Celso como uno de sus referentes, está preparado para pelear por lo más alto sin mirar atrás. El camino es largo, pero los cimientos están más sólidos que nunca.