El mundo del baloncesto europeo ha dicho esta semana adiós a una de sus figuras más respetadas y queridas. Fabien Causeur, escolta francés de 37 años, ha anunciado oficialmente su retirada del baloncesto profesional, cerrando así una etapa gloriosa de siete temporadas defendiendo la elástica del Real Madrid. La noticia, confirmada por el propio club a través de un comunicado oficial, ha conmovido a la afición madridista, que siempre recordará al galo como uno de los pilares fundamentales de la mejor época de la sección de baloncesto del conjunto blanco.
La trayectoria de Causeur en la capital de España comenzó en 2017, cuando el Real Madrid decidió apostar por un jugador con experiencia en la élite del baloncesto continental. Desde su llegada, el francés demostró una versatilidad y un compromiso que rápidamente le convirtieron en un fijo en las rotaciones de los diferentes técnicos que pasaron por el banquillo. Su capacidad para jugar tanto de escolta como de alero, sumada a su inteligencia táctica, lo hicieron indispensable en los esquemas del equipo.
Durante su etapa en el club, Causeur disputó un total de 486 partidos oficiales, una cifra que le convierte en el tercer extranjero con más presencias en la historia del Real Madrid de baloncesto. Este registro estadístico no hace más que reflejar la confianza que los diferentes entrenadores depositaron en él, así como su notable durabilidad y profesionalismo a lo largo de las campañas. Su constancia le permitió ser un referente tanto en los momentos de gloria como en los de mayor dificultad.
El palmarés conseguido por el francés durante su estancia en el Palacio de los Deportes es sencillamente espectacular. Causeur se despide habiendo conquistado 14 títulos oficiales con la camiseta blanca, participando activamente en una de las eras más fructíferas y dominantes del club. Entre sus logros destacan dos Euroligas (2018 y 2023), cuatro Ligas Endesa (2018, 2019, 2022 y 2024), dos Copas del Rey (2020 y 2024) y seis Supercopas de España (2018, 2019, 2020, 2021, 2022 y 2024). Esta colección de trofeos sitúa al escolta en el Olimpo de los jugadores más laureados de la entidad.
La primera Euroliga conquistada en 2018 fue especialmente significativa para Causeur, ya que llegó en su temporada de debut con el club. Ese triunfo en Belgrado ante el Fenerbahçe, donde el Real Madrid levantó su décima Copa de Europa, marcó el inicio de una relación fructífera que duraría siete años. La segunda Orejona, conseguida en 2023 en Kaunas, representó la culminación de un proyecto renovado y consolidó el estatus del equipo como una de las potencias indiscutibles del continente.
Más allá de los números y los títulos, el verdadero legado de Fabien Causeur reside en su carácter, su entrega y su conexión con la afición. El francés siempre se mostró como un profesional ejemplar, tanto dentro como fuera de la pista. Su trabajo silencioso, lejos de los focos mediáticos, y su capacidad para sacrificarse por el bien del colectivo le convirtieron en un modelo a seguir para los jóvenes canteranos que convivían con él en el vestuario. Los compañeros siempre elogiaron su liderazgo tácito y su disposición para asumir cualquier rol que el equipo necesitara.
El estilo de juego de Causeur se caracterizó por su elegancia y eficacia. Con un tiro exterior fiable y una notable capacidad para leer el juego, el francés era capaz de desequilibrar encuentros desde el perímetro. Su experiencia en competiciones de máximo nivel le permitía mantener la calma en los momentos decisivos, convirtiéndose en un ejecutor clave en los últimos segundos de los partidos más ajustados. Defensivamente, su talla y anticipación lo hacían un jugador completo, capaz de defender múltiples posiciones.
La relación entre Causeur y la afición madridista fue de mutuo cariño desde el primer día. Los seguidores valoraron siempre su entrega incondicional y su profesionalidad, respondiendo con aplausos y muestras de afecto cada vez que el francés pisaba la pista. Este vínculo emocional se fortaleció con el paso de los años, convirtiéndole en uno de los extranjeros más queridos de la historia reciente del club, comparable a figuras míticas como Luka Doncic o Gustavo Ayón.
El comunicado oficial emitido por el Real Madrid refleja perfectamente el sentir de la institución. El club expresa su "gratitud, cariño y admiración" hacia un jugador que pasará a la historia como "una de nuestras leyendas". Estas palabras no son meros formalismos, sino el reconocimiento sincero a una trayectoria impecable y a una dedicación absoluta a los colores blancos. La entidad blanca destaca especialmente su contribución "decisiva" en los éxitos del equipo durante "una de las épocas más brillantes y recordadas" de su historia.
La despedida de Causeur coincide con un momento de transición en la plantilla del Real Madrid, donde varios jugadores veteranos están cediendo el testigo a una nueva generación de talentos. La experiencia y el saber hacer del francés, sin embargo, dejan un vacío difícil de llenar. Su presencia en el vestuario, sus consejos a los más jóvenes y su ejemplo de profesionalidad son activos intangibles que el club echará de menos en las próximas campañas.
Para el propio jugador, esta retirada marca el fin de una etapa profesional excepcional que le llevó a lo más alto del baloncesto europeo. Después de una carrera repleta de éxitos, Causeur afronta ahora una nueva etapa en su vida personal y profesional. Desde el Real Madrid se le desea "todo lo mejor a él y a su familia", un deseo que se extiende a toda la comunidad madridista, unánime en agradecer los servicios prestados por el francés.
El legado de Fabien Causeur en el Real Madrid queda sellado para la eternidad. Sus 486 partidos, sus 14 títulos y su condición de tercer extranjero con más presencias son cifras que hablan por sí solas, pero su verdadero impacto va más allá de las estadísticas. El francés representó los valores del club: excelencia, compromiso, humildad y trabajo en equipo. Su nombre quedará grabado en la memoria colectiva de los madridistas como el de un jugador que dio todo por la camiseta y que se despidió habiendo dejado un hueco imposible de rellenar.
La sección de baloncesto del Real Madrid pierde a uno de sus hombres clave, pero gana una leyenda más en su ya de por sí ilustre galería de héroes. La historia recordará a Fabien Causeur como el francés silencioso que, con trabajo y dedicación, se convirtió en uno de los pilares de la dinastía blanca. Su adiós marca el fin de una era, pero su espíritu perdurará en cada rincón del Palacio de los Deportes y en el corazón de cada aficionado que tuvo el privilegio de verle jugar.