El Villarreal consiguió una importante victoria en el estadio Martínez Valero al imponerse al Elche por 3-1 en un encuentro donde demostró su eficacia en los momentos decisivos. Este triunfo permite al conjunto de Marcelino mantenerse en la estela de los equipos punteros de LaLiga, consolidando su posición entre los primeros clasificados.
El partido comenzó con un ritmo vertiginoso por parte del conjunto visitante, que se adelantó en el marcador en los primeros compases del encuentro. Antes del minuto 13, el Villarreal ya había perforado dos veces la portería local, mostrando una efectividad demoledora que dejó tocado al equipo franjiverde. Los tantos tempraneros llegaron por medio de Moleiro y Mikautadze, quienes aprovecharon las lagunas defensivas del Elche para establecer una renta cómoda.
Sin embargo, el Elche no se derrumbó ante el adversario inicial. Pese al mal arranque, los locales reaccionaron con carácter y lograron acortar distancias antes del descanso gracias a un gol de Neto. Esta diana revitalizó al conjunto ilicitano, que incluso estuvo a punto de igualar el marcador antes del pitido final de la primera mitad, generando varias ocasiones claras que pusieron en apuros a la defensa visitante.
La segunda parte presentó un guion diferente. El Villarreal, consciente de la necesidad de administrar su ventaja, optó por un juego más pragmático. El equipo de Marcelino demostró su madurez competitiva tirando de oficio para controlar el ritmo del partido sin necesidad de dominar el balón. Esta estrategia resultó efectiva, ya que el Elche, pese a disponer de una abrumadora posesión del 78%, no lograba traducir su dominio territorial en ocasiones de peligro reales.
El encuentro no estuvo exento de incidentes. Una tangana protagonizada por Comesaña y Febas en la segunda mitad encendió los ánimos en el terreno de juego. El jugador del Villarreal cometió una entrada dura sobre su rival, lo que provocó una confrontación directa entre ambos futbolistas. El árbitro tuvo que intervenir para calmar los ánimos y mostró tarjetas amarillas a los implicados, incluyendo también a Bigas por su intervención en el incidente.
Los cambios también jugaron un papel crucial en el desarrollo del choque. El Villarreal tuvo que realizar dos sustituciones forzosas por lesión, con la salida de Mouriño, que abandonó el campo cojeando con problemas en el isquio, y la entrada de Foyth. Por su parte, el Elche movió su banquillo en busca de un mayor empuje ofensivo, introduciendo a Mendoza, Adam y Josan en un triple cambio que buscaba revertir la situación.
El desenlace llegó en los minutos finales cuando Pedraza, que había entrado desde el banquillo, sentenció el encuentro con su primer gol de la temporada. El extremo aprovechó un balón largo para ganar la posición a Chust, superarlo con el cuerpo dentro del área y definir de forma poco ortodoxa pero efectiva, sorprendiendo al portero Iñaki Peña y cerrando definitivamente el marcador.
El técnico Marcelino demostró una vez más su capacidad para gestionar los recursos de su plantilla. La entrada de Gerard Moreno, que cuenta con un excelente historial goleador contra el Elche, aportó experiencia y frescura al ataque visitante. El delantero catalán ha marcado cuatro goles en sus últimos cuatro enfrentamientos contra los ilicitanos en LaLiga, tres de ellos precisamente en el Martínez Valero, incluido un doblete en febrero de 2021.
El Elche, por su parte, mostró una cara muy diferente entre el primer y segundo tiempo. Si en los primeros 45 minutos fue capaz de generar peligro y presionar a un Villarreal que se mostró vulnerable en algunos tramos, en la reanudación su dominio territorial resultó estéril. Más de la mitad de sus ataques llegaron por el carril izquierdo (51%), pero la falta de profundidad y precisión en los metros finales impidió crear ocasiones claras.
El colegiado tuvo varias decisiones polémicas durante el encuentro. Una posible falta sobre Diangana dentro del área del Villarreal no fue señalada, mientras que en una contra posterior, Comesaña intentó una vaselina que se marchó por muy poco. Estos momentos reflejaron la tensión y la igualdad parcial que se vivió en determinados pasajes del partido.
La victoria del Villarreal resulta especialmente significativa porque convierte a los de Marcelino en el primer equipo que consigue vencer esta temporada en el campo del Elche. Este dato demuestra la dificultad que ha supuesto para el resto de conjuntos visitantes sacar puntos del Martínez Valero, y realza así el mérito del triunfo amarillo.
Con este resultado, el Villarreal continúa sin perder la estela de los gigantes Barcelona y Real Madrid, manteniendo vivo su objetivo de clasificarse para competiciones europeas. La regularidad demostrada por el conjunto castellonense, especialmente fuera de casa, constituye uno de sus principales activos en esta temporada.
El Elche, por su parte, deberá analizar por qué su dominio territorial no se traduce en efectividad. La posesión sin profundidad resulta inútil en el fútbol moderno, y el equipo deberá encontrar la fórmula para convertir su capacidad de control del balón en ocasiones claras de gol. La lesión de Affengruber, que tuvo que ser sustituido por Diaby, también condicionó los planes del técnico local.
En definitiva, un partido con dos caras muy diferenciadas donde el Villarreal demostró su eficacia y madurez competitiva para llevarse los tres puntos de un campo complicado. La capacidad de sentenciar en el tramo final y la gestión inteligente de la ventaja marcaron la diferencia entre ambos conjuntos en un encuentro que se decantó por la mínima expresión del fútbol: convertir las ocasiones en goles.