NVIDIA acaba de poner a disposición de los usuarios la versión 591.44 WHQL de sus controladores gráficos, una actualización Game Ready que llega con dos objetivos bien definidos. Por un lado, habilita el potencial de DLSS 4 en dos de los lanzamientos más destacados del momento. Por el otro, pone punto final a una serie de incidencias que afectaban a numerosos títulos y aplicaciones profesionales desde hace varias versiones. Esta doble vertiente convierte a estos drivers en una descarga prácticamente obligada para cualquier poseedor de una tarjeta GeForce RTX, incluida la flamante serie 50.
La característica más llamativa de esta entrega es sin duda la activación de DLSS 4 en Battlefield 6: Winter Offensive y Call of Duty: Black Ops 7. Ambos juegos representan el estado del arte en cuanto a complejidad gráfica, con escenarios vastos, geometrías intrincadas y sistemas de iluminación avanzados que ponen a prueba incluso el hardware más potente. La cuarta generación de Deep Learning Super Sampling permite mantener tasas de refresco elevadas sin sacrificar calidad visual, aprovechando la inteligencia artificial para reconstruir la imagen de forma inteligente. Los jugadores podrán así disfrutar de partidas fluidas en resoluciones máximas sin temblar ante los requisitos técnicos de estos blockbusters.
Más allá de las novedades visibles, el grueso del trabajo se ha concentrado en la estabilidad y corrección de errores persistentes. El propio Battlefield 6 aparece de nuevo en las notas, pero esta vez no por mejoras de rendimiento, sino por la solución de bloqueos inesperados que forzaban el cierre del título en configuraciones específicas. NVIDIA confirma que estos cuelgues, especialmente frecuentes durante sesiones multijugador prolongadas, quedan totalmente resueltos con esta versión. La experiencia debería ser ahora consistente y libre de interrupciones, algo crucial en un shooter competitivo donde cada fotograma cuenta.
Counter-Strike 2 recibe también una atención especial. Los jugadores que optan por reducir la resolución nativa de su monitor para ganar velocidad se encontraban con un problema de distorsión en el texto de la interfaz. Este defecto, aunque aparentemente menor, resultaba tremendamente molesto en un título donde la legibilidad de la información es vital. La nueva implementación corrige completamente este comportamiento, devolviendo la nitidez esperada a todos los elementos de la UI sin importar la resolución seleccionada.
La saga Like a Dragon no se queda atrás. Tanto Infinite Wealth como Gaiden arrastraban desde anteriores revisiones problemas de parpadeo en la iluminación y corrupción gráfica tras actualizar los drivers. No afectaban a todos los sistemas, pero sí generaban quejas constantes en foros y comunidades. La versión 591.44 elimina estas anomalías, garantizando una imagen estable y coherente incluso después de cambiar entre versiones de controladores.
El rendimiento también mejora en otros títulos destacados. Black Myth: Wukong había experimentado una regresión en ramas posteriores a R570 que afectaba negativamente al framerate. Con esta actualización vuelve a los niveles esperados, recuperando el rendimiento óptimo. Monster Hunter World: Iceborne, por su parte, presentaba ausencia de efectos de partículas en las tarjetas RTX serie 50, un bug que ahora queda subsanado y devuelve todo el espectáculo visual a las cacerías.
Call of Duty: Black Ops 3 sufría un oscurecimiento progresivo de la pantalla que empeoraba con el tiempo de juego, mientras que Madden 26 presentaba inestabilidad general. Ambos títulos reciben parches específicos que restauran el comportamiento normal. Incluso clásicos como The Witcher 3: Wild Hunt se benefician de esta actualización, con la eliminación de una corrupción aleatoria que afectaba visualmente a la espada de Geralt. Un detalle menor, pero que molestaba a los miles de jugadores que siguen disfrutando este RPG.
La compatibilidad con Windows también ha sido objeto de mejora. La actualización KB5066835 de octubre de 2025 para Windows 11 provocaba caídas de rendimiento en ciertos juegos cuando se usaban drivers de la rama R580 o superiores. NVIDIA ha identificado y corregido esta interacción problemática, asegurando que el rendimiento se mantenga estable independientemente de las actualizaciones del sistema operativo.
En resumen, estos drivers representan uno de los lanzamientos más completos de los últimos meses. No solo añaden soporte para las últimas tecnologías de escalado por IA, sino que demuestran el compromiso de NVIDIA con la estabilidad a largo plazo. La extensa lista de correcciones abarca desde títulos recién estrenados hasta juegos con años de historia, beneficiando a una amplia base de usuarios. La recomendación es clara: actualizar cuanto antes para aprovechar tanto las mejoras de rendimiento como la mayor solidez del conjunto.