La Ponferradina sucumbe en la prórroga ante el Racing en la Copa del Rey

Los bercianos cayeron por 1-2 en una eliminatoria marcada por la expulsión de Keita en el minuto 96 y un gol de Aldasoro en el minuto 118

El Estadio El Toralín presenció una noche de fútbol vibrante pero amarga para la Sociedad Deportiva Ponferradina, que vio cómo el Racing de Santander le arrebató el pase a la siguiente ronda de la Copa del Rey en los instantes finales de la prórroga. El marcador final de 1-2 refleja una eliminatoria equilibrada, decidida por detalles, errores puntuales y un momento de desventaja numérica que condicionó de forma irreversible el desenlace del compromiso.

El encuentro, correspondiente a la primera ronda del torneo del KO, mantuvo a los aficionados en vilo durante los 120 minutos de juego efectivo. Desde el pitido inicial, ambos conjuntos mostraron sus intenciones de llevarse el triunfo sin necesidad de recurrir a los penaltis, aunque finalmente el tiempo extra resultó inevitable ante la igualdad mostrada sobre el terreno de juego.

La Ponferradina, con el apoyo incondicional de su afición en las gradas, salió a la palestra con una actitud proactiva y ambiciosa. Los de la tierra del Bierzo dominaron los primeros compases del duelo, creando peligro por las bandas y buscando la profundidad con balones al espacio. Borja Vázquez se convirtió rápidamente en la principal referencia ofensiva local, generando constantes problemas a la defensa cántabra con sus internadas, desborde por la derecha y capacidad para generar superioridad numérica en ataque.

La recompensa al dominio local llegó en el minuto 69, cuando el talento individual de Borja Vázquez encontró su premio. El extremo se infiltró en el área rival con determinación y visión de juego, culminando su acción con un pase preciso y medido que Pau Ferrer no desaprovechó. El mediocampista berciano, llegando desde segunda línea, empujó el esférico a la red con tranquilidad, desatando la euforia en las gradas de El Toralín y poniendo el 1-0 en el luminoso, un marcador que parecía dar alas al conjunto local.

Sin embargo, la ventaja duró menos de lo deseado. El Racing de Santander, equipo de categoría superior y con mayor experiencia en este tipo de eliminatorias, demostró su temple y no se descompuso ante el golpe recibido. Los de Cantabria reaccionaron con criterio y oficio, aprovechando un error defensivo local para lograr igualar la contienda. Aunque el texto de referencia no especifica el autor del tanto visitante ni el minuto exacto, la igualada llegó antes del descanso, dejando todo abierto para la segunda mitad y sembrando dudas en el conjunto berciano.

La reanudación del encuentro ofreció un intercambio de ocasiones de ida y vuelta que mantuvo el suspense. La Ponferradina, lejos de amedrentarse ante la categoría de su rival, buscó el segundo gol con insistencia y valentía. Cortés y Xemi protagonizaron una contra letal en el minuto 87 que estuvo a punto de materializarse, pero la falta de acierto en el último pase, combinada con la buena salida del portero visitante, evitó el 2-1 que habría sentenciado la eliminatoria. Por su parte, el Racing también tuvo sus oportunidades, con un disparo de Izan en el 85 que obligó a Andrés a lucirse bajo palos con una estirada de mérito.

El final del tiempo reglamentario se vivió con una intensidad extrema. En el minuto 90, Cortés tuvo otra clarísima ocasión tras recibir un pase en profundidad, pero el portero visitante salió a tiempo para evitar el gol con una intervención providencial. El árbitro decretó cuatro minutos de descuento, tiempo en el que la Ponfe estuvo cerca de la victoria, pero un saque de esquina favorable no pudo aprovecharse antes del pitido final que mandaba el encuentro a la prórroga.

Con el 1-1 en el marcador, el partido se dirigía a la prórroga, un escenario que siempre genera incertidumbre y desgaste físico. Los 30 minutos extra comenzaron con un golpe durísimo para los intereses bercianos. En el minuto 96, Keita vio su segunda tarjeta amarilla por una entrada dura y fue expulsado, dejando a su equipo con diez hombres durante el tramo decisivo de la eliminatoria.

La expulsión cambió por completo la dinámica del encuentro. El Racing, con superioridad numérica, asumió el control del balón y del ritmo de juego, buscando desgastar a un rival que debía correr más con un jugador menos. A pesar de la desventaja, la Ponferradina demostró un coraje admirable y una organización defensiva casi perfecta, llevando incluso más peligro que su rival en algunos momentos del tiempo extra. Borja Vázquez intentó repetir su exhibición con un disparo con rosca en el 93 que se marchó rozando el poste por muy poco.

Los primeros 15 minutos de la prórroga finalizaron sin goles, pero la sensación generalizada era que el Racing tenía más opciones de romper la igualada gracias a su superioridad numérica. Y así fue. En el minuto 118, cuando el partido parecía encaminarse inexorablemente hacia los penaltis, una acción ofensiva de Fuentes desembocó en el gol de la victoria. El centrocampista cántabro cedió el balón a Aldasoro, que desde dentro del área ejecutó con precisión y frialdad, superando a Andrés y estableciendo el definitivo 1-2 que sentenciaba la eliminatoria.

La Ponferradina, con diez jugadores sobre el césped, no tuvo tiempo material para reaccionar. La eliminatoria se le escapó en los instantes finales, en una derrota que sabe a muy poco por el esfuerzo desplegado, las ocasiones generadas y la competitividad mostrada durante casi todo el encuentro.

El análisis del encuentro revela que los bercianos compitieron de tú a tú contra un rival de mayor entidad y presupuesto. La expulsión de Keita resultó determinante, pero también la falta de efectividad en momentos clave, como la contra del 87 o la ocasión de Cortés en el 90, pesaron enormemente en el resultado final. El Racing, por su parte, supo aprovechar su momento de superioridad numérica y la experiencia de sus jugadores para llevarse el triunfo en los minutos finales.

Para la Ponferradina, esta eliminación supone un jarro de agua fría en su camino copero, aunque también deja enseñanzas positivas sobre su capacidad para competir contra equipos de categoría superior. El equipo demostró carácter, organización táctica y talento en jugadores como Borja Vázquez y Pau Ferrer, que serán claves en el desarrollo de la temporada en competición liguera.

El Racing de Santander, con este resultado, se clasifica para la siguiente ronda de la Copa del Rey, demostrando una vez más que en el fútbol, la eficacia en los momentos decisivos marca la diferencia entre la victoria y la derrota. La experiencia y la sangre fría de Aldasoro en el minuto 118 fueron la clave para evitar la lotería de los penaltis y asegurar el pase a la siguiente fase del torneo.

Referencias