El Valencia pasa con drama en Copa ante el Cartagena

Los che sufren hasta el final con un gol de Jesús Vázquez en la prórroga y una parada clave de Dimitrievski

El Valencia CF consiguió el pase a la siguiente ronda de la Copa del Rey tras una noche de infarto en el estadio Cartagonova. El conjunto che necesitó de los 120 minutos para superar a un combativo FC Cartagena que estuvo a punto de dar la campanada. El marcador final de 1-2 refleja la intensidad y sufrimiento vividos por los de Mestalla, que se vieron superados durante buena parte del encuentro y solo la eficacia en los momentos decisivos les permitió seguir vivos en el torneo del KO.

El partido comenzó con un Cartagena muy activo que salió al campo con la intención clara de incomodar a un rival de categoría superior. Los locales, conocidos como el Efesé, dominaron las acciones en los primeros 45 minutos mediante una presión bien estructurada y un juego directo que generó serios problemas a la zaga valencianista. Esta superioridad se tradujo en el tanto inicial, obra de Ortuño, quien aprovechó un error garrafal en la salida de balón del Valencia. Un pase impreciso de Danjuma en la medular fue interceptado por los cartageneristas, que no perdonaron con un contragolpe fulminante que acabó con el balón en el fondo de la red.

Durante el primer acto, el conjunto de Mestalla mostró una imagen muy pobre, sin ideas en ataque y con serias dificultades para superar el medio campo. Los de la Comunidad Valenciana parecían desconectados, mientras el Cartagena crecía con el paso de los minutos. Los locales tuvieron ocasiones para ampliar su ventaja, pero la falta de puntería y algunas intervenciones del guardameta visitante impidieron que el marcador fuese más abultado al descanso.

La segunda mitad presentó un guion completamente diferente. El técnico del Valencia realizó ajustes tácticos durante el entretiempo que surtieron efecto de inmediato. Los che salieron con otra actitud, más intensos y con mayor claridad en sus acciones ofensivas. El dominio del balón ya era visitante, y el Cartagena se replegó esperando aprovechar alguna contra para sentenciar el encuentro.

La insistencia valencianista encontró premio a menos de 15 minutos para el final del tiempo reglamentario. Beltrán se convirtió en el héroe momentáneo al batir al portero local Iván. El gol nació de un centro lateral que generó dudas en el meta cartagenero, quien no acertó a despejar con contundencia. El rechace cayó en las botas del jugador che, que definió con frialdad para establecer el empate a uno y forzar la prórroga.

El tiempo extra fue una montaña rusa de emociones para ambos conjuntos. En la primera mitad de la prórroga, el intercambio de golpes fue constante. Ambos equipos tuvieron ocasiones para adelantarse, pero la falta de acierto y las buenas intervenciones de los porteros mantuvieron la igualada. El ritmo del encuentro era frenético, con los jugadores exhaustos pero entregados al máximo.

La segunda parte de la prórroga vivió su momento más polémico cuando Santamaría vio la segunda tarjeta amarilla por un empujón en una acción de balón parado. La expulsión dejó al Cartagena con un hombre menos, una situación que parecía condenar a los locales. Sin embargo, el equipo murciano no se derrumbó y continuó luchando con ahínco.

El drama llegó a su punto álgido cuando el colegiado Isidro Díaz de Mera señaló un penalti a favor del Cartagena por una presunta mano de Almeida. La decisión fue muy protestada por los jugadores del Valencia, quienes consideraban que el balón había impactado en el cuerpo del defensor. La ausencia del VAR en esta fase del torneo dejó la decisión en manos del árbitro, que mantuvo su resolución.

El lanzamiento lo ejecutó De Blasis, pero su disparo fue detenido por Dimitrievski, quien se convirtió en figura al adivinar las intenciones del rematador y realizar una parada monumental. El portero valencianista voló hacia su palo izquierdo y desvió el balón, manteniendo con vida a su equipo en un momento crítico.

Con el Cartagena volcado al ataque buscando el gol de la victoria, el Valencia aprovechó el espacio para lanzar una contra letal. El balón llegó a la banda, se centró y tras un rechace incompleto de la defensa local, Jesús Vázquez apareció en el área para rematar con potencia. Su disparo, aunque fue bloqueado inicialmente por un defensor, acabó entrando en la portería tras un rebote que engañó al portero.

El gol, anotado con el tiempo reglamentario cumplido, desató la euforia en el banquillo y la grada visitante. El lateral derecho se convirtió en el héroe inesperado de una noche que parecía condenada al fracaso para los che. El Valencia logró el pase a la siguiente ronda, pero el precio pagado fue la enorme cantidad de energía física y mental invertida en un duelo que se complicó excesivamente.

El conjunto de Mestalla deberá analizar en profundidad sus errores, especialmente en la primera mitad, donde estuvo a merced de un rival de categoría inferior. La falta de intensidad inicial y los errores individuales pusieron en riesgo la eliminatoria. Afortunadamente, la capacidad de reacción y la eficacia en los momentos clave permitieron evitar la sorpresa.

Para el Cartagena, la eliminación es dura pero la actuación deja un sabor agridulce. El equipo demostró que puede competir de tú a tú contra equipos de Primera División y que la diferencia de categoría no es insalvable cuando se juega con corazón y orden táctico. La afición local se fue con la sensación de que su equipo mereció más, especialmente tras la polémica del penalti y la expulsión.

El torneo del KO deja estas historias de dramatismo donde los favoritos no siempre imponen su calidad con comodidad. El Valencia pasa a la siguiente fase pero con la advertencia de que cualquier despiste puede costar caro. La competición copera sigue su curso y los de Mestalla deberán mejorar sustancialmente si quieren llegar lejos en una de las competiciones más impredecibles del fútbol español.

La próxima ronda presentará un rival de mayor entidad, y el nivel mostrado en Cartagonova no será suficiente para seguir adelante. El cuerpo técnico tiene trabajo por delante para corregir las carencias defensivas y mejorar la fluidez ofensiva. Solo así podrán soñar con levantar un título que se les resiste desde hace años.

Referencias