El conjunto carioca certifica su noveno título brasileño apenas cuatro días después de proclamarse campeón de la Libertadores, culminando una temporada épica.
El Flamengo ha cerrado una semana mágica en su historia deportiva. Bajo las órdenes de Filipe Luis y con la presencia del español Saúl Ñíguez, el club más popular de Brasil ha logrado una gesta que permanecerá en la memoria de sus seguidores. La consecución del Campeonato Brasileño con una jornada de anticipación, tras vencer por 1-0 al Ceará en el mítico Maracaná, representa la guinda a un pastel de éxito que incluye su cuarta Copa Libertadores, conquistada apenas cuatro días antes.
La finalización de la liga brasileña ha llegado con un guion casi perfecto para los cariocas. Con 78 puntos en su haber y una ventaja de cinco sobre el Palmeiras (73), el Flamengo ha dejado sin opciones a sus perseguidores. El duelo ante el Ceará, a priori trascendental para los locales, se convirtió en una fiesta anticipada en las graderías del estadio más emblemático de Río de Janeiro, donde 73.244 espectadores establecieron un nuevo récord de asistencia.
El único tanto del encuentro llegó en el minuto 36 de la primera mitad, obra de Samuel Lino, exfutbolista del Atlético de Madrid. El atacante definió con precisión tras una asistencia del colombiano Jorge Carrascal, rompiendo una muralla defensiva que el Ceará había erigido con la intención de sumar puntos vitales en su lucha por evitar el descenso. La concentración de jugadores en el área visitante obligó al Flamengo a buscar alternativas desde la distancia, siendo Jorginho quien más cerca estuvo de abrir el marcador antes del gol de Lino.
El contexto del partido no pudo ser más favorable para el conjunto local. Los aficionados aún celebraban la victoria del pasado sábado en Lima, donde el Flamengo superó al Palmeiras por 1-0 en la final de la Libertadores, convirtiéndose en el primer club brasileño en alcanzar cuatro títulos en el máximo certamen continental. Esa euforia se trasladó al Maracaná, donde la expectativa por la doble corona era palpable.
La temporada 2025 ya es la mejor de la historia del Flamengo, con cuatro títulos en su palmarés. Además de la doble corona de Libertadores y Brasileño, logro que ya habían conseguido en 2019, el club ha conquistado el Campeonato Carioca y la Supercopa do Brasil. Esta hazaña les permite igualar al mítico Santos de Pelé, que en 1962 y 1963 también logró la doble corona en dos temporadas consecutivas.
El entrenador Filipe Luis tenía claro el objetivo: resolver la liga este miércoles para evitar la tensión de la última jornada y poder planificar con tranquilidad el desplazamiento a Catar. La próxima semana, el Flamengo disputará la Copa Intercontinental, donde se medirá al Cruz Azul mexicano en su primer compromiso del torneo. La posibilidad de sumar un quinto título este año mantiene la ilusión de los aficionados en el más alto nivel.
El planteamiento del Ceará, centrado en defender con orden y aprovechar los espacios al contraataque, complicó el desarrollo del encuentro. La densidad defensiva en su propio área obligó al Flamengo a circular el balón con paciencia y buscar soluciones creativas. Los disparos desde fuera del área se convirtieron en una constante, y fue precisamente una jugada elaborada la que desbloqueó el marcador. La asistencia de Carrascal y la definición de Lino demostraron la calidad del plantel carioca para resolver situaciones complejas.
La victoria del Palmeiras por 0-3 ante el Atlético Mineiro en la misma jornada no alteró los planes del Flamengo. Los paulistas se mantienen como escuderos a cinco puntos, mientras que el Cruzeiro también pelea por la segunda plaza. La diferencia de puntos, sin embargo, ya era insalvable antes del pitido inicial, lo que convirtió el duelo en una formalidad para los de Filipe Luis.
El récord de asistencia en el Maracaná refleja la magnitud de la gesta. Más de 73.000 seguidores presenciaron en directo la coronación de un equipo que ha dominado el fútbol brasileño y sudamericano con autoridad. La afición ha vivido una semana de celebraciones constantes, primero en las calles de Lima y ahora en las del barrio de Gávea.
El legado de esta temporada trasciende los simples números. El Flamengo no solo ha ganado títulos, sino que lo ha hecho con un estilo de juego reconocible y eficaz. La figura de Filipe Luis como técnico ha sido fundamental, al igual que la contribución de jugadores experimentados como Saúl Ñíguez, que ha aportado su visión europea al medio campo carioca. La combinación de talento local y aportaciones internacionales ha resultado en una fórmula ganadora.
La comparación con el Santos de Pelé no es baladí. Aquel equipo de los años 60 marcó una época en el fútbol mundial, y el Flamengo de 2025 ha conseguido emular su doble corona en dos temporadas diferentes. La primera fue en 2019, y ahora repiten la hazaña seis años después, consolidando su dominio en la élite del fútbol sudamericano.
La preparación para la Copa Intercontinental ya ha comenzado. El viaje a Catar supone una oportunidad única para medirse a los campeones de otras confederaciones y demostrar que el fútbol brasileño sigue siendo una referencia mundial. El Cruz Azul mexicano será el primer obstáculo en un torneo que el Flamengo afronta con la confianza de los recientes éxitos.
La temporada no ha estado exenta de dificultades. La lucha por el Brasileño ha sido intensa, con el Palmeiras como rival directo hasta las últimas jornadas. La resolución anticipada del campeonato permite al cuerpo técnico rotar jugadores y evitar lesiones de cara al compromiso internacional. La gestión de Filipe Luis ha sido impecable, dosificando esfuerzos y manteniendo la motivación del grupo.
El gol de Samuel Lino simboliza el espíritu de este Flamengo. El atacante, formado en las categorías del Atlético de Madrid y con experiencia en LaLiga, ha encontrado en Brasil el escenario perfecto para desarrollar su potencial. Su definición ante el Ceará demuestra la calidad individual que complementa el trabajo colectivo del equipo.
El futuro inmediato del club pasa por la Copa Intercontinental, pero la planificación a largo plazo ya contempla la defensa de los títulos conquistados. La estructura del Flamengo, tanto deportiva como institucional, se ha consolidado como un modelo a seguir en el continente. La capacidad de atraer talento internacional como Saúl Ñíguez y de desarrollar jugadores locales ha creado un equilibrio perfecto.
La afición carioca puede presumir de tener el mejor equipo de Brasil y uno de los mejores de Sudamérica. Las celebraciones en las calles de Río de Janeiro durarán días, pero el trabajo ya ha comenzado de nuevo. La ambición de este Flamengo no tiene límites, y la posibilidad de cerrar el año con cinco títulos es un objetivo realista que mantiene la ilusión de todos los implicados.
En resumen, el Flamengo ha completado una semana histórica con la consecución de la doble corona. La victoria ante el Ceará, con el gol de Samuel Lino y el récord de asistencia en el Maracaná, certifica un ciclo de éxito que ya forma parte de la leyenda del club. La comparación con el Santos de Pelé, la gestión de Filipe Luis y la contribución de Saúl Ñíguez son los pilares de una temporada que pasará a los anales como la mejor de la historia del club.