Tarantino ataca a Paul Dano: "Es flojo, débil y aburrido"

El director de 'Pulp Fiction' critica duramente al actor de 'Pozos de ambición' en su ranking de las mejores películas del siglo XXI

Cuando Quentin Tarantino habla, el mundo del celuloide se detiene. Las declaraciones del cineasta estadounidense, reconocido por su sabiduría cinematográfica casi enciclopédica y sus opiniones contundentes, generan siempre un terremoto mediático. En esta ocasión, el director de 'Kill Bill' ha vuelto a la carga con una selección de lo que considera las veinte mejores películas estrenadas en lo que va de siglo XXI, una lista que, como era de esperar, no ha dejado indiferente a nadie.

La publicación de este ranking, compartida durante su intervención en el podcast de Bret Easton Ellis, ha desatado una ola de reacciones entre cinéfilos y profesionales del sector. Y no precisamente por las películas elegidas, sino por las contundentes críticas que el realizador ha vertido sobre uno de los intérpretes más respetados de Hollywood.

Entre los títulos seleccionados por Tarantino figuran algunas elecciones sorprendentes que demuestran una vez más su gusto heterodoxo. La irreverente 'Jackass: The Movie' (2002), la controvertida 'La pasión de Cristo' (2004) de Mel Gibson, y el terrorífico 'Cabin Fever' (2002), debut de Eli Roth, comparten espacio con obras más consagradas. Esta mezcla de cine de autor y propuestas más transgresoras refleja la personalidad ecléctica del director.

Sin embargo, el top cinco de la lista es donde realmente se concentran las joyas del celuloide contemporáneo. En quinta posición se sitúa 'Black Hawk derribado' (2001), la intensa obra bélica de Ridley Scott. Le sigue la emotiva 'Toy Story 3' (2010), considerada por muchos como el cierre perfecto de la trilogía de Pixar. El bronce lo ocupa la melancólica 'Lost in Translation' (2003) de Sofia Coppola, mientras que la medalla de plata recae en el épico 'Dunkerque' (2017) de Christopher Nolan.

El primer puesto lo ostenta 'Pozos de ambición' (2007), la magistral creación de Paul Thomas Anderson ambientada en la fiebre petrolera de California durante la década de 1920. Una elección que, a priori, no sorprende demasiado dados los elogios históricos que ha cosechado la película. Lo que sí ha resultado chocante son las palabras que Tarantino ha dedicado a uno de sus protagonistas.

El problema para el director de 'Pulp Fiction' no reside en la película en sí, sino en la interpretación de Paul Dano, quien encarna a los hermanos gemelos Sunday en la cinta. "Poco a poco tendría muchas posibilidades de ser la número uno o la número dos si no tuviera un fallo enorme, y ese fallo es Paul Dano", afirmó Tarantino sin ambages.

Las críticas no quedaron ahí. El cineasta californiano despotricó contra el actor de 'Pequeña Miss Sunshine' con una dureza inusitada: "Dano es un flojo, tío. Es un flojo. Austin Butler habría sido maravilloso en ese papel. No me gusta. Es un flojo, un tipo muy débil y aburrido. Del mismo modo que no me gusta Owen Wilson y no me gusta Matthew Lillard".

Estas declaraciones resultan especialmente llamativas porque Tarantino matizó que no considera que Dano realice una "actuación terrible", sino más bien una "actuación insignificante". Una distinción que, lejos de suavizar el golpe, acentúa el desprecio del director hacia el trabajo del intérprete neoyorquino.

El comentario sobre Austin Butler como posible sustituto ideal no es casual. El actor, quien trabajó con Tarantino en 'Érase una vez en... Hollywood' (2019), ha demostrado una versatilidad y un carisma que el cineasta parece valorar por encima de la apuesta más introspectiva de Dano. La comparación con Owen Wilson y Matthew Lillard, actores con un registro muy particular, sugiere que el problema de Tarantino con Dano radica en una percepción de falta de carisma o presencia en pantalla.

La polémica se intensifica cuando Tarantino analiza la estructura dramática de 'Pozos de ambición': "Obviamente, se supone que es una película de dos personajes, pero también es drásticamente obvio que no lo es. Daniel Day-Lewis también hace imposible convertirla en una obra de dos personajes porque hay aspectos de esa actuación que son gigantescos".

Con estas palabras, el director sugiere que la interpretación de Day-Lewis, quien encarna al ambicioso petrolero Daniel Plainview, eclipsa por completo la presencia de Dano en pantalla. La química entre ambos actores, considerada por muchos críticos como uno de los pilares de la película, es vista por Tarantino como un desequilibrio que perjudica el conjunto.

La carrera de Paul Dano incluye papeles destacados en cintas como 'Little Miss Sunshine', 'Prisoners' o 'The Batman', donde ha demostrado una capacidad interpretativa que muchos directores y críticos han elogiado. Su estilo, caracterizado por una intensidad contenida y una vulnerabilidad explícita, contrasta con el tipo de actores que Tarantino suele reclamar para sus proyectos: figuras carismáticas con una presencia física y energética marcada.

Este no es el primer episodio en el que Tarantino expresa sin filtro su descontento con profesionales del sector. Su trayectoria está salpicada de declaraciones controvertidas que han generado debates encendidos. Sin embargo, el hecho de que esta crítica venga acompañada de una lista de las mejores películas del siglo le da un peso específico y una visibilidad extraordinaria.

El impacto de estas palabras en la industria podría ser significativo. Aunque Tarantino ha anunciado su retirada como director después de su décima película, su influencia como prescriptor cultural sigue siendo innegable. Una crítica tan directa de su parte puede afectar la percepción pública de un actor y, potencialmente, las oportunidades profesionales que este reciba.

Por otro lado, la polémica pone de manifiesto la subjetividad inherente al arte cinematográfico. Mientras Tarantino desprecia la actuación de Dano, numerosos críticos y espectadores han valorado positivamente su trabajo en 'Pozos de ambición', considerando que su dualidad como los hermanos Sunday aporta una complejidad necesaria al retrato de la hipocresía religiosa y la codicia.

El debate que surge trasciende la mera opinión personal de un director famoso. Cuestiona los criterios de valoración actoral en Hollywood: ¿debe primar el carisma desbordante o la capacidad de mimetizarse con el personaje? ¿Es justo comparar a Dano con actores de registros tan diferentes?

Lo cierto es que, independientemente de la postura que cada uno adopte, las palabras de Tarantino han conseguido lo que probablemente buscaba: reactivar la conversación sobre una película de hace más de quince años y sobre el papel del actor en el éxito de una obra. En el universo del cine, donde la polémica a menudo se convierte en publicidad, este tipo de declaraciones tienen un efecto multiplicador.

Mientras Paul Dano no se ha pronunciado al respecto -y probablemente mantenga una dignidad silenciosa ante el ataque-, la comunidad cinematográfica sigue debatiendo el alcance de estas críticas. Algunos defienden el derecho de Tarantino a expresar su visión sin censura, mientras otros ven en sus palabras un exceso de autoritarismo que menosprecia el trabajo de un profesional consagrado.

La lección que se desprende de este episodio es clara: en la era de la opinión pública instantánea, ni siquiera los actores más respetados están a salvo de la crítica destructiva de los grandes directores. Y en un mundo donde las listas y los rankings dominan el discurso cultural, la autoridad de un cineasta de la talla de Tarantino puede convertir una opinión personal en un veredicto de facto.

Sea como fuere, 'Pozos de ambición' seguirá siendo considerada una obra maestra por muchos, y Paul Dano mantendrá su status como uno de los actores más versátiles de su generación. El tiempo dirá si las palabras de Tarantino quedan como una anécdota más en su historial de polémicas o si marcan un antes y un después en la percepción de la carrera de Dano. Lo que es indiscutible es que, una vez más, Quentin Tarantino ha demostrado que su voz sigue siendo una de las más poderosas -y controvertidas- de la industria.

Referencias