El delantero del Real Murcia, Pedro Benito, ha concedido una entrevista en la que ha desgranado sus sentimientos más íntimos sobre su trayectoria profesional, su segunda temporada en el club grana y las sensaciones que vive tras un arranque de curso complicado para el conjunto murciano. Con un discurso cargado de trabajo, ilusión y una devoción inquebrantable por la entidad, el atacante reconoce que vestir la elástica del Real Murcia representa un auténtico orgullo para él, algo que va más allá de lo puramente profesional.
El futuro inmediato del equipo pasa por un compromiso de Copa del Rey que tiene un sabor muy especial para el gaditano. En declaraciones exclusivas, Benito no ha ocultado su deseo de conseguir la victoria, aunque reconoce que el duelo le genera emociones encontradas que le resultan difíciles de gestionar. "El domingo ya cumplimos con nuestro objetivo. Ahora solo pensamos en el siguiente reto, en dar un paso más en esta competición", afirmó el jugador, mostrando una concentración absoluta en el presente y dejando de lado cualquier distracción.
El ambiente que se prevé en el estadio para esta cita copera es otro de los aspectos que más ilusionan al delantero, que espera una gran respuesta de la parroquia grana. "Esperamos que la gente viva el partido con ilusión y acuda al campo masivamente. Se trata de un encuentro bonito contra un rival de categoría superior. Aunque no estén en juego los tres puntos de liga, superar esta eliminatoria y seguir avanzando en el torneo tiene un valor especial para nosotros", valoró el futbolista.
Sin embargo, lo que realmente distingue este partido para Pedro Benito es el componente personal y emocional que conlleva. Nunca antes había tenido la oportunidad de enfrentarse al Cádiz CF, el club de su tierra natal y al que siempre ha seguido con devoción. "Es el equipo de mi ciudad, de donde vengo y donde crecí. Mi padre también defendió esa camiseta con honor, pero ahora me debo al Real Murcia, que también quiero que se convierta en el club de mi vida. Actualmente defiendo estos colores y mi único objetivo es ganarles, darlo todo por esta camiseta", declaró con contundencia y profesionalismo.
La conexión emocional con el conjunto andaluz es profunda y se remonta a su infancia, cuando soñaba con seguir los pasos de su progenitor. El futbolista reconoció que su etapa en el Cádiz, donde debutó en la élite del fútbol español, "tiene una carga sentimental muy fuerte porque me crié como cadista, asistiendo a los ascensos, los playoffs, viviendo momentos de frustración y alegría... Ver a mi padre en el campo y ahora poder estar yo en su lugar es algo que no tengo palabras para describir, es una sensación única".
La influencia paterna ha sido determinante en su vínculo con el fútbol y con el club gaditano en particular. Aunque su progenitor no era originario de Cádiz ni tenía raíces familiares allí, supo inculcar a sus hijos desde temprana edad el sentimiento cadista con un esfuerzo consciente. "Nos transmitió esa pasión desde pequeños. A pesar de que nos movimos por diferentes lugares por su carrera, siempre mantuvo vivo ese vínculo con la ciudad. Cada vez que podía, volvía para no perder esa conexión. Puedo decir con orgullo que me siento gaditano de corazón y he tenido el privilegio de vivirlo", relató con nostalgia y agradecimiento.
Pese a este cariño innegable hacia su tierra, Pedro Benito ha encontrado en Murcia un hogar deportivo que le ha hecho experimentar sensaciones inéditas y que le han sorprendido gratamente. "El Cádiz es el club de mi vida, pero debo reconocer que nunca antes había sentido algo parecido a lo que estoy viviendo aquí en el Real Murcia. He encajado en un lugar donde no es fácil hacerlo y la forma en que me han acogido me supera. Estoy profundamente agradecido a todos", confesó con sinceridad.
La relación con la afición grana es, precisamente, el factor diferencial que ha marcado su experiencia en la ciudad del Segura. El delantero se siente "muy respaldado cada vez que salto a la Condomina. Desde mi llegada, los seguidores han mostrado un deseo sincero de que me fuera bien y así me lo han hecho saber constantemente. No puedo pedir más. Con esta gente he encontrado esa conexión que necesitaba y estoy enormemente contento", aseguró con visible emoción.
Sobre la actualidad deportiva del equipo, Benito analizó la mejoría mostrada en las últimas jornadas y el proceso de adaptación al nuevo curso. "El inicio de liga no ha sido tan favorable como esperábamos, pero creo que nos estábamos preparando para un momento así. A pesar de vernos en las posiciones que estábamos, tan bajos en la tabla, nunca hemos perdido el respeto a la competición ni a nuestro trabajo", argumentó con madurez.
El jugador destacó que la categoría en la que milita el Real Murcia es "extremadamente igualada y competitiva. No podemos permitirnos bajar la guardia ni un instante. Cada partido es una batalla y debemos afrontarlo con la máxima exigencia, sabiendo que cualquier rival puede ganarte", advirtió con realismo.
La clave para revertir la situación, según el delantero, reside en la unidad del grupo y el trabajo diario en los entrenamientos. "Tenemos un vestuario comprometido y una plantilla con calidad más que demostrada. Los resultados no acompañaban al principio, pero las sensaciones eran buenas y el ambiente excelente. Ahora estamos viendo los frutos de ese esfuerzo constante y de creer en lo que hacemos", valoró con optimismo.
La entrevista concluyó con una reflexión sobre su futuro inmediato y sus objetivos personales. Pedro Benito dejó claro que su máxima prioridad es "seguir creciendo como futbolista y ayudar al Real Murcia a alcanzar los objetivos marcados. Tengo una deuda con esta afición y con este club que me ha dado tanto en tan poco tiempo", finalizó con determinación.
El compromiso copero contra el Cádiz servirá, por tanto, como escenario perfecto para que el atacante siga demostrando su compromiso con la causa grana, aunque el corazón le pida un pequeño respiro para la tierra que le vio nacer. Un duelo de altos voltajes emocionales que pondrá a prueba su profesionalidad y su capacidad de gestionar sentimientos encontrados en busca de un objetivo común: la victoria del Real Murcia.