El Real Madrid Castilla continúa demostrando su excelente momento de forma en la Premier League International Cup tras imponerse por la mínima al Everton Sub-21 en un duelo que consolidó al conjunto de Álvaro Arbeloa como único líder del grupo A. La victoria, conseguida gracias a un solitario tanto de Pol Fortuny, permite al filial blanco mantener su racha invicta en territorio británico y reafirmar sus aspiraciones en el prestigioso torneo juvenil internacional.
Desde el pitido inicial, el encuentro desarrollado en las instalaciones del club inglés mostró un claro patrón de juego: un Castilla ordenado y seguro en defensa, pero peligroso en las transiciones ofensivas, frente a un Everton necesitado de puntos que buscó insistentemente el empate hasta el último suspiro. La táctica dispuesta por Arbeloa resultó efectiva para contrarrestar la presión local y aprovechar los espacios dejados atrás por los laterales del conjunto de Merseyside.
El primer tiempo transcurrió con dominio alterno, aunque fueron los visitantes quienes disfrutaron de las ocasiones más claras. La figura del encuentro, sin duda, fue Leiva, el extremo izquierdo del Castilla, quien constantemente creó desequilibrios con su velocidad y regates. En una de sus primeras incursiones, el jugador del filial se plantó solo ante la portería defendida por Pickford, pero el cancerbero del Everton demostró su calidad al desviar el disparo con una estirada espectacular.
Minutos después, Leiva volvió a generar peligro por la banda izquierda. Esta vez, tras una serie de amagues que dejaron atrás a su marcador, el 39 cruzó su remate hacia el segundo palo, obligando de nuevo a Pickford a lucirse bajo los palos. La insistencia del Castilla encontraba siempre la misma respuesta: un portero inglés en estado de gracia que mantenía con vida a los suyos.
No obstante, la presión visitante acabó por hacer efecto. En una jugada que nació de una posesión pausada y controlada, el equipo de Arbeloa cambió radicalmente el ritmo. Leiva, una vez más, superó a su par por la izquierda y sirvió un centro preciso al área. Thiago Pitarch recibió el balón y, con visión de juego, asistió a Pol Fortuny, quien apareció solo para rematar a quemarropa. Pickford alcanzó a tocar el esférico, pero la potencia del disparo superó su estirada, inaugurando el marcador y sentenciando lo que sería el resultado definitivo.
La segunda mitad presentó un guion diferente. El Everton, consciente de la necesidad de puntuar, salió con mayor ímpetu y acumuló llegadas peligrosas. El delantero local protagonizó la más clara cuando se lanzó en plancha para conectar un centro raso, pero el balón se marchó rozando el segundo poste, ante el alivio de la defensa madridista.
La respuesta del Castilla no se hizo esperar. Loren Zúñiga, recién incorporado al terreno de juego, dispuso de una ocasión de oro tras una excelente acción de Fortea, quien llegó a línea de fondo y cedió hacia atrás. El delantero, sin embargo, no acertó en la definición y su disparo se perdió por encima del larguero.
El encuentro no estuvo exento de polémica. En una jugada aislada, Aguado cayó dentro del área tras un contacto con un defensor del Everton, pero el colegiado consideró que la infracción no era suficiente para señalar la pena máxima, generando protestas entre los jugadores visitantes.
El Everton, por su parte, siguió insistiendo. Su delantero volvió a probar fortuna con un remate que se colaba por el primer palo, pero Mestre, el guardameta del Castilla, respondió con una intervención de reflejos que evitó el empate. La seguridad bajo palos del portero fue fundamental para mantener la ventaja en los momentos de mayor presión.
El partido también tuvo su momento insólito cuando un espectador invadió el terreno de juego, provocando una breve interrupción. El intruso, al parecer, cruzó de lado a lado sin ser interceptado por la seguridad del estadio, en una escena que causó sorpresa entre los asistentes.
Álvaro Arbeloa aprovechó los cambios para refrescar su once. Las entradas de Jesús Fortea y Thiago Pitarch por Jiménez y Manuel Ángel aportaron nuevas opciones ofensivas, mientras que la salida de Mesonero, Aguado y Zúñiga dio paso a Castrelo, Manu Serrano y Palacios en los minutos finales.
El Everton también movió su banquillo con la entrada de Boakye y Thomas en sustitución de Welch y Morgan, buscando mayor profundidad en ataque. Sin embargo, las modificaciones no surtieron el efecto deseado.
Los últimos instantes del encuentro fueron un asedio constante al área del Castilla. El Everton volcó sus líneas hacia adelante, pero la defensa del filial blanco, bien organizada y sin fisuras, resistió los embates. Incluso Pickford, en una acción desesperada, volvió a intervenir ante un nuevo intento de Leiva, demostrando que la resistencia inglesa no había cesado.
El árbitro decretó seis minutos de descuento, un tiempo que se hizo eterno para los intereses del Castilla. Los jugadores de Arbeloa supieron gestionar la ventaja, perder tiempo de forma inteligente y mantener la calma ante las impaciencias locales. La estrategia resultó efectiva y, tras el pitido final, la celebración fue merecida.
Con este triunfo, el Real Madrid Castilla alcanza la cima del grupo A con pleno de victorias, consolidándose como el único equipo invicto de su llave. El rendimiento del conjunto de Arbeloa en esta competición internacional demuestra el buen trabajo desarrollado en la cantera merengue y la capacidad de sus jóvenes talentos para competir a alto nivel fuera de España.
El gol de Pol Fortuny no solo significó tres puntos, sino que también representa la eficacia del filial en las pocas ocasiones que genera. La solidez defensiva, combinada con la velocidad de sus extremos y la seguridad de Mestre bajo palos, conforman un equipo equilibrado y difícil de batir.
La Premier League International Cup sigue siendo un escenario perfecto para la proyección de estos jóvenes valores, y el Castilla ha aprovechado esta oportunidad para demostrar que su fútbol puede brillar incluso en las canchas más exigentes de Europa. La próxima jornada será clave para confirmar su pase a las siguientes fases del torneo, pero por ahora, el equipo de Arbeloa puede disfrutar de una victoria que sabe a gloria y a progreso.