Cúcuta Deportivo regresa a la Liga BetPlay tras una final épica

El conjunto nortesantandereano selló su ascenso a la primera división colombiana tras superar a Real Cundinamarca en una emocionante definición desde los once metros

El Cúcuta Deportivo ha recuperado su plaza en la élite del fútbol colombiano tras una jornada de infarto que culminó con su victoria sobre el Real Cundinamarca y el ansiado ascenso a la Liga BetPlay. El encuentro, disputado con intensidad máxima durante los noventa minutos reglamentarios, mantuvo a los aficionados en vilo hasta el último segundo y exigió la definición desde el punto de penalti para desempatar una eliminatoria que finalizó igualada a dos tantos en el global.

Desde el pitido inicial, el conjunto dirigido por el técnico local mostró una clara intención de imponer su juego ofensivo. Las primeras aproximaciones fueron constantes, con una ocasión clamorosa en los instantes iniciales mediante un remate de cabeza que se marchó rozando el larguero. La falta de puntería en los metros finales se convirtió en el principal escollo para los atacantes, que veían cómo el esférico se resistía a entrar en la portería contraria.

La persistencia ofensiva tuvo su recompensa cuando Lucas Ríos, uno de los hombres más activos del frente de ataque, culminó una jugada colectiva de precisión con un gol que igualaba la eliminatoria. La combinación de pases previa al tanto desmontó la defensa rival y dejó a Ríos solo ante el portero, que nada pudo hacer para evitar el tanto. Este gol resultó fundamental para la moral del equipo, que vio cómo su esfuerzo se traducía en tablas en el marcador.

La segunda mitad arrancó con un guion similar, pero con un desenlace más dramático. Jhonatan Agudelo, referente en la delantera del motilón, aprovechó un balón suelto dentro del área para batir al portero rival y poner por delante a su escuadra. El tanto surgió tras una serie de rechaces defensivos que no consiguieron despejar el peligro, permitiendo que Agudelo empujara el balón a la red y diera la vuelta al marcador global.

Sin embargo, la ventaja duró poco. El Real Cundinamarca, lejos de darse por vencido, reaccionó con contundencia. Arley Rocha se convirtió en el héroe momentáneo del conjunto visitante al anotar el tanto del empate, situación que volvía a poner a su equipo con opciones de lograr el ascenso. El golpe anímico para el Cúcuta fue considerable, aunque los jugadores supieron recomponerse para afrontar los minutos finales con determinación.

El tramo final del encuentro se convirtió en un asedio constante sobre la portería defendida por Cataño, quien protagonizó una actuación estelar bajo los tres palos. Sus intervenciones evitaron que el marcador se moviera a favor de los locales, manteniendo vivo el sueño de su equipo. Las ocasiones se sucedían, pero la falta de acierto y la inspiración del meta impidieron que el balón entrara en la portería.

El momento más polémico llegó cuando el VAR tuvo que intervenir para revisar una acción dentro del área. Una entrada desesperada de Rocha terminó con el jugador derribando a un atacante, lo que provocó la revisión del árbitro en el monitor. La decisión fue implacable: penalti para el Cúcuta y expulsión del defensor, que dejaba a su equipo con diez hombres en el momento más crucial del partido.

La tensión se palpaba en el ambiente cuando Agudelo se colocó frente al balón para ejecutar la pena máxima. Su disparo, potente pero predecible, fue detenido por Cataño, que se convirtió en figura provisional al atajar el lanzamiento. La oportunidad de sentenciar se esfumaba y el partido parecía encaminarse hacia una definición desde los once metros.

Para colmo de males para el Cúcuta, en los instantes finales se produjo otra infracción dentro del área, esta vez a favor del Real Cundinamarca. Pisano, elegido para lanzar el penalti, no consiguió batir al portero rival, enviando el balón fuera o detenido por el meta. El duelo, por tanto, se resolvería en la tanda de penaltis, donde los nervios y la precisión marcarían la diferencia.

La definición desde el punto de penalti resultó decisiva para los intereses del Cúcuta Deportivo. Los lanzadores locales mostraron una frialdad excepcional, colocando cada disparo fuera del alcance del portero. Por su parte, el Real Cundinamarca vio cómo sus intentos eran detenidos o se marchaban desviados, condenándoles a la derrota en la definición.

El éxito en la tanda de penaltis desató la euforia entre la afición y los jugadores, que celebraron el regreso a la máxima categoría del fútbol colombiano tras una temporada de esfuerzos y sacrificios. El ascenso supone un revulsivo económico y deportivo para la entidad, que vuelve a codearse con los grandes del balompié nacional.

La gesta del Cúcuta Deportivo quedará grabada en la memoria de sus seguidores como una de las más épicas de los últimos años. La combinación de drama, emoción y sufrimiento culminó con el objetivo cumplido, demostrando que la persistencia y la fe en las posibilidades del equipo pueden superar cualquier obstáculo. El camino de vuelta a la élite ha sido largo, pero la recompensa ha valido cada minuto de espera.

Referencias