Lubo Penev, leyenda búlgara, ingresado urgente en clínica oncológica alemana

El exdelantero de Valencia y Atlético, de 59 años, afronta una grave enfermedad. Su esposa pide ayuda económica para el tratamiento.

La noticia ha conmocionado al mundo del fútbol balcánico y español. Lubo Penev, histórico goleador de Valencia y Atlético de Madrid, se encuentra hospitalizado en una clínica oncológica alemana tras un agravamiento de su estado de salud. El exfutbolista búlgaro, que cumplió 59 años recientemente, padece una dolencia grave que, según ha confirmado su familia, requiere atención médica inmediata y especializada.

Este no es el primer enfrentamiento de Penev contra esta enfermedad. Durante su etapa como jugador del Valencia, concretamente en la temporada 1993-94, el delantero recibió el diagnóstico de cáncer testicular, una noticia que le obligó a abandonar los terrenos de juego durante un tiempo prolongado y, lo que resultó más doloroso para él, perderse la cita mundialista de Estados Unidos aquel verano. Su recuperación fue larga y compleja, pero logró regresar a los campos con el mismo ímpetu que le caracterizaba.

En esta ocasión, la situación ha llevado a su esposa, Kristina Yulianova, a utilizar las redes sociales para solicitar ayuda económica. A través de diversas plataformas digitales, Yulianova ha explicado que el exdelantero sufre un supuesto cáncer de riñón, aunque las fuentes médicas oficiales no han confirmado específicamente este diagnóstico. Lo que sí es cierto es que la gravedad del proceso ha hecho necesario su traslado a un centro de referencia en Alemania, donde recibe el tratamiento más avanzado.

La familia ha activado una campaña de donaciones para hacer frente a los elevados costes que conlleva la asistencia en un centro privado internacional. El gesto ha despertado una oleada de solidaridad entre antiguos compañeros, clubes y aficionados, tanto en Bulgaria como en España, donde Penev dejó una huella imborrable.

El nombre de Lubo Penev está indisolublemente ligado a la Liga española de los años 90. Su llegada al Valencia CF en 1988 marcó el inicio de una etapa gloriosa para el club che y para el propio futbolista. Durante siete temporadas en Mestalla, Penev se convirtió en un símbolo, anotando 101 goles en 226 encuentros oficiales. Su poderío físico, su olfato goleador y su carácter combativo le convirtieron en uno de los delanteros más temidos de la competición.

Tras su exitosa etapa valencianista, el delantero búlgaro recaló en el Atlético de Madrid, donde vivió una de las épocas más gloriosas de su carrera. En la temporada 1995-96, bajo las órdenes de Radomir Antic, Penev formó parte del equipo que conquistó el histórico doblete Liga-Copa del Rey, un logro que permanece en la memoria colectiva de la afición colchonera. Su contribución en el aspecto goleador fue fundamental para que los rojiblancos alzaran ambos títulos.

Además de estos dos grandes clubes, Penev también defendió las camisetas del Compostela y del Celta de Vigo, dejando siempre buena impresión dondequiera que jugó. Su adaptación al fútbol español fue total, integrándose perfectamente en la cultura futbolística de nuestro país y ganándose el respeto de compañeros y rivales.

Más allá de nuestras fronteras, Lubo Penev es una auténtica institución en su Bulgaria natal. Su vinculación con el CSKA Sofía, el club más laureado del país, es legendaria. No solo brilló como jugador, sino que también ha ocupado el banquillo del equipo en hasta cuatro ocasiones diferentes, demostrando su compromiso permanente con la entidad que le vio crecer.

En el plano internacional, Penev defendió en 66 ocasiones la camiseta de la selección búlgara, participando en el Mundial de Francia 1998, donde su país alcanzó los cuartos de final en una de las gestas más memorables de su historia futbolística. Su presencia en el ataque nacional fue clave durante más de una década, consolidándose como uno de los máximos referentes de su generación.

Su última experiencia en los banquillos tuvo lugar en el Lokomotiv Plovdiv, equipo que dirigió hasta hace aproximadamente un año, poniendo fin a una larga trayectoria como entrenador que le mantuvo activo en el mundo del fútbol tras colgar las botas.

La noticia del ingreso hospitalario de Penev ha generado una reacción inmediata en el ámbito futbolístico búlgaro. Hristo Stoichkov, compañero en la selección y otra de las grandes leyendas del país, ha sido uno de los primeros en mostrar su apoyo públicamente. El exfutbolista del Barcelona no solo ha enviado mensajes de ánimo a Penev, sino que también ha aprovechado para recordar a otros excompañeros que atraviesan situaciones similares.

Entre ellos, Stoichkov ha citado a Borislav Mihaylov, histórico portero y actual presidente de la Unión Búlgara de Fútbol, que también lucha contra una enfermedad grave, y a Petar Hubchev, exdefensa internacional. Esta coincidencia de casos ha generado una reflexión sobre la salud de los exfutbolistas de la generación de los 90 en Bulgaria.

En España, tanto el Valencia como el Atlético de Madrid han hecho llegar sus muestras de cariño y apoyo al exjugador, reconociendo su legado en ambas entidades. Las redes sociales se han llenado de mensajes de ánimo de aficionados que recuerdan sus goles, su entrega y su carisma en el campo.

La situación de Lubo Penev trasciende el ámbito puramente deportivo. Se trata de una persona que, tras entregar su vida al fútbol, ahora debe afrontar uno de los desafíos más duros a los que se puede enfrentar un ser humano. Su historia de superación, marcada ya por la batalla contra el cáncer en los 90, sirve de inspiración para muchos.

La campaña de donaciones activada por su familia ha superado las expectativas iniciales, demostrando que el cariño y el reconocimiento hacia el exdelantero siguen intactos. Cada contribución, por pequeña que sea, representa un gesto de agradecimiento hacia quien dio tantas alegrías en los campos de fútbol.

Mientras tanto, el tratamiento en la clínica alemana continúa. Los centros oncológicos de este país son de los más avanzados del mundo, lo que ofrece un rayo de esperanza para la familia y los allegados. La profesionalidad médica, unida al apoyo emocional recibido desde múltiples rincones del planeta futbolístico, conforman el mejor escenario posible para que Penev pueda superar esta nueva adversidad.

El fútbol, en momentos como estos, deja de ser un mero espectáculo para convertirse en una comunidad solidaria que se une en torno a uno de los suyos. La figura de Lubo Penev, ya de por sí mítica, se verá reforzada por la dignidad con la que afronta esta prueba, independientemente del resultado final.

Referencias